De la Parra, Marco Antonio
Todavía no se me despeja la resaca. Más encima cambiaron la hora y ando con una especie de jet lag.
Todos sufrimos y gozamos el partido contra
No cabe duda de que defensa de las de antes no tenemos. La zaga sigue siendo nerviosilla, tembleque, indecisa, arrastrando errores a través de toda la clasificatoria que exigen un trabajo feroz y quizás incluso llamar a otros jugadores. Lo que pasó en el mediocampo fue sensacional. Lo explicó muy bien Don Marcelo Bielsa,
Así pues el Mago se convirtió en figura después de mucho calentar el banquillo de la reserva y templar sus ánimos. No lo expulsaron de inmediato sino que supo partir en pedazos una defensa agrupada y apretada
Orellana fue una joyita y sólo su expulsión nos impedirá ver una delantera Sánchez-Suazo-Orellana contra
Ospina atajó goles cantados y pudo ser mayor la goleada.
Ganamos como si todo hubiera sido muy cómodo, pero seguimos siendo un equipo con nervios no muy bien templados al cual las cosas cuesta que le empiecen a salir, donde el recorrido del desempeño de nuestra Selección demuestra que la era Bielsa tuvo un comienzo trastabillante, sin convencer, hasta convertirse en una máquina demoledora desde el mediocampo hacia adelante.
Cuando hizo el cambio de Fernández por
El partido con
Pero a quién le importa eso ahora, me dirán. Estoy pensando en el espectáculo que pide Harold Mayne-Nicholls para Sudáfrica.
Mientras tanto, algún amigo hereje me dice que el lío con la estatua megalítica de Juan Pablo II se solucionaría cambiándolo por una estatua de Marcelo Bielsa. Si pasamos del octavo de final —miren lo que me estoy pudiendo imaginar—, le van a construir un monumento más grande que la torre Entel. Le van a cambiar el nombre a la Plaza Italia o Baquedano o Bielsa no más y van a nacionalizar a Damián Díaz y a Ezequiel Miralles y tendremos un equipo invencible con un grupo de zagueros llevados a cabecear en la liga paraguaya hasta que aprendan.
Dicen que, tal como en la historia de nuestro básquetbol, Bielsa anda mirando en pichangas los defensas con estaturas sobre 1,85 y con una PSU de 600 puntos para arriba. Es nuestro punto flaco o bajo o jaleoso.
Y es la hora de celebrar, pero también de empezar a pensar en grande.
Puede ser uno de los momentos más grandes de nuestra historia futbolística.
Y no es talla.
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Posteado por: DEMOCRÄTICUS 15/10/2009 10:24 [ N° 1 ] |
Estimado De la Parra, Marco Antonio:
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Posteado por: Carlos Schulz Alcayaga 13/10/2009 20:29 [ N° 2 ] |
Me gusto tu columna M.A. Ojala imitemos en todos los ambitos del deporte el modelo Bielsa-Mayne Nicholls. En una de esas en Sudafrica quedamos entre los 4 primeros. |