Gonzalo Vial en la memoria (95)
Felipe Cubillos en la memoria (95)
Joignant, Alfredo
Instituto de Políticas Públicas Expansiva UDP
Universidad Diego Portales
Qué duda cabe: Chile ha cambiado dramáticamente desde que asumió el mando el Presidente Piñera, lo que no se explica porque bajo su mandato se hayan implementado políticas con capacidad transformadora. Se debe, simplemente, a que la Concertación cumplió al mismo tiempo una función reformista sobre los arreglos institucionales vigentes, pero también un rol conservador respecto de las demandas exigibles: algo así como un tapón lo suficientemente denso para aplacar —negociaciones y desmovilización mediante— las voluntades de cambio de una sociedad civil que se debilitaba año tras año. Al saltar este tapón con la alternancia, el resultado es conocido: explosión de las demandas, formas de rebelión en contra de las élites de hoy y de ayer, emergencia de una izquierda tan social como inorgánica que desprecia a la izquierda política y sus rutinas organizacionales, intolerancia ante un gobierno de derecha que muestra signos de incompetencia y una fuerte incapacidad para leer lo que ha sido un tránsito desde la desafección al malestar con el “modelo” (así de vago, pero así de claro).
En este escenario, en donde más de alguna conducta oportunista se aprecia en los partidos de la Concertación y en varios parlamentarios de derecha, también se observan formas de impaciencia por volver a algún tipo de statu quo. Esa impaciencia ante las movilizaciones, cercana a la pasión por el orden, no sólo se encuentra presente en la derecha más dura (esa que encarnan los senadores Novoa y Larraín), sino que también en dirigentes de la Concertación, aunque en este caso desde una acotada voluntad reformista con el fin de que los partidos tal cual existen se puedan ajustar a un resultado predecible. Tomemos el ejemplo de las reglas políticas, en donde la necesidad de reformarlas es tan obvia que deja en evidencia a quienes no la quieren por tener demasiada pasión por un orden ya conocido. ¿Habrá alguien reparado en el hecho de que, de haber inscripción automática (si es que la hay), ésta no operará para las próximas elecciones municipales? Hace pocos días nos “enteramos” de la existencia de problemas de información domiciliaria de quienes no están inscritos en los registros electorales (alrededor de 4 millones de personas)… como si eso no se supiese de antemano (existe un informe elaborado por un equipo de cientistas políticos que yo mismo lideré para el PNUD hace ya varios años sobre este asunto, y en donde se sugerían otros mecanismos de inscripción). Es para pensar que no existe voluntad inscriptora, puesto que si sabemos de la existencia de problemas de registro domiciliario imposibles de resolver de modo automático, entonces lo único que cabe hacer a estas alturas es proceder mediante una campaña masiva de inscripción.
Si este ejemplo sirve para demostrar cuán enraizada se encuentra la pasión por el orden, es porque bajo el actual electorado inscrito se consolida la certeza de lo que será el resultado de los próximos comicios: si lo que se quiere es asegurar que el PS no bajará de su 10% histórico de votación, y que la derecha no descenderá de su umbral garantizado de 40%, entonces no existen razones para incorporar a 4 millones de electores eventualmente revoltosos. Y lo mismo se puede decir acerca del sistema binominal: es evidente que, para no pocos dirigentes opositores, mejor vale ampliar el número de candidaturas manteniendo los dos cupos por cada distrito, puesto que de ese modo se satisfacen las necesidades de los partidos desde el punto de vista de la oferta de candidatos, pero sin introducir modificaciones sobre los resultados.
Lo peor es que estas reformas mínimas bañadas en un elogio al orden se pagarán al precio de la ilegitimidad social de diputados y senadores de todo el espectro, quienes podrán “ganar” elecciones, pero sin conectar con los intereses sociales, esos mismos que producen legitimidad. Para convencerse, no hay que olvidar que no son 8 millones de personas las que votan, ya que hay cada vez más electores que se abstienen, que votan blanco y que anulan su sufragio, lo que se traduce en que son decenas los diputados y senadores en ejercicio que representan a no más del 8% de la población en edad de votar… y a no menos del 3% de la misma. Es algo así como una forma renovada de miedo al pueblo, tan típica de lo que Chevalier llamaba las “clases peligrosas” en el siglo XIX francés, y a quienes hasta los partidos de la izquierda de la Concertación, aparentemente, les temen.
