Gonzalo Vial en la memoria (95)
Moulian, Vasco
Me entusiasmé con la idea de ver “Combate Estelar”, luego de ver la promoción televisiva del nuevo programa. La campaña publicitaria fue corta pero buena; estaba muy bien hecha. Pero, pasó muy poco... Llevo 30 minutos viendo este programa y estoy aburrido. Qué gusto, gracias Dios mío porque la niña desconocida botó el yenga después de 30 minutos. Partieron con 19 puntos y se quedaron en los once, pegados, promediando 12 aproximadamente.
Si quieren hacer un programa dinámico, no sólo necesitan tener a desconocidos envalentonados haciéndose los duros sino que además deben atender al cronómetro. Nadie puede bancarse un yenga de treinta minutos en pantalla. Con suerte puedes bancártelo en la vida diaria, en televisión es una tortura. Una tortura que fue todo un fracaso antes en “Pase lo que Pase” y “Noche de juegos”. El juego del torpedo era mucho mejor para comenzar. Mucho más ágil y entretenido.
El programa tiene el sello de Endemol, ya que las pruebas son muy similares a las de “El último pasajero” y "Hombre al agua". La presencia del árbitro Miguel Ángel Zelman, vestido como un referí de WWE, me recordó al notario de “Chile Tuday”, delirante.
Insólito, por decir lo menos, me pareció que Angélica participara de todas las competencias. Realmente los demás invitados del equipo de los famosos sobraban. Las cámaras estuvieron perdidas todo el tiempo, mostraban cualquier cosa, menos lo que tenían que mostrar. Como por ejemplo cuando el equipo de los desconocidos habló de su barra en el público y la cámara estaba enfocando al animador. Ver a Mario Ortega subiendo una pared como anfibio fue muy gracioso. Problemas de audio, todo el rato. Los micrófonos no se oían bien y a ratos la música estaba muy fuerte. Imperdonable para un programa que está grabado. Aunque debo reconocer que el momento más notable de este programa fue cuando hicieron la pregunta de conocimientos y el equipo perdedor tenía que agregar a una persona desnuda dentro de una cabina. No se veía nada, pero el rostro del equipo que recibía a la persona era decidor. Si hubiesen comenzado sin esa yenga patética habrían marcado mucho más. Ese juego les restó fluidez y vértigo.
La tele es cada día más rápida y hay un 50% de los hogares que tienen 60 canales para elegir.