Gonzalo Vial en la memoria (95)
Edwards, Jorge
He seguido a lo largo de años, en períodos diferentes, las noticias de Chile en Francia y en Europa. A comienzos de la década de los sesenta, salían algunas líneas cada tres o cuatro meses. Después aumentó el espacio, pero casi siempre para dar informaciones tristes, malas, inquietantes: muerte de Salvador Allende y de Pablo Neruda, bombardeo de La Moneda, campos de detenidos, desapariciones. Hubo algunas luces después del plebiscito presidencial y de la transmisión del mando, situaciones no muy bien interpretadas, en la mayoría de los casos. Ahora, el episodio de los mineros atrapados en la mina San José rompió todos los esquemas. En toda Europa, y en todo el resto del mundo, por lo demás, se siguió el caso con emoción, con asombro, y al final con admiración no disimulada. Durante los dos meses y tanto de espera recibí en mi despacho de jefe de misión cartas de familias completas, dibujos de los niños, misivas de marineros bretones, de antiguos mineros, de médicos, de psiquiatras, de señoras y señores jubilados. A veces contaban experiencias personales y agregaban frases conmovedoras. Uno pensaba que el mundo global, el de las comunicaciones universales, tenía, a pesar de todo, lados positivos. Había un aspecto humano que se imponía, por encima de todas las distancias y las diferencias. Saludé al embajador de China en la Unesco, unos pocos días antes del desenlace, esto es, antes de que las noticias se concentraran en Chile, y lo primero que hizo fue preguntarme por los mineros. Me llamó un amigo de Rumania para saber de ellos. Desde el miércoles en la noche, las imágenes de la salida de la mina, de la emoción de las familias, de las banderas chilenas, de la cápsula metálica que salía del fondo de la tierra, del Presidente y su mujer, empezaron a dominar en todos los medios europeos de una manera increíble. Los diplomáticos en casi toda Europa fuimos abordados por las radios, por las televisiones, por la prensa escrita. El segundo de la embajada en Francia intervino en un programa matinal. A mí me llevaron al mediodía del miércoles a un espacio de gran sintonía de Canal Plus. Es un programa ligero, juvenil, de comentario de noticias, de humor, de bromas. En las graderías, frente al escenario, había un público de barrio, de gente joven, de dueñas de casa: cuarenta o cincuenta personas que conocen hasta los menores detalles, que reconocen a los actores, que se ríen antes de que ellos comiencen su actuación. Un supuesto miembro de la Legión Extranjera se paseaba por la orilla del estudio, detrás de las graderías. En la pantalla principal, armado de un enorme rifle, con su kepí hundido en la frente, hacía flexiones, deslizaba su rifle descomunal por la espalda, se atusaba unos enormes bigotes postizos. Cuando apareció en vivo y en directo, frente a las cámaras, dijo unos cuantos disparates y se notó que el público lo pasaba muy bien. Dejó el incómodo fusil apoyado en un rincón, se sacó el casco militar y empezó a cortar manzanas a ritmo chaplinesco, a colocar leche en un recipiente, agregando toda clase de condimentos absurdos. Lo introdujo todo en un frasco y declaró que era una comida para ocho personas. El público aplaudió de buena gana. Y de repente, en la pantalla más grande, aparecieron las banderas chilenas, los mineros que estaban debajo de la mina y que esperaban su turno con una tranquilidad realmente impresionante, el paisaje del desierto de Atacama, y la cápsula metálica en el momento preciso en que asomaba a la superficie con su carga humana. Entonces se escucharon aplausos tupidos, entusiastas.
Me llaman al escenario, donde hay unas cinco o seis personas, entre ellas un entrevistador conocido y un profesor de ciencias políticas de prestigio nacional. Me preguntan por la minería del norte de Chile, por las condiciones de trabajo, por el estado de las minas. ¿Soy partidario de mejorar radicalmente esas condiciones? Por supuesto que sí: la enorme mayoría del país es partidaria del cambio, de la modernización y la humanización de la minería. Pero no todas las minas son comparables a la del derrumbe. También, en honor a la verdad, tengo que decir que hay grandes minas modernas, de última tecnología.
