Valente, José Ramón
El sábado pasado tuve la oportunidad de ver el partido del Real Madrid en el magnífico estadio Santiago Bernabéu en Madrid, España. Como Ud. ha de saber, el entrenador de este popular equipo, probablemente el más popular del mundo, es el chileno Manuel Pellegrini. El Real Madrid, además de ser un famosísimo equipo de fútbol, es también una gran institución y una gran empresa. Su facturación anual, se dice, bordea los US$ 1.000 millones al año y sus ganancias son de varios cientos de millones de dólares. Así que lo de Pellegrini es doblemente meritorio. Por un lado está el prestigio deportivo, y por otro la tremenda responsabilidad que le han dado de administrar un equipo humano que vale cientos de millones de dólares y del cual depende en gran medida los resultados financieros de esta gran empresa.
Al día siguiente del partido tuve la oportunidad, junto a un grupo de chilenos, de conversar distendidamente con Pellegrini. Obviamente no faltaron las preguntas de rigor respecto de los pormenores del partido y las copuchas en relación con los jugadores. Pero también se produjo una interesante conversación respecto de las razones y los pergaminos que llevaron a Pellegrini a dirigir al Real Madrid. Fue en medio de esa conversación que el director técnico del Real Madrid mencionó en un par de ocasiones que él hacía lo que creía correcto para el equipo, independientemente de las presiones de los periodistas, la hinchada y los propios dirigentes. Alguien acotó que el riesgo de ser tan apegado a sus convicciones era que si los resultados de corto plazo no se daban, se arriesgaba la pega.
Manuel Pellegini replicó con dos argumentos que me parecieron correctísimos y dignos de ser tomados en cuenta para la discusión pública en nuestro país. Primero mencionó que en el fútbol español había empresarios con visión de largo plazo, y se refirió específicamente a los empresarios de su anterior club, el Villarreal. “Esto permite desplegar un trabajo serio y profesional que no se vea contaminado con los eventuales resultados adversos de corto plazo”. En segundo lugar, enfatizó que sus propios pergaminos, ganados con el trabajo y la dedicación de más de 30 años en la profesión y los ahorros que había acumulado a estas alturas de su carrera, le daban la independencia suficiente para poder desplegar su trabajo y su estrategia, haciendo abstracción de las presiones del medio.
La lección de Pellegrini es notable. Básicamente nos está mostrando que en cargos de alta responsabilidad, como el que ostenta él actualmente y como son los cargos políticos de representación popular tales como parlamentarios, alcaldes y el mismo Presidente de la República, que están sujetos al escrutinio público constante y a las presiones por los resultados de corto plazo, es necesario poner personas que sean capaces de hacer lo correcto para el equipo o el país, según sea el caso, y no lo que es correcto para ellos mismos. Para lograr dicha conducta serían necesarias tres condiciones: 1) tener la preparación suficiente (los pergaminos), 2) tener independencia económica, y 3) tener el apoyo de un grupo de líderes con visión de largo plazo; en un caso serían los dueños de los clubes, en el otro, los máximos directivos de los partidos políticos. O sea, la receta del éxito de Pellegrini, aplicada a los candidatos de representación popular, implicaría que tener la preparación y la experiencia suficiente para desempeñar el cargo es imprescindible, tener solvencia económica es una virtud y no un defecto y correr al alero de un partido con visión de país y no sólo con ansias de triunfo o poder sólo por el poder es un requisito importantísimo.
Pellegrini hizo especial énfasis en que no creía conveniente mezclar deporte con política, de manera que la analogía hecha en estas líneas es de cosecha propia y de mi entera responsabilidad. Habiendo dicho lo anterior, ésta me parece una buena receta para que usted evalúe a los candidatos de su preferencia en las próximas elecciones.
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Posteado por: carlos kinast feliú 10/11/2009 21:59 [ N° 1 ] |
CHILE NECESITA UN BUEN ADMINISTRADOR El Estado es la Empresa más grande e ineficiente del País, percibe un 17% de las utilidades de todas las empresas y el 19% de la totalidad de las ventas, vía IVA, sin arriesgar un peso y sin considerar la recaudación tributaria de los asalariados, especialmente los impuestos directos regresivos. Para que los chilenos entiendan los ingresos del Estado actualmente superan anualmente los 38.000 millones de dólares, por ejemplo cada punto de IVA son 500 millones de dólares y la recaudación anual del Impuesto Específico a los Combustibles 1.500 millones de dólares al año, el resto son Impuestos, Royalty y Multas. El Estado es la única empresa que despilfarra a granel sus millonarios ingresos sin rendir cuentas y la única donde sus ejecutivos son elegidos por cuoteo por una red de Operadores Políticos. Si estuviéramos en USA se hablaría de una Mafia o Camorra. Hay honrosas excepciones, por ejemplo, los ministros de Hacienda, De Castro, Büchi, Eyzaguirre y Velasco. Sin esos personajes seríamos como Haití. Perfectamente los ejecutivos del Estado podrían ser seleccionados por su capacidad y eficiencia y no por ser miembros de una coalición política, ya vimos el desastre de la UP y sus nefastas consecuencias. El país se perjudica con la Democracia cuando ésta es sesgada, mal administrada, mal dirigida e impune (No rinde cuentas) . Los electores deberían exigir a los candidatos presidenciales triunfadores un plazo para iniciar, cumplir sus propuestas y rendir los Presupuestos Nacionales antes de aprobarles el siguiente. La Democracia y el Centralismo se ha transformado en un nido de irresponsables e ineptos que se amparan en la impunidad, notable abandono de deberes e irresponsabilidad de sus autoridades. Por eso Codelco se permite anunciar después de 20 años de Concertación que “recortará” en 1000 millones de dólares al año, las Asesorias y Consultorías, por eso el despilfarro avalado por ex Presidentes en CORFO, EFE, BANCO ESTADO, RTEFINERIA, ENAP, MIRAGE, LEOPARD y otros millonarios despilfarros por más de 20.000 millones de dólares quedan impunes en algún bolsillo o en algún jarrón. |
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Posteado por: Alonso Farias 09/11/2009 13:29 [ N° 2 ] |
Estimado Sr. Valente: |
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Posteado por: M. Muñoz 02/11/2009 22:14 [ N° 3 ] |
Sr. Valente si la mayoría de los chilenos tuvieran la capacidad intelectual de poder elegir por si mismo, tendríamos excelentes políticos, pero como no es así y gran parte de nuestros compatriotas, solo van a hacer una raya en el voto al candidato que le ordena su partido, sale electo cualquier charlatan que no tiene dedos para el piano. |