Señora Directora:
Casi todos estamos de acuerdo en el valor de la democracia y el respeto a ella.
Los acontecimientos de Honduras, sin embargo, son reflejo de un doble estándar e hipocresía sin límites. De lo ocurrido en ese país se comprueba que las naciones del hemisferio, mayoritariamente, como también la OEA, condenan todo intento de imponer regímenes autoritarios mediante golpes militares. Sin embargo, también respaldan y legitiman a todos aquellos gobiernos que gozan de dictaduras de izquierda y otros que se encaminan a ello, empezando por Cuba , pasando por Venezuela y terminando en Ecuador y Bolivia.
En resumen, si de defender la libertad y la democracia se trata, entonces un mínimo de consecuencia indica que se debiera ser ecuánime y justo en esta materia.
Christian Bahamonde Rowe