blogs | La Segunda : Redacción
Editorial
Lunes 07 de Diciembre de 2009
El triunfo de Evo Morales

Semanas de elecciones en América Latina (con la nuestra a pocos días) han sido éstas, cada una con sus peculiaridades. Los resultados de la de ayer en Bolivia, si bien eran previsibles en lo fundamental, pues continúan un proceso de transformación institucional progresivo, no sólo le han dado el triunfo al reelecto presidente Evo Morales sino la sustancial mayoría (63 %) que esperaba y que le permitirá realizar las reformas aún pendientes en el marco de la Constitución “plurinacional” cuya aprobación ya obtuvo. En efecto, si se confirman los datos de la votación, ahora contará no sólo con amplia mayoría en ambas cámaras sino con los dos tercios del Senado, que eran su principal objetivo para impedir cualquier traba legislativa de la oposición.

En la misma perspectiva de las demás naciones “bolivarianas” (de una toma pacífica del poder total a través de sucesivas reformas), apenas obtenido el nuevo mandato por cinco años ya se plantea una que facilitaría su continuidad en el gobierno a partir de 2015. Lo que establece una diferencia en el caso de Bolivia, es que la base de sustentación de semejante movimiento revolucionario bajo aparentes formalidades democráticas está en la propia configuración étnica del país, pues el común de la población lo interpreta como el natural predominio de la mayoría indígena que nunca había gobernado y ahora lo hace a través de Evo. De ahí que su mandato cuente con un respaldo más sólido (pese a la existencia en él de diversos grupos a veces en conflicto) que el que pueda aspirar a tener, por ejemplo, un Hugo Chávez.

Favorece sin duda la estabilidad del actual gobierno la desunión que muestran las fuerzas opositoras, cuyo principal líder en esta elección, Manfred Reyes Villa, sólo alcanzó el 27 % de la votación y se halla amenazado, como su candidato a la vicepresidencia, por un proceso judicial. Es cierto que subsiste la oposición de las provincias de la llamada “media luna”, en especial de la oriental Santa Cruz, de economía más avanzada. Pero también allí, aun sin llegar a constituir mayoría, ha crecido el apoyo a Morales, y no sólo en las respectivas comunidades aborígenes, y —lo que políticamente es quizás más grave— han aparecido discrepancias entre empresarios y líderes partidistas. Por otra parte, continúan aprobándose las llamadas consultas autonómicas, mediante las cuales la población indígena puede ir adquiriendo atribuciones legislativas de carácter local.

 Lo que sí constituye un real desafío para el mandatario reelecto, pese a las riquezas naturales bolivianas, es el desarrollo económico nacional —problema que progresivamente afecta también a su mentor venezolano—, atendidas su orientación ideológica, medidas populistas y dificultades que ya ha debido enfrentar en su política de nacionalizaciones, con lo que ello supone para sus relaciones internacionales. Respecto a Chile, cabe esperar que continúe el actual trato amistoso, pese a la ausencia de vínculos diplomáticos en el nivel de embajadas, aunque en este momento puede ser una mala coincidencia la designación como representante peruano en La Paz del ex ministro Manuel Rodríguez Cuadros, considerado poco afecto a nuestro país.
Todas las columnas de Editorial


Email Contraseña

Archivo

      Febrero 2012     
Do Lu Ma Mi Ju Vi Sa
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29      

Cartas

Editorial

Foco político