Gonzalo Vial en la memoria (95)
Errázuriz, Margarita María
Existen buenas razones para plantear la prolongación del postnatal. Las madres suelen tomarse en promedio seis meses de licencia, incluyendo los tres meses actuales de postnatal, durante el primer año de vida del hijo. Para ello usan como resquicio el tiempo de permiso que se otorga en caso de enfermedad de éste durante ese año de vida. Se podría estimar que las propias madres consideran que su hijo requiere al menos de ese tiempo de dedicación de uno de sus padres. Es de destacar que el costo de esta medida se compensa, prácticamente, con el ahorro que generarían las licencias que hoy se pagan por enfermedad durante dicho período.
En relación con las nuevas oportunidades de trabajo, las mujeres debieran ser las primeras beneficiadas. Entre 2007 y 2008, según cifras del INE, el incremento que presentó la suma de las mujeres que se incorporaron al mercado laboral y de las que buscaron activamente trabajo (5,7%) fue más de tres puntos porcentuales que la de los hombres (2,4%). Son muchas las dispuestas a trabajar y todas lo necesitan. De acuerdo con una encuesta reciente, el 70 por ciento de las mujeres que no trabajan quisiera ocuparse si contara con flexibilidad laboral y salarios más altos (Barómetro ComunidadMujer-DataVoz-OIT, 2009). Por otra parte, las mujeres de los dos deciles de más bajos ingresos tienen tasas de participación laboral menores al 29%, las que contrastan con el 50% y más que se observa a partir del séptimo decil. Con los nuevos empleos esa brecha tenderá a cerrarse: un segundo ingreso en la familia es en muchos casos el factor que le permite salir de la pobreza.
Sin embargo, aumentar el postnatal disminuirá la oferta de empleo femenino. Los empleadores estiman que por dicho concepto ya tienen que pagar un alto costo. Estas dos medidas se contraponen porque nuestra cultura sigue considerando que la función del hombre es la de proveedor de la familia. Se habla mucho del principio de corresponsabilidad de los padres, pero éste no se aplica a cabalidad en nuestra legislación.
El costo de la extensión del postnatal volverá a recaer en las mujeres, a menos que se exploren otras posibilidades. Hay planteamientos que habría que evaluar antes de tomar decisiones. Así, por ejemplo, la legislación podría establecer que de los seis meses propuestos, cada padre deba tomar tres. O bien, en un gesto de reconocimiento al valor de la maternidad, la sociedad podría hacerse cargo de ese mayor costo, bajo la figura de una compensación al empleador igual al costo de dar licencia a la mujer trabajadora por seis meses.
Compensar al empleador pareciera ser la alternativa más satisfactoria. Dicha alternativa elimina el mayor costo que tiene para éste el trabajo femenino y es inclusiva, beneficia a las madres solteras y a las que crían solas a sus hijos. Si bien posterga la aplicación del principio de corresponsabilidad de los padres, afirma otro no menos valioso: la responsabilidad que tiene toda la sociedad de apoyar a los padres en la crianza de sus hijos. Además, puede tener otros beneficios que todavía no han sido evaluados: el efecto de la lactancia en el desarrollo del niño y el ahorro que ello genera al sistema de salud. Es posible que este último signifique que esta medida no tenga mayor costo para el fisco.
Hay mucho que reflexionar sobre la maternidad y el cuidado de los hijos para evitar que su peso recaiga una vez más sobre las mujeres. En beneficio de todos, es necesario encontrar una solución satisfactoria para los diferentes roles que asumen las mujeres.
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Posteado por: marco antonio cornejo vergara 26/03/2010 13:48 [ N° 1 ] |
Estoy absolutamente de acuerdo con uds.pero es importante señalar que los seis meses igual se dan.Es como cuando no existia la ley de divorcio,pero si existia la anulacion . |
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Posteado por: waldo segundo robledo meza 05/03/2010 18:04 [ N° 2 ] |
María Margarita |
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Posteado por: Vivienne Bachelet Norelli 26/02/2010 13:48 [ N° 3 ] |
Los candidatos Sebastián Piñera y Eduardo Frei se manifestaron favorablemente a la prolongación de la licencia maternal hasta 6 meses después del nacimiento del hijo, derecho que ellos indicaron debiese darse sólo a las mujeres. Posteriormente, Eduardo Frei habló de la corresponsabilidad. Sin embargo, no hay que olvidar el hecho fundamental que las licencias pre y posnatal y por enfermedad de hijo menor de 1 año las paga el Estado, vale decir, las financian todos los chilenos por impuestos generales y cuya mayoría son pobres o de clase media. Yo creo que se podría prolongar la licencia maternal si el país lo puede pagar y si no genera efectos regresivos estructurales, cosa que no es dable de pensar si no hay una reforma estructural al sistema actual de financiamiento en salud, en que se separa el fondo de las isapres del fondo nacional de salud (el público). Las licencias deberían ser pagadas por las isapres a sus beneficiarios. Debería existir un tope de remuneración a la licencia extendida, a efecto de que no se gaste regresivamente en beneficiarios de mayores ingresos. Tanto hombres como mujeres deberían tener derecho a las licencias posnatal de 3 meses, indiferente y excluyentemente. Se debería obligar a la alternancia de la licencia entre trabajadoras y trabajadores en las licencias desde el tercer mes hasta el sexto mes. El cuidado del hijo menor de 1 año deberá ser alternado por ley entre padre y madre. Como se ve, la cosa no es tan sencilla. |