blogs | La Segunda : Redacción

Ferreiro, Alejandro


Ferreiro, Alejandro
Lunes 31 de Agosto de 2009
¿Qué cambia con el cambio?

Después de casi 20 años de gobiernos de la Concertación, algunos señalan, especialmente desde las candidaturas opositoras, que la coalición gobernante no da para más. Los promotores del “cambio” vocean ese término casi mágico con tanto entusiasmo y convicción que uno debiera, de buena fe, creerles. Sí, creer que se disponen a realizar cambios significativos, que sólo ellos pueden encabezar, y para cuya concreción piden el apoyo del electorado. Pero los “cambistas” enfrentan desafíos para precisar su mensaje. Desde luego, no resulta fácil explicitar en qué consisten esos cambios tan fundamentales —aquellos cuya relevancia justificaría alterar el rumbo político del país— cuando el cuarto gobierno de la Concertación enfrenta los meses finales de su período con altísimos niveles de aprobación. Ello obligaría a sincerar, con alguna incomodidad y costos políticos, diferencias concretas frente a las acciones u omisiones de un gobierno muy popular. ¿Pero no es ése un costo inevitable si se quiere ser creíble con la idea del “cambio”? ¿O, quizás, el “cambio” es poco más que un eslogan, un fetiche de campaña cuyos presuntos poderes mágicos no requieren la molestia de explicitar su contenido?

Dos respuestas posibles tienen estas preguntas. La primera supone reconocer que, en rigor, los cambios no serán significativos y que, si no existiera la presión diferenciadora de la campaña, se podría reconocer, tanto en público como en privado, que lo que se propone es más continuidad que cambio. Obviamente, declararse programáticamente continuista es poco estético y glamoroso para quienes posan de “cambistas”, pero puede que ésa sea la verdad. Mal que mal, se requiere bastante porfía para desconocer los méritos esenciales que tienen las políticas públicas que combinan crecimiento y responsabilidad económica con protección social. El bono para marzo y el esfuerzo de reiterar casi a diario que la protección social impulsada por la Presidenta Bachelet no sufrirá retroceso son expresiones de la campaña aliancista que parecen avalar esta hipótesis.

Pero también existe una segunda opción: una en que el cambio tiene sentido y contenido, pero no parecería prudente explicitarlo en tiempo de campaña. Este sería un “cambio” más consistente con lo que la Alianza suele votar en el Congreso. Un cambio que apunte a debilitar el rol del Estado, y —por más que se niegue— a congelar, en el mejor de los casos, los avances en materia de protección social. De hecho, recuerdo haber presenciado meses atrás el discurso en que el presidente de Libertad y Desarrollo, durante la cena aniversario de la institución, señalaba que las dos principales amenazas a la economía libre eran el proteccionismo y... el Estado de bienestar. Si bien muchos podremos coincidir con respecto a los males del proteccionismo, me temo que en la mirada acerca del Estado de bienestar, o protección social como se lo rebautizó en estas tierras, se marcan las grandes diferencias que separan a los principales bloques políticos del país. Y precisamente por eso es que la candidatura de Piñera tendrá que seguir repitiendo día a día, más de lo que quisiera, y con eficacia parcial, que no pretende echar marcha atrás en la red de protección social que han logrado consolidar los gobiernos de la Concertación.

En suma, y respecto a lo programático, la campaña de la Alianza no termina de aclarar en qué consiste el gran “cambio”. A juzgar por la continuidad esencial de las propuestas que han trascendido, no se ofrecen al país grandes novedades. Si eso es así, bueno sería asumirlo con todas sus letras, aunque ello suponga reconocimientos tácitos e inevitables a lo realizado por los gobiernos concertacionistas. Ahora, si en verdad se proponen cambios fundamentales, de esos que realmente estén a la altura de la sonoridad con que se repite el eslogan del cambio, bueno sería saber cuáles son. ¿No debiera ser ése el debate fundamental de la campaña? De hecho, para los que votan continuidad, lo hecho por la Concertación es público y notorio, pero para quienes voten por el cambio sería muy útil conocer en qué piensan los que lo enarbolan.

No, no quiero que se me mal interprete. Nada malo tiene que en el país existan consensos fundamentales. Esto es señal de madurez republicana y aprendizaje histórico. Más aún, es el único modo en que Chile podrá seguir avanzando a futuro. El problema, por tanto, no está en reconocer los consensos, sino en desconocerlos. El problema es hablar tanto de cambio y explicarlo tan poco. Nada malo tendría querer gobernar para tocar la misma partitura con otros intérpretes. Pero eso no alcanzaría para fundar la oferta programática de quienes se presentan al país, precisamente, como la “Coalición por el Cambio”.

Recuerdo una mala broma de algún comentarista deportivo. Consultado en el entretiempo de un partido acerca de si había algún cambio para el segundo tiempo, respondió muy categórico: sí, cambio de lado.


Volver a la sección "Ferreiro, Alejandro".


4 Comentarios publicados
Posteado por:
Jorge Espinosa Zanelli
14/09/2009 15:34
[ N° 1 ]

Alejandro, muchos chilenos te recuerdan por tu gestion en el organo tributario y quisieramos conocer tu opinion sobre aquellas deudas, Pymes: "Incobrables", tanto por su amoralidad en terminos de intereses y multas destempladas y abusivas como por la absoluta falta de vocacion del gobierno, por solucionar ¡¡YA¡¡mediante condonaciones o disponer una forma digna de pago para su solucion, acabando asi con los verdaderos "nudos ciegos" de la actividad y el crecimiento economico. Esta es una deuda con muchas Pymes,y por lo demas sin perjudicar al erario publico restituiria la justicia con los deudores y liberaria un tremendo potencial generador de trabajo tan necesario hoy como siempre.Gran deuda de tu gestion. Quien firma este correo como muchos veiamos en ti capacidad para ello.Es triste.

Posteado por:
mauricio rojas camberes
04/09/2009 12:17
[ N° 2 ]

el ciudadano medio tambien tiene que decir en todo esto ,me aburre el centralismo de este pais ,,como si no importara lo que los otros 10 millones de personas piensen .creo que el que se de cuenta de ello tendra la primera opcion ,piñera por el sur no tiene muchos adeptos ,,,,frei por el norte ....las regiones señores ,,,,las regiones ,,,santiago no es chile

Posteado por:
waldo zapata elea
02/09/2009 16:56
[ N° 3 ]

Si hay espacio a un cambio de actitud. Si un cambio de optimizar la gestión. Si a que no predomine los equilibrios politicos en los cargos. Sr Ferreiro no creia que ud fuere otro mas que se acostumbró a semanales descalabros de Administracion de su Gobierno.
El solo que no se repitan los Trnsantiago; Enap y abusos en un alto % de los servicios públicos sería mas que suficiente. No les basta con las credenciales de eficiencia y de buen administador de S Piñera ajeno en lo personal a toda presión de grupos de poder ...y un pais que ha perdido el ritmo de crecimiento no amerita un cambio ? Ud sr Ferriero es un maestro con las palabras pero No con el contenido...ha visto las tasas ded desempleo y la afixiante delincuencia..vamos seamos
mas pragmaticos y menos líricos..sr columnista.

Posteado por:
M. Muñoz
31/08/2009 23:15
[ N° 4 ]

Sr. Ferreiro, no entiendo como usted una persona preparada intelectualmente, esté pidiendo que le aclaren los programas de gobierno de los futuros candidatos a presidente de la república, yo como un ciudadano sin mayor preparación, tengo claro que primero tienen que incribirse los candidatos en el servel., y después dentro del plazo legal, los candidatos darán a conocer sus respectivos programas de gobierno, para que los ciudadanos librepensantes como el suscrito, puedan elegir libremente al candidato que presente el mejor programa, y que además tenga el mejor currículum.
Atte.

Email Contraseña

Archivo

      Febrero 2012     
Do Lu Ma Mi Ju Vi Sa
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29      

Cartas

Editorial

Foco político