Valente, José Ramón
¡Qué duda cabe! El tipo de cambio o, como le decimos en jerga común, “el dólar” es uno de los indicadores económicos de mayor interés para las empresas, los consumidores y los inversionistas chilenos. Es que Chile tiene una economía que se relaciona con otros países por donde se la mire. La gente compra bienes importados, cuyo precio sube o baja dependiendo del dólar; miles de empresarios exportan y les pagan en dólares, y los que no lo hacen compiten contra los productos que vienen del exterior con precios definidos en dólares. Por su parte, los inversionistas grandes, como las AFP, se ven obligados a invertir parte de los ahorros de los chilenos fuera del país en instrumentos denominados en dólares y otras monedas, debido a que el tamaño de nuestro mercado de capitales es demasiado pequeño en relación con el tamaño de los ahorros que manejan las AFP. Mientras que quienes tienen ahorros de menor magnitud, y que podrían buscar alternativas exclusivamente locales, tienen que ceder indefectiblemente a la realidad de que los precios de las acciones y los bonos en Chile también se mueven al ritmo de lo que pasa en los mercados internacionales y el dólar.
Para bien de sus habitantes, Chile se ha convertido en un país que produce mucho de pocas cosas que se las vende a muchas naciones, y, al mismo tiempo, compra poco de muchas cosas provenientes de diversos países. Eso se llama especialización y es uno de los mayores beneficios de la integración comercial y financiera que acometió Chile en los últimos treinta y cinco años. Imagínese que tuviéramos que usar en nuestro país todo el cobre que producimos o comernos todas las uvas y tomarnos todo el vino que cosechamos. E imagínese que tuviéramos que producir localmente los autos, los televisores y los zapatos que compramos. Chile sería un país raro; tendríamos platos y cubiertos de cobre, andaríamos todos los días borrachos, todavía veríamos televisión en blanco y negro y usaríamos zapatillas Bata Tigre negras para jugar baby fútbol. La apertura comercial y financiera ha traído grandes beneficios a los chilenos, pero junto con ellos ha traído también un gran dolor de cabeza, los altibajos del dólar.
En las últimas semanas, varios economistas —entre ellos Juan Andrés Fontaine y Aldo Lema— han llamado la atención respecto de cómo las autoridades económicas, especialmente las del Ministerio de Hacienda, han pasado un poco por alto los efectos que sus políticas han tenido y están teniendo sobre el dólar. En particular, ellos han mencionado que el acelerado aumento del gasto público y sus formas de financiamiento han contribuido a deprimir el valor del tipo de cambio. A la luz de la importancia que tiene el “dólar” para la economía nacional, esa parecería ser una omisión inaceptable.
No sólo estoy de acuerdo con lo afirmado por Fontaine y Lema, sino que quiero agregar un tema adicional a la misma discusión. Esto es la alta variabilidad que ha exhibido el tipo de cambio en los últimos años. De hecho, ésta se ha triplicado en los últimos treinta y seis meses. Fontaine argumenta que Chile requiere un tipo de cambio suficientemente alto como para hacer que nuestras exportaciones sean competitivas en los mercados mundiales. Lema plantea que, a causa del excesivo incremento del gasto público, el tipo de cambio podría estar hoy cerca de $ 40 por debajo de lo que sería su nivel en condiciones normales. En mi opinión, el aumento de los vaivenes de la cotización del dólar y la amplitud de los mismos están muy probablemente afectando negativamente las decisiones de consumo e inversión de las personas y las empresas chilenas, respectivamente. Y poniendo en riesgo una reactivación duradera de la actividad económica. Sólo en el último año, el tipo de cambio ha estado en $ 430 , luego escaló hasta los $ 670, únicamente para caer de nuevo a los $ 560. Imagínese que su sueldo fuese el tipo de cambio y en vez de $ 560 estuviésemos hablando de $ 560.000 mil. ¡Cuán cauteloso estaría Ud. con sus decisiones de gasto futuro, pensando que eventualmente su sueldo puede volver a los $ 430.000 en los próximos meses. Bueno, lo mismo ocurre con las empresas chilenas, que enfrentadas a los altos vaivenes del dólar, probablemente están inhibiéndose de realizar parte de los proyectos de inversión que tienen en carpeta.
Uno de las principales razones que han esgrimido tanto el ministro de Hacienda como el presidente del Banco Central para afirmar que Chile va a salir más rápidamente de esta crisis económica que de otras anteriores, como la crisis asiática, ha sido que, en esta oportunidad, a diferencia de las anteriores, la existencia de un sistema de tipo de cambio libre ha permitido un rápido ajuste hacia el alza del dólar. A la luz de la alta volatilidad exhibida por el tipo de cambio en el último año y la caída de más de $ 100 que ha tenido en los meses recientes, inducida en parte por las políticas impulsadas por el Ministerio de Hacienda, parecería que en lo que a políticas a favor de la reactivación se refiere, corremos el riesgo de estar disparándonos en un pie.
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Posteado por: arturo sapiain salazar 05/07/2009 09:07 [ N° 1 ] |
EL MANDATO CONSTITUCIONAL IDENTIFICA LA RESPONSABILIDAD DEL CRECIMIENTO EN LOS QUE RECIBEN EL LUCRO, QUE ES EL FRUTO DE LAS ENERGIAS CONSUMIDAS EN EL PROCESO. QUE AL SER INVERTIDO, DA ORIGEN AL CRECIMIENTO. POR LO TANTO, EL DESTINO DEL LUCRO, ES EL DESTINO DE LA NACION. EL BIEN DE IMPORTACION MAS NECESARIO EN UNA ECONOMIA DOLARIZADA QUE NO FABRICA DOLARES , ES EL DOLAR. Y MIENTRAS MENOR SEA SU PRECIO ES MEJOR , EN TERMINOS GLOBALES EL EXPORTADOR RECIBE MENOS PESOS. PERO BAJAN LOS INSUMOS LA CONSTANTE EN EL CONSUMO EN PESOS ,SON LOS PRECIOS AL ALZA INDUCIDO POR LA TASA DE INTERES . LA BAJA EN EL DOLAR DESACELERA , LA PRESION SOBRE LOS SALARIOS SUJETANDO LA INFLACION DISMINUYE UN DOLAR BAJO FAVORECE LA CALIDAD DE VIDA DEL CIUDADANO MEDIO. EL MANDATO CONSTITUCIONAL IMPIDE AL ESTADO INVERTIR, Y OBLIGA PRIVATIZAR SUS RECURSOS, EL GASTO PUBLICO ES LA FORMA DE PRIVATIZAR EL TESORO NACIONAL.SIN ALTERAR LA MASA MONETARIA INTERNA Y CON APLAUSOS EN LA GALERIA |
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Posteado por: rodrigo gonzález fernández 16/06/2009 13:20 [ N° 2 ] |
Estos vaivenes del dolar afectan las inversiones y las confianzas .Un manejo errático en esta materia es pésimo para las empresas exportadoras |