blogs | La Segunda : Redacción

Guzmán, Eugenio
Decano
Facultad de Gobierno-UDD


Guzmán, Eugenio
Lunes 15 de Noviembre de 2010
Canallas, canalladas y canallescas (os)

El rechazo al presupuesto de la Segegob de parte de los diputados de la Concertación ha generado desconcierto, no sólo dados los acuerdos que se tenían en la materia, sino también por el tipo de argumentación a la que se acudió para justificar dicha actitud, a saber, los términos de la defensa de Von Baer, quien calificara como “canallescas” las acusaciones que los parlamentarios de la oposición hicieran al insinuar una supuesta intervención del Ejecutivo en la elección de la ANFP.

Lo curioso es que se concentra toda la fuerza acusadora e inquisitiva en Von Baer, en circunstancias que el propio Presidente hizo declaraciones similares a las de la vocera. Luego, debiéramos concluir que esta suerte de revancha sólo se aplica de manera selectiva.

Pero, ¿qué razones pueden explicar tan rimbombante y sonoro malestar en la Concertación? Las expresiones de la ministra son la explicación que hasta ahora se señala; sin embargo, un rechazo de esta naturaleza es una respuesta algo exagerada: parece la actitud taimada de un niño que, frente a la imposibilidad de hacer su voluntad, busca cualquier pretexto para estallar en escándalo. Más aún, suena a una actitud de último recurso, casi la búsqueda de una excusa; después de todo, no hay que olvidar que las reacciones de La Moneda (incluidas las del Presidente) no fueron más que eso, reacciones, pero frente a acusaciones graves. Una respuesta menos contundente del Gobierno hubiese sido hasta sospechosa. Y en esto no hay que rasgar vestiduras ni escandalizarse: lo que se sugería o insinuaba en las acusaciones contra el Mandatario era de una magnitud no menor, y quienes hicieron las acusaciones (en este caso, parlamentarios de la oposición) podían anticipar reacciones como éstas y, si no, habría que dudar de su inteligencia práctica y experiencia política. Está claro que con este tipo de acusaciones se buscaba cierto “hostigamiento”, que por lo demás es parte del quehacer político, como también lo son las respuestas de La Moneda.

Es posible pensar que la oposición vio en este impasse una oportunidad para generar unidad y alineamiento interno. No debemos olvidar que una de las fuerzas más poderosas para la unidad de un grupo humano es la sensación de amenaza u ofensa por parte de otro. Y en este caso, como en otros, al parecer ha resultado efectivo. El problema es que este tipo de actitudes se reservan para casos límite o, dicho de forma directa, en situaciones de crisis o carencia de liderazgo, vacío programático o ambos. Vale decir, en situaciones con este tipo de carencias se debilitan los procesos institucionales de negociación entre bloques políticos.

Lo anterior contrasta con la trayectoria institucional de la Concertación. Desde la transición hasta el gobierno de Bachelet, el respeto a los acuerdos fue un elemento central; si bien no siempre se lograba con facilidad, la existencia de liderazgos claros permitió alcanzar nuevos equilibrios y entendimientos con la oposición de entonces.

Pero esto que está sucediendo ahora también se observa en otros casos. Un ejemplo decidor al respecto, y que se suma al rechazo presupuestario del viernes, es la falta de consenso en torno al voto voluntario. Ciertamente existen muchas explicaciones que justifican los cambios de parecer; sin embargo, estas variaciones también reflejan las faltas de liderazgo.

Finalmente, si el objetivo era complicar al Gobierno por la vía de debilitar a uno de sus ministros, las cosas no parecen ir en esa dirección: de lo que se ha visto hasta ahora, la gran ganadora ante la opinión pública en todo este episodio parece ser Von Baer, quien emerge como víctima de una pataleta cuya racionalidad poco se entiende. Así, en buenas cuentas, la reacción de la oposición parece destemplada y exagerada, lo que la ha transformado en un boomerang.
Volver a la sección "Guzmán, Eugenio".


3 Comentarios publicados
Posteado por:
Andrea Goreux Boyens
16/11/2010 15:29
[ N° 1 ]

Para Ena von Baer:

Deja que los perros ladren... y estos son puros quiltritos, nada más.

Posteado por:
Empírico Apriori Aposteriori
16/11/2010 14:13
[ N° 2 ]

Estimado Eugenio

Su columna no es más que carbón para este asado. El problema es que este gobierno sigue adoleciendo de muñeca política (no me refiero a la ministra) sino al manejo de conflictos políticos, de los cuales Ena solo es como una presidenta de curso amurrada cada vez que alguien dice algo de su profe preferido.

Me da risa este gobierno. Yo al menos estoy disfrutando cada minuto de él. Todos pican con una facilidad increible en estos cahuines, y como los concertacionistas son políticos criados en la dureza de la polítiquería real, no van a dejar tranquila a la ministra, a menos que ella muestre un poco de madurez y cuero de jabalí, aptos para su cargo, que no es para niñas delicadas que se sienten atacadas por los canallas de la oposición.

Saludos

Posteado por:
rodrigo gonzález fernández
15/11/2010 20:08
[ N° 3 ]

La desesperación de la concertación esta clara y bien se pueden deducir los objetivos.Esta nueva concertación, solo busca desprestigiar al Presidente de la República y su gobierno.
Son sus propios partidarios los que deben salir en su defensa. Es labor de todos la defensa de la democracia que unos pocos concertacionistas parecen desconocer.
No resulta grato escuchar a la senadora Alvear con sus inventos sin fundamentyos , al Senador Zaldivar con críticas Xenofóbicas a Ena von Baer, etc., etc.Olvidan estos senadores su condición de politicos de Oposición y no se han ddado cuenta que fueron sus partidos desalojados del poder en las urnas.

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