El rescate de los mineros, me dice el entrevistador, es un milagro. Lo más interesante del caso, contesto, consiste precisamente en que no es un milagro. Los mineros se organizaron en forma impecable, dividieron su trabajo con eficacia, mantuvieron la moral muy alta. Entre ellos había un joven boliviano y lo trataron como a un hermano. El más experimentado y maduro tomó la dirección del grupo y su autoridad nunca fue desconocida. Otro se dedicó a enseñar juegos de naipes y a contar historias: asumió la tarea del animador, del «entertainer», sin que nadie se la discutiera. El Gobierno, entretanto, tuvo una reacción rápida. Nadie pidió que le escribieran un informe técnico o consultó a la Contraloría General de la República. Se actuó sin la menor burocracia, sin saber de qué ítem presupuestario saldría el dinero, dejando el papeleo para más tarde. Y el ministro de Minería, el señor Golborne, se internó con un par de ayudantes en la salida principal de la mina, hasta llegar a cuatro kilómetros de la salida, hasta la roca que se había derrumbado, y comprobó que en el interior había aire respirable y probables sobrevivientes. ¿Habrá un aprovechamiento político de la situación?, me preguntó después, por la radio francesa, una periodista muy pronunciada y puntete (como decimos nosotros). La pregunta parecía inteligente, aguda, y creo que no lo era tanto. Aprovechamos todos, le dije, y pensé que lo importante del caso residía justamente en otra cosa. En que fue una acción donde intervinieron muchos, donde se actuó con la cabeza y con el corazón, con sentido de la adaptación y la flexibilidad, con análisis razonables, certeros. Hubo gurúes, adivinas, curanderos, charlatanes de toda especie, y la salida de la mina tendió a convertirse en una extraña feria, pero el trabajo verdadero, serio, iba por otro lado. En resumidas cuentas, no hubo milagros de ninguna clase, los curanderos y las adivinas sobraron, y eso fue lo más interesante de todo.
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Posteado por: Ernesto Paredes Sanhueza 18/10/2010 16:51 [ N° 1 ] |
...Me gusta mucho pensar que somos Co-creadores con Dios...como alguien dijo por ahi..Dios nos da la arcilla para que construyamos casas,trigo para hacer el pan...inteligencia y capacidad para enfrentar tareas muy diversas y dificiles...al final decimos.."Esto, con la ayuda de Dios,lo hicimos, o lo hice-.." |
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Posteado por: Patricio Divasto Valdivia 18/10/2010 02:20 [ N° 2 ] |
Quizas el hecho de ser ordenado, practico, eficiente, eficaz, organizado, preparado, analitico, no burocratico, trabajador, planeando el trabajo en base a estudios certeros de primer nivel y no a lo que salga 'total'; es una combinacion muy fuerte para un chileno y se podria considerar un milagro. Pero de allí a que un mchi - chaman - curandero o quien sabe cuantos mas, allan planteado la posibilidad de rescatarlos en base a sus rutinas dificil. Claro que la fe es algo muy fuerte e importante y es con lo que dia a dia nos acostamos de saber que descansaremos y tendremos un nuevo dia con nuevas fortalezas para enfrentar y luchar por otro dia más. La fe mueve montañas, pero las montañas las explota el hombre... |
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Posteado por: sixto lemus peralta 16/10/2010 15:45 [ N° 3 ] |
Si puede ser un verdadero milagro que el Presidente nombre personas de tan avanzada edad como representantes de Chile en el extranjero, quizás para tomar esta determinación lo ilumina el Supremo Hacedor, Dios, que actúaba de igual forma ante moros y cristianos. |
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Posteado por: pedro frederix gianich 16/10/2010 12:41 [ N° 4 ] |
Bien Remigio. hay personas que teniendo la facilidad de expresarse al mundo, ya sea en lo que ahora llaman los medios, o a través de la escritura los llamados escritores piensan y creen tener o ser dueños de la verdad ya que quizás no creer en un ser superior los hace creerse ellos superiores, de tal modo que el vulgo o el resto sólo debemos acatar. Lo cierto es que durante los últimos 15 años Concertacionistas como alguien dijo alguien muy bien DIOS no estuvo en la Moneda, a pesar que está en todas partes, pero aquellos que Gobernaron siendo ex-exiliados, retornados o exonerados políticos lo tuvieron siempre escondido o pretendieron eso. Hoy tenemos un Presidente que es un hombre de Fe, un hombre de Iglesia, un hombre creyente, son valores y ejemplos Positivos, opuesto a los Gobernantes anteriores, lo cual es un legado negativo mas es la lista de errores políticos de estas gentes que al parecer volvieron con un afán vengativo mas que justiciero. |
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Posteado por: Francisco Herrera Ramirez 16/10/2010 10:17 [ N° 5 ] |
Claro que si hubo un milagro! El amor a la vida humana. |
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Posteado por: juan eleuterio díaz núñez 16/10/2010 07:41 [ N° 6 ] |
