Gonzalo Vial en la memoria (95)
Señora Directora:
Definitivamente no parece delicado, sutil, ni menos apropiado, el que una empresa, tras donar diez millones de dólares para la reconstrucción (por cierto, acogiéndose a los “incentivos” de la ley de reconstrucción) aproveche la ocasión para plantearle al Gobierno, en el Palacio de La Moneda, sus apreciaciones respecto del examen ambiental que rinde un emblemático proyecto hidroeléctrico: HidroAysén.
No le hace bien a la dignidad de nuestro país, a nuestra seriedad y reputación, y tampoco es “sobrio” utilizar la casa de Gobierno y el contexto de una cuantiosa donación para abogar y buscar buenas voluntades para un proyecto sometido a exigencias legales, ni tampoco es conveniente que las máximas autoridades del país permitan que esto ocurra. El propio Presidente de la República, en la ocasión, se ha hecho eco de los requerimientos de la empresa Enersis y ello simplemente no corresponde.
HidroAysén es un proyecto en extremo complejo y de una envergadura gigantesca. En su primera presentación al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) tuvo carencias más que significativas (aspectos trascendentes —reasentamientos humanos por ejemplo— se explicaban apenas en una hoja tamaño carta). En su segunda presentación, decenas de funcionarios públicos que participan en la evaluación nuevamente detectaron carencias y requirieron mayores informaciones.
No es raro que el examinado termine reclamando en contra
Abogada
Ex ministra