Cartas
Lunes 01 de Febrero de 2010
Dos epopeyas
Señora Directora:
Entre el jueves 28 de enero y el 12 de febrero, soldados chilenos y argentinos recrean el cruce del Ejército de los Andes, una de las hazañas más notables de la historia militar y que marcó el principio del fin de la presencia española en el cono sur de América.
El proyecto marcará el comienzo de las celebraciones del Bicentenario y los 200 años del Ejército chileno.
El cruce de los Andes se convirtió en una de las piezas maestras para terminar con el dominio español. Ante la evidencia de que la ruta del Alto Perú (actual Bolivia) era impracticable para atacar al Virreynato de Lima, el plan fue atravesar la cordillera de los Andes, liberar a Chile e invadir el Perú por vía marítima, objetivo que se concretó con el envío de la Expedición Libertadora al mando del mismo general San Martín.
193 años después, en un mundo globalizado, Chile y Argentina unirán de nuevo sus capacidades emprendedoras y recursos humanos para encarar otra gran obra de infraestructura binacional; esta vez aprovechando los avances tecnológicos. El desafío consiste en construir un túnel ferroviario de baja altura, de aproximadamente 50 kilómetros de largo, que conectará Punta de Vacas, en Argentina, con Río Blanco en Chile. Si en 1817 los soldados chilenos y argentinos llevaron a cabo una hazaña militar de nivel mundial, en la segunda década del siglo XXI los empresarios de ambos países quieren también dejar su sello con una obra que logrará la conectividad del Cono Sur.
En los albores del siglo XIX, el cruce de la cordillera por el Ejército de los Andes demoró 15 días. En la presente centuria, una vez terminado el Proyecto Aconcagua, demandará alrededor de cuatro horas y media unir Mendoza y la V Región.
Eduardo Rodríguez Guarachi
Presidente del Instituto Chileno
Sanmartiniano
Ex embajador de Chile en Argentina
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