Gonzalo Vial en la memoria (95)
Moulian, Vasco
Qué buen programa que es "La Liga". Desde su primera temporada al aire disfruto viendo su cuidada estética y su acertada línea editorial. Como muy contados espacios de nuestra tv actual, tiene identidad.
Anoche abordaron el tema de la juventud en riesgo social, niños inmersos en la droga y la delincuencia. Y justamente a eso me refiero cuando hablo de identidad de programa. "La Liga" supo abordar una temática requetecontra repetida y manoseada por noticieros y programas periodísticos, otorgándole un sello distinto, una mirada humana y cercana que no se conformó con imágenes alarmistas de una preocupante realidad sino que además se adentró en la problemática de fondo, en la desesperanza, en la falta de oportunidades, en la carencia de políticas efectivas de reinserción social para esos jóvenes y niños.
El relato vivencial de sus conductores es lo más destacable de este ejercicio de periodismo televisado.
Ver a Pablo Mackenna, por ejemplo, participando de una redada policial en Cartagena, metido en una pelea fuera de una discoteca, conversando con los protagonistas de la historia, involucrándose en sus conflictos, tratando de develar su trastocada lógica, nos da una mirada diferente y esclarecedora a la vez.
Y para qué hablar de Rafael Cavada... Anoche entrevistó a cuatro delincuentes, compartió con ellos, les dio confianza y logró con su cercanía, sinceras y muy profundas confesiones. Declaraciones que paraban los pelos pero que al mismo tiempo también, dejaban pensando.
¿Qué podemos hacer por ellos? Ese fue durante toda la noche el gran cuestionamiento al que "La Liga" me llevó. Conocer tan íntimamente una realidad tan tremendamente desoladora es un remezón a la conciencia, una invitación a dejar de juzgar y comenzar a hacer algo por salvar a nuestros niños en riesgo social de un futuro tan poco alentador y tan cotidiano para ellos como el que vimos anoche en decenas de casos. Una realidad que a ratos se volvía esperanzadora al ver historias como la de La Trauka, entrevistada anoche por Beto Cuevas. La Trauka es una señora de La Pincoya que se ocupa de recoger niños de la calle, quererlos y cuidarlos para que no caigan en la delincuencia. Sencillamente notable. Eso es lo más destacable de "La Liga", su valioso interés por no hacer un circo con las problemáticas que abordan en cada capítulo. Una mirada transversal y positiva; íntima y profunda de un Chile al que muchos le dan la espalda, haciendo como si no existiera, pero que pide a gritos un poco de atención.
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Posteado por: Francisco Javier Cavada Villarroel 24/07/2010 21:24 [ N° 1 ] |
Estimado Vasco: Depende desde la óptica que se le mire. Sin lugar a dudas, lo de "La Liga", es un aporte para apreciar ese Chile que no conocemos, pero que está presente "debajo la mesa"; por llamarlo de alguna manera. Punto aparte es el tema de lo desechable de la TV criolla. Pero, concuerdo con el comentario de Pedro Navarra, entre ver "potos y demases", prefiero ver programas que nos recuerdan a esas personas que batallan día a día por sobrevivir; ¿y las autoridades qué están haciendo al respecto? Saludos. Francisco Cavada. |
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Posteado por: Pocho Rapel 23/07/2010 19:52 [ N° 2 ] |
Comparto lo que indica Don Pedro Antonio Navarra. |
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Posteado por: Pedro Antonio Navarra 23/07/2010 14:19 [ N° 3 ] |
¿Y que se hace entonces? ... nada. Lamentablemente, lo de "La Liga" es un capitulo mas. Ya se han visto cosas terribles y que pasa: nuevamente, nada. La TV se dedica a lo que hoy factura, es decir: tetas, potos, cahuines. A todo esto, ¿en que están nuestros honorables?, pues todos los programas "impacto" hablan de problemas que llevan AÑOS en nuestro querido Chile. Atte, |