Chile en las noticias internacionales, por lo que recuerdo del viejo noticiario "Emelco" era Primera Plana por muchos motivos, siempre lo ha sido. No sólo el Nobel a Gabriela Mistral, el cataclismo de Valdivia o el caso el Avión Uruguayo o el Triunfo de Allende. Aqui hay aspectos de la historia de la aviación mundial, por ejemplo, durante la segunda guerra mundial, como llegaba el correo Aliado hasta Argentina, en avioneta y pasando por Los Andes. Otro tanto acaeció con los comienzos de la exploración y colonización Antártica. Cómo la Taiti-nui, barcaza nacional tradicional, casi llega a la Polinesia desde el Maule, "a capela". Como la resistencia contra el Tirano genocida y comulgante, concitaba la adhesión de la intelectualidad mundial, y de los pueblos unidos, en una sola humanidad. Y mucho antes que eso, el mundo ha admirado a los prohombres populares, no sólo al minero, al arriero, al mapuche chilenos, sino a folcloristas, cineastas, literatos y políticos de cepa. Otra cosa es que desde los salones de la Alcurnia Europea, sean miopes. Eso es ya no conocer a Claudio Naranjo, a Matta, a Violeta, a Bravo, a Ramón Vinay, todas, absolutamentes todas, GRATAS PERSONNAS. Un saludo cordial. |
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Posteado por: Rubèn Josè R. Maturana Maturana 15/10/2010 20:39 [ N° 7 ] |
Don Jorge: Hoy, debo estar en total desacuerdo con sus palabras de que "No hubo milagros" en la suerte corrida por nuestros mineros ¿Quizás, la altura o los misteriosos designios del Creador lo han confundido? Nuestro querido y eximio escritor no puede estar al mismo nivel que un vulgar agnóstico o ateo de última generación. Para empezar, cómo especie inteligente y reflexiva somos tan poca cosa en comparación con la dinámica del universo y Dios, que cualquiera negación de su intervención al respecto, aparece como algo grotesco, desafortunado y de mal gusto. Sin entrar en discusiones de carácter místico, de sí Dios puede o no intervenir, aquí lo que tenemos es algo excesivamente simple: Hay un Dios creador del Universo o de los universos que puedan existir y formamos parte de Él y de este maravilloso conjunto con un fin determinado.O sí no, somos solamente polvo de estrellas, hijos del azar y de la evolución, sin ninguna trascendencia. En otras palabras, seríamos basura cósmica. Saludos para nuetros verdaderos héroes anónimos:hoy, 33 sufridos mineros; a nuestras mujeres, muchas de ellas jefes de hogar que con tremenda fortaleza paran la olla diaria y , por último todo nuestro cariño y gratitud para los trabajadores y médicos neurocirujanos : Sres. Freddy Ayach; Guillermo Figueroa ; Patricio Segura y tantos otros, junto al pernonal paramédico del Instituto de Neurocirugía Dr. Asenjo. Para todos ellos, larga vida y el reconocimiento de cientos de pacientes de todos los lugares del país. |
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Posteado por: Julio Gonzalez Abrigo 15/10/2010 20:22 [ N° 8 ] |
Opino que siempre cuando el hombre hace lo que es correcto el Señor el resto. |
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Posteado por: sixto lemus peralta 15/10/2010 19:23 [ N° 9 ] |
MIlagro o no, Tenemos un Gran Presidente de la República de Chile que siempre primero menciona al gran hacedor,a Dios. Todos los políticos estuvieron callados, duranate el gran rescate minero, aún así, me da la impresión que existe una envidia, una rencorosidad hacia una Persona como el Presidente que abiertamente le habla a la gente, como nunca ántes nadie les habló, en forma abierta, franca, por ahí decía una profesional muy jóven en un medio que el Presidente se exponía al hablar demasiado al público, exponerse a que digo yo, que puede saber una imberbe de los medios para bloquear con sus palabras las dotes de Estadista que ya pueda tener el Presidente, da la impresión que los únicos que pueden tomar un micrófono en este Pais son los de los medios periodísticos, craso error, Don Jorge Alessandri Palma( el padre de JAR para los que no saben), Presidente de Chile empezaba con su famosa frase " chuzma inconciente"en cada discurso, y todos lo apláudian y lo querían, hoy tenemos un Presidente que evoca a Dios siempre, me da la impresión que en 20 años nadie desde la Moneda le habló al pueblo, de ahí la extrañeza de todos, esperemos que sea eso, extrañeza no envidia politiquera. Alguien dijo" tenemos un gran Pridente", por favor salgamos del subdesarrollo y olvidémonos de candidatos y polítiqueros salidos de las barricadas con barbas y boinas a los CHE. |
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Posteado por: Remigio Valencia Figueroa 15/10/2010 17:58 [ N° 10 ] |
Si que hubo milagros. La fe demostrada por esa gente alla abajo posibilito que su espiritu se mantuviera apacible y con esperanza. De lo contrario, todo habría sido un caos y en ese escenario, ni la tecnología, ni la eficiencia o el analisis técnico habrían tenido el exito irrefutable que alabamos hoy. Nunca he confiado de los agnósticos. |
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Posteado por: Alexandra Velarde Puig 15/10/2010 16:24 [ N° 11 ] |
El milagro fue que se conjugaron por primera vez en mucho tiempo dos fuerzas muy poderosas: la voluntad, la eficiencia... |