Gonzalo Vial en la memoria (95)
Biehl del Río, John
El derecho a ser mayoría es respetado en la medida en que nunca se coarte o se limite por vía alguna la posibilidad de que quienes son minorías temporales puedan disputar, en igualdad de condiciones, el transformarse en mayorías por medio del voto. Por desgracia, no es nuevo en América Latina que muchas veces se interprete una victoria electoral como un mandato legítimo para hacer lo que se quiera, incluso llegar a perpetuarse en el poder. Utilizar instrumentos de la democracia para construir regímenes totalitarios es una perversión tan deleznable como cuando quienes tienen a su cargo el monopolio de las armas, lo utilizan contra sus propios pueblos.
Sin duda existen serias aprensiones sobre la presencia de estas amenazas en algunos países americanos. Hace poco me correspondió estar largas semanas en Honduras. Pasará tiempo antes de que país un tan sufrido y la comunidad internacional, por su parte, logren entender y asignar responsabilidades de lo que allí sucedió. Percibido desde fuera como un rompimiento institucional y desde dentro, por una mayoría significativa de hondureños, como el rescate de su camino democrático. Todo parecía más de lo mismo, hasta vestido con el más antiguo de los ropajes: un Presidente sacado indignamente de su casa, botado en el extranjero y juntos para explicar lo actuado como un acto de salvación a la patria, todos los poderes, fuesen estos políticos, militares, religiosos, económicos y otros. La reacción de las Américas y en general del mundo entero, fue enérgica y solidaria en condenar estos hechos.
No puedo ni me interesa aquí hablar de un fenómeno inconcluso, pero que habrá de tener una conclusión positiva. Lo que quiero destacar es que durante estos hechos y en conversaciones con altos personeros de países de la región centroamericana me llamó poderosamente la atención las que tuve con amigos de El Salvador. Había ganado la elección el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional luego de que el partido Alianza Republicana Nacionalista, que asumió luego del Plan de Paz Centroamericano, había estado en el poder por diez años. Esto, luego de una de las guerrillas más cruentas que conoció la región. Finalmente habían ganado quienes estuvieron en la montaña. En nuestras conversaciones, su preocupación principal era que no los afectara la crisis hondureña. No querían ser parte de ella. No querían cerrar sus fronteras, ni mucho menos verse presionados a ser parte de una lucha ideológica en la que ellos no veían beneficio alguno para el pueblo de El Salvador y tampoco para Centroamérica.
Me hablaban con convicción de cómo querían gobernar como lo habían hecho los chilenos. Ellos sabían también que su tarea histórica era robustecer la democracia sin traspasar ninguna de sus reglas. Estaban contentos de la reacción internacional frente a lo de Honduras que había sido unánime, fulminante y hasta con ribetes de espectacularidad. Les parecía especialmente significativo que los propios Estados Unidos apoyaban esta línea. Estaban convencidos de que esta reacción contribuiría a calmar el renacer de afanes ideológicos hegemónicos. Me sorprendió gratamente la insistencia en repetir cómo evitar caminos que sólo podían conducir a mayores sufrimientos de sus pueblos. Centroamérica no podía equivocarse en su camino por robustecer la democracia. Chile era el ejemplo a seguir. Debo confesar que les conocí y les temí a ambos: al soldado en Chile y al guerrillero en El Salvador. Hoy, sin embargo, les deseo, sin temores, el mejor de los éxitos al gobierno de Sebastián Piñera en Chile y al de Mauricio Funes en El Salvador.
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Posteado por: empresa pureo décimo cuarta región 09/04/2010 12:02 [ N° 1 ] |
De acuerdo a sus comentarios de visrtudes de la democracia, todavía recordamos su influencia y decisión en la aprobación y complicidad en el crimen del santuario de la naturaleza y sus cisnes en Valdivia, por la autorización a la operación de la planta de celulosa. ¿esa fue democracia? ¿usted tiene su conciencia tranquila? ¿ cómo es capaz de dormir, sabiendo el daño que se ha hecho y continúa haciendo? |
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Posteado por: waldo segundo robledo meza 10/03/2010 21:14 [ N° 2 ] |
John, |
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Posteado por: abraham gonzalo larrondo vega 25/02/2010 21:09 [ N° 3 ] |
La claridad y la experiencia de John Biehl es notable. Lo mismo que la honestidad con que afronta los asuntos de gobierno. Estos gestos son los que contribuyen a la democracia. Felicitaciones por la seriedad de su artículo. Saludos, Prof. Abraham Larrondo |