blogs | La Segunda : Redacción

Garretón, Oscar Guillermo


Garretón, Oscar Guillermo
Lunes 05 de Marzo de 2012
El reparto

Vivimos en el país tiempos de cambio que abarcan un período mayor a uno o dos años. Es bueno no olvidarlo en el tráfago electoral que se viene. Los niveles de desarrollo y calidad de vida alcanzados han transformado en anacrónica la relación entre una sociedad demandante de participación en los logros y un poder político y económico cada vez más visto como oligárquico.

No es una demanda colectiva la que ha desembarcado en nuestra realidad. Si así fuera resultaría más fácil su organización o el nacimiento de nuevos liderazgos nacionales. Son demandas diversas, a veces contradictorias o en competencia. En realidad, más que "una sociedad demandante" como decía, es una suma de demandas particulares por recursos: educación gratis, ventajas económicas para una región o localidad, urgencias para la reconstrucción, etc. No es una lucha con la mirada puesta en lo colectivo, lo común a todos o a las mayorías. Es la lucha por el reparto. Más compleja, por la desconfianza en el poder que afecta la capacidad de éste para priorizar y distribuir de una manera aceptada por la mayoría.

Esto hace disfuncional la actual configuración del sistema político.

Una sociedad cada vez más educada, con mejor calidad de vida, mayores expectativas y más global, enfrentada a los individuos e instituciones anquilosadas de un sistema político que se resiste a ceder espacios -voto voluntario, fin del binominal, etc- ante las demandas políticas emergentes. La política es vista como ajena, cuestionada en su presunción de representar "mayorías" y en su apelación al "principio de autoridad", tan embarcada en su propio provecho como ellos mismos.

Parte del poder es también una economía de fuerte concentración, oligárquica a ojos de quienes claman por aumentar su cuota en el reparto. Cunde la identificación de la empresa con abusos o con "los ricos" que deben tener menos para ellos poder tener más. De allí surgen los apoyos a reformas tributarias, la popularidad creciente de toda forma de Sernac, la pérdida de su halo divinizado que tenían la actividad empresarial y el emprendimiento, la demanda social y el afán estatal por más regulaciones.

El mundo de la gran empresa deberá acomodarse a una nueva realidad, pero a diferencia de la política tiene escapatorias que ésta tampoco debe olvidar. Otras sociedades latinoamericanas viven hoy lo que nosotros hace 15 años y los empresarios más nerviosos de acá y del mundo son recibidos con brazos abiertos por los que hoy lideran el optimismo regional: Brasil, Perú, Colombia. Más de la mitad de las ventas de las grandes empresas chilenas con inversión en el exterior provienen de fuera de Chile, haciéndolas menos vulnerables a los riesgos de un país.

El procesamiento de esta realidad toma su tiempo, y el optimismo o pesimismo sobre el desenlace tiene más de fe religiosa que de certeza. Hay tantos casos históricos en que la pugna entre demandas de la sociedad y poderes establecidos ha terminado bien, como mal. La Revolución Rusa de 1917 por ejemplo no tenía como único destino el bolchevismo si se la mira desde 1900, pero la estupidez de la autocracia zarista para resistir y desafiar las demandas de una sociedad cambiante terminó donde lo hizo. Nuestra transición a la democracia es el reverso de esa medalla. Tampoco tenía garantizado el éxito. Fueron sus protagonistas, pueblo y políticos, los que le dieron esa forma peculiar, con reconocimiento mundial, que permitió recorrer el camino que llega hasta esta nueva encrucijada.

Seguramente viviremos tiempos inestables. El intento de sólo represar las demandas de una sociedad cambiada tiene el peor pronóstico. La ciudadanía no se quedará en el ayer, por mucho que le haya mejorado su vida; y sabe que la llave de sus deseos la tiene el sistema político. Su grado de presión dependerá de la respuesta de éste.

Así las cosas, es peligroso pensar con anteojeras puestas en un año y una contienda electoral, mientras el país presiona por un nuevo orden con otros repartos. La política tiene un rol insustituible en la configuración de ese futuro.


Volver a la sección "Garretón, Oscar Guillermo".


3 Comentarios publicados
Posteado por:
rene descartes junot
18/03/2012 21:45
[ N° 1 ]

estimado oscar : hagamos las cosas simples en politica, y ante los hechos, la derecha no sirve para gobernar al pais, es solo observar los acontecimientos que se estan sucediendo y agregale los que vienen; la derecha solo sirve para estar en el congreso representando su sector (un tercio del electorado nacional). Es tal el cumulo de torpezas que cometen (se disparan solos a los pies). La nacion es otra, mas culta, conocedora de sus derechos, por lo tanto se da cuenta de la concentracion de la riqueza en chile en manos de unos pocos en desmedro de la gran mayoria.

Posteado por:
rene descartes junot
15/03/2012 12:54
[ N° 2 ]

estimado oscar: toy de acuerdo contigo en lo grosso del tema, es decir, la sociedad ha cambiado para bien de ella, por lo tanto hace sus demandas para solucionar los problemas de la vida cotidiana - salud, educacion, energia, reforma tributaria -, es decir poner aldia el pais y no dejar la concentracion de la riqueza en unos pocos (dejar hacer, dejar pasar ) propio del liberalismo mas puro y salvaje que ya las sociedades en el mundo experimentaron y provocaron el desastre que ya conocemos atravez de la historia; un ejemplo vean la torre titanium de horst paulman (cencosud) un monumento al egocentrismo de este hombre y su poder dentro de la sociedad chilena

Posteado por:
Claudio Loyola Donoso
06/03/2012 18:22
[ N° 3 ]

Sñ. Garreton.
El problema que Ud. esta plantea es que todo el mundo va a pedir sus 'derechos', pero no veo en ninguna parte plantear cuales son sus 'deberes'.
Una sociedad que solicita 'derechos' sin 'deberes' no va a ninguna parte.
Le pongo un ejemplo, el alcalde de Ñuñoa edifico y doto de lo mas moderno el colegio Sirio (orientado a clase media y baja), bueno, para el paro del 2010 los estudiantes que pedían el 'derecho' a una buena educación, al colegio le robaron 'todos' los implementos (computadores,data,chapas de puertas,etc..les falto vender el edificio), si estos jovenes tenían tomado el colegio, su 'deber' era cuidarlo.
Si ser religioso, un mesías dijo algo así : él que tiene poco, aunque le des algo, lo perderá.

Email Contraseña

Archivo

      Abril 2014     
Do Lu Ma Mi Ju Vi Sa
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30      

Cartas

Editorial

Foco político

Foco Legislativo