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Posteado por: nelson eduardo contreras estrada 09/10/2011 06:35 [ N° 1 ] |
esos son los temores de quienes han estado en el poder, el poder, esa palabra produce mas miedo, porque cuanto estan dispuesto a engañar al pueblo por estar en el sillon y cuantos son los que se benefician con que su partido salga electo...conflictos de intereses es otra palabra que produce miedo y rabia porque los que tienen mas quieren,a espensas del voto popular..ese voto que aguanta y espera, espera largo y agotador por algo que dudo tendran que es igualdad, equidad y real participacion... |
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Posteado por: Guiliberto Pablo Mercado Barreda 23/09/2011 17:26 [ N° 2 ] |
Yo creo que la politica es una lucha permanete de poder. y los politicos no son los mejores preparados si no que son los que mejor llegaron al sentimeinto de los votantes. ya que siempre que se encuentran con menos poder se echa mano al pasado y removemos las conciencias para obtener lo que queremos. Insto en que el cambio de mentalidad y mas libertad es la solucion. |
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Posteado por: elma rojas rojas rojas 09/09/2011 16:29 [ N° 3 ] |
Quizás no venga al caso, pero creo que la reforma política debiera incluir reformulación del parlamento ¿por qué dos cámaras? ¿por qué no una sola con menos representantes? ¿para qué pagar tanto por nada? |
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Posteado por: M. Muñoz 07/09/2011 20:51 [ N° 4 ] |
Sr. Joignant, sobre algunas de sus afirmaciones como: "algo así como un tapón lo suficientemente denso para aplacar negociaciones y desmovilización mediante las voluntades de cambio de una sociedad civil que se debilitaba año tras año". Por eso perdieron el gobierno porque no se cumplieron las expectativas que crearon con la alegría ya viene.
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Posteado por: Rufus Jones Soto 07/09/2011 13:03 [ N° 5 ] |
Sr. Marambio Marambio, el estudio que nuestro egótico columnista "lideró", formulaba alternativas para resolver el tema de la inscripción. Lo que expone dice relación con cierto temor anclado en parlamentarios de todo signo, frente a la irrupción masiva de cuatro millones de electores potenciales y como éstos podrían comprometer la permanencia de tales calidades en compungidos senadores y diputados. |
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Posteado por: Blanca Vivar carrillos 06/09/2011 14:02 [ N° 6 ] |
Puedo decir, asegurar, que después de esta aventura de la derecha en el gobierno jamás se volveria a repetir algo similar, el 60% dormido de los chilenos de primera categoria que viven en Chile y el otro resto de segunda categoria que vivimos afuera haremos la diferencia, sabemos que el el gobierno chileno esta gobernando y tiene como modelo a USA. trata de hacer de Chile un pais en donde existan gobiernos de derecha u ultra-derecha tal como aqui funcionan los Republicanos y Democratas, esa fue la razon de la "Nueva forma de gobernar" con empresarios y otros civiles que venian de la ex-dictadura. |
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Posteado por: Javier Esteban Mejias Jorquera 06/09/2011 10:30 [ N° 7 ] |
Perdone pero la verdad es que no representan a nadie,me pregunto ¿Por quién votaré la próxima vez? y me digo "NULO", pues, es lo mismo que darle el voto a cualquiera ya que no siento ni veo que ellos me representen, no compartimos los mismos ideales, al menos eso pensaba que teníamos en común y en la práctica solo veo que actúan por sus propios y egoístas intereses,¿alguien me puede explicar como un parlamentario hace gala de "fumarse un pito" en un canal de televisión transgrediendo la ley, que se supone debe ser parte garante de ella?, ¿Cómo una senadora alude a su negativa de legislar o al menos de opinar por tener intereses en el tema de educación, para qué le pagan, y como fue ministra de educación, sin que ello le produciera conflicto?, podría preguntar muchas cosas más, sinembargo no vale la pena la casta política está infectada,virulenta,cancerígena y lo que es peor anclada y apernada, sin duda la plata de los chilenos es mucha y ninguno quiere que los chilenos accedan a ella mediante mejor educación,mejor salud,y mejores desarrollos sociales. |
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Posteado por: Pedro Marambio Marambio 05/09/2011 20:46 [ N° 8 ] |
Las necesidades principales que necesitamos todos los ciudadanos que vivimos en Chile es tener muy buenos planes de salud, educación y acortar las brechas de sueldos. Los cambios estructurales de la política deben ser secundarios y terciarios. Alfredo, Pienso que fue paupérrimo el estudio que UD lidero para inscribir a nuevos deberá devolver el dinero que se pago por el estudio. |
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Posteado por: francisco segundo huentecurra currgrr 05/09/2011 18:31 [ N° 9 ] |
Realmente que para ser inscrito como ciudadano elector es complicado, si fuese voluntario, quizás sería menos complicado, emitirían su voto aquel elector que realmente vibra con la política o con los politiqueros.Mientras sea obligatoria la inscripción se votara nulo ,en blanco o abstención. |