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Foco político
Viernes 31 de Julio de 2009
Mostrando los dientes

Partió a la ofensiva y terminó complicado.

El comando de Eduardo Frei inició la semana golpeando con dureza a Sebastián Piñera por el procesamiento que lo afectara a principios de los ’80, en el caso por la quiebra del Banco de Talca. Dos figuras de la propia Concertación zanjaron sin embargo lo esencial de la discusión: Patricio Aylwin recordó algo tan básico como que Piñera fue absuelto por la Justicia, y Carlos Massad admitió haber vivido en el mismo juicio igual situación que el abanderado aliancista... lo que no fue óbice para que el mismo Frei que ahora pidió explicaciones públicas a Piñera, lo nombrara ministro en 1994 y luego presidente del Banco Central. Un doble estándar que aparece en varios episodios de estos días.

Y si la estrategia de la arremetida (justo al empezar el trabajo de terreno de la próxima encuesta CEP) terminó generando divergencias en la coalición, otros hechos complicaron también a Frei al culminar la semana: las versiones sobre un nuevo conflicto entre su comando y el grupo Océanos Azules por temas programáticos (lo que habría llevado a postergar el lanzamiento del documento respectivo); los sondeos «privados» que según el presidente de la encuestadora Adimark lo mostrarían empatado con Marco Enríquez-Ominami, y la rebelión del Partido Radical en la negociación parlamentaria, que incluso posterga su adhesión oficial de la candidatura presidencial oficialista.

¿Por qué la confrontación? Figuras del comando de Frei admiten que tal estrategia no lo beneficia y que si la ofensiva contra Piñera le sirvió para perjudicar a éste, no le sumó puntos propios. Se ha hecho frecuente verlo haciendo emplazamientos con rostro enojado, o gestos despectivos (aquel de la mano bajo el mentón para referirse a la polémica por Karen Doggenweiler). En cambio, poco de sus propuestas ha podido poner en la agenda. Uno de sus estrategas, Eugenio Tironi, responsabiliza a los medios de comunicación, que sólo prestarían atención a la información política cuando se refiere a conflictos personales o tiene ribetes de farándula, áreas en que —hace notar— es Enríquez-Ominami quien exhibe mejor dominio. Más allá de lo debatible del análisis, éste da cuenta de hasta qué punto la candidatura de Frei, quien partió presentándose como un postulante propositivo y abierto a discutir todos los temas, se encuentra hoy enredada y sin encontrar la forma de transmitir un perfil claro y positivo. La actitud cambiante respecto del mismo Marco (cada tanto figuras del comando dicen que evitarán confrontarlo, para a los pocos días enfrascarse en una nueva polémica); los choques por temas programáticos (agudizados por las presiones del progresismo para izquierdizarse, demanda que el postulante parece acoger hasta ahora más a nivel de discurso que de compromisos), y las sucesivas discrepancias entre aliados contribuyen al problema... que resulta sorprendente en un sector que históricamente ha tenido una fortaleza en el manejo comunicacional. Ahora parece haber surgido la decisión de dejar atrás la vía confrontacional, justificada por algunos como la respuesta de Frei a los cuestionamientos piñeristas por «temas del pasado», como el indulto a un narcotraficante.

Rebelión laica. El detonante del enojo de los radicales es la negociación parlamentaria, donde —reclaman— no se les está dando lo que piden, en particular el cupo en la Séptima Norte donde la DC lleva a Andrés Zaldívar. Tienen también demandas programáticas insatisfechas y estarían molestos por no haber sido incorporados a un rol protagónico en el comando de Frei, en lo que sienten un «castigo» por habérsele enfrentado José Antonio Gómez en la primaria oficialista. Su amenaza es doble: levantar de nuevo a Gómez como presidenciable y llevar lista propia al Congreso. Un factor podría transformar esto en algo más que «blufeo» negociador: la posibilidad de incorporarse a la nómina alternativa que promueve Marco Enríquez, la cual, al ir sumando descolgados, no sólo aumenta su capacidad de daño al oficialismo, sino también sus opciones efectivas de elegir parlamentarios.

Conato aliancista. En la oposición también hay dentelladas: el enfrentamiento entre sus candidatos a diputado por Valparaíso incluyó no sólo palabras durísimas, sino una insólita referencia de la carta UDI, Vasco Moulian, a un programa nunca exhibido por Canal 13 sobre conductas parlamentarias que, según él, dejaría en mal pie a su adversario RN. Las actuaciones de los congresistas, por otra parte, vuelven al primer plano al conocerse hoy la respuesta de la Cámara al fiscal que investiga supuestos malos usos de las asignaciones.

Una denuncia preocupante es la de ex diputados concertacionistas acerca de una citación a funcionarios públicos DC de la VI Región a reunirse con los candidatos del partido, aportando la información de los beneficiados con programas sociales. La vocera Tohá y el Vicepresidente Pérez Yoma se comprometieron a esclarecer un hecho que, de comprobarse, contradice el discurso oficial de no estar ejerciendo intervención electoral.

La Araucanía, otra vez. Una ola de tomas y el inédito ataque a un bus con pasajeros ponen en duda otra afirmación gubernamental, la de que la situación estaría básicamente controlada, con la violenta Coordinadora Arauco Malleco desarticulada y sólo incidentes aislados. Las objeciones de fondo se refieren al fracaso de la política de asignación de tierras, que incumple además el anuncio de que no se darían a comunidades violentistas; la reticencia a recurrir (debido a un compromiso presidencial) a la ley antiterrorista, y un clima de tensión que mantiene en el rezago económico una zona alguna vez pujante.


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