Vial, Gonzalo
Defecto nacional es que casi nadie —especialmente si es persona «de peso»— manifieste una tajante opinión crítica sobre ningún tema. Si por casualidad alguien de influencia pronuncia una censura, se apresura a rodearla de circunloquios, palabras de buena crianza, y reconocimiento de discutibles o inexistentes méritos secundarios en el disparate central. V.gr., su «buena intención», «perfectibilidad», «sentido correcto», ser un «primer paso», etc.
Dos parejas de chilenos (recuerdo) toman el ascensor de un edificio sevillano. Hiede, simplemente, como el cadáver de Lázaro y quizás por qué motivo. Nuestros connacionales van comentando discretamente el “olorcillo”. En el tercer piso, entra un español y —antes de que se cierre la puerta— vocifera:
“¡Aquí apesta a demonios!”.
Los chilenos quedan aterrados.
Esta costumbre nuestra, hablar en sordina, hace que establezcamos y afirmemos instituciones que todos sabemos ser inútiles, cuando no perjudiciales. Al amparo
Ejemplo claro vemos estos días, al conocerse y suscitar diversos comentarios los resultados de la «evaluación» que, desde 2003, hace el ministerio de los profesores municipales. La ahora difundida y «opinada» corresponde a 2008.
Funcionarios ministeriales y entendidos discuten interminablemente si hay mejoría o no respecto de los años anteriores (“cautela”, aconsejan los “expertos”); si “el sistema está maduro, tanto por la cobertura como por los resultados”, según opina la ministra; si requiere cambios en las ponderaciones; si el maestro “bien evaluado” aumenta o no el puntaje Simce de sus alumnos, etc., etc. (“El Mercurio”, 25 y 26 de marzo).
Nadie insinúa siquiera que la «evaluación», tal cual la dispone la ley y se aplica, es perfecta y totalmente inútil: a) para los fines que llevaron a crearla, y b) para cualquier otro. “¡Aquí apesta a demonios!”.
¿PARA QUE SE ESTABLECIO LA EVALUACION? El Estatuto Docente, de 1991, otorgó a los profesores municipales una inamovilidad absoluta, paralizando cualquier posibilidad de progreso en los respectivos establecimientos. Sin sumario previo (siempre reclamable, además, ante la Contraloría), ningún maestro municipal podía se removido... ni aun trasladado de funciones en el plantel. Esto se aplicaba a:
I. Aquellos que presentaran fallas personales: inasistencias o atrasos reiterados y sin justificación, alcoholismo, impropiedades sexuales, violencias internