Señora Directora:
Chile ha sido catalogado como uno de los países con más estabilidad política y económica de la región. Alabado por mandatarios de naciones desarrolladas, se presenta a los ojos del mundo como un modelo a imitar. Grandes carreteras y edificios nos confirman que el crecimiento no para y tenemos una cuenta de ahorro para enfrentar la crisis, pero lamentablemente aún para 20 mil familias chilenas hay un país que no crece con ellas.
Faltan apenas 444 días para cumplir 200 años de independencia, y vamos avanzando al 2010 bajo la injusta ironía de que más de 100 mil chilenos viven aún como en el siglo pasado: sin luz eléctrica, sin un baño, sin agua potable. No alcanzaremos el desarrollo si sigue habiendo gente que vive en estas condiciones: la pobreza de otros nos empobrece a nosotros mismos. De las 135 mil familias que había en campamentos en 1997, hoy quedan 20 mil. Esto nos muestra que un bicentenario sin campamentos es posible, pero necesita el esfuerzo de un país entero.
A esta causa se han sumado jóvenes comprometidos por su país; una política de vivienda y sus subsidios que permiten construir mejores viviendas y barrios; familias de campamentos organizadas y dispuestas a trabajar, no sólo para ahorrar para sus viviendas definitivas, sino para cambiar radicalmente sus vidas y construir comunidades.
Algunas empresas también están dispuestas a cambiar la historia de nuestro país: gracias a la contribución de nuestros donantes, Un Techo para Chile puede destinar aportes extras en la construcción de nuevos barrios y mejorar la materialidad de las viviendas. Por eso es tan importante el llamado que hacemos hoy; con los aportes que obtengamos, también podremos ampliar y perfeccionar nuestro plan de habilitación social, para capacitar a las familias en educación, salud, microcréditos, asesoría jurídica para que sean ellas las verdaderas protagonistas de su cambio “del campamento al barrio”.
Actualmente, Un Techo para Chile se compromete, desarrolla y gestiona proyectos de viviendas definitivas para 10 mil familias, con mejores estándares de calidad y espacio; todo, gracias a los recursos provenientes de los subsidios del Ministerio de Vivienda, la generosa entrega de miles de voluntarios que dan su tiempo gratuitamente y lo que aportan empresas y personas.
Hoy no sólo nuestra fundación está en campaña, sino que también el país entero. No podemos dejar que, existiendo todas las oportunidades, no contribuyamos a mejorar nuestro país, el de nuestros hijos y nietos. El llamado es a hacer historia, y convertir a Chile en el primer país de Latinoamérica en terminar con los campamentos. Porque es urgente, y es posible, los invito a todos a que este sueño que comenzó en 1997 hoy se haga realidad: un 2010 sin campamentos.
Juan Pedro Pinochet B.
Gerente General
Un Techo para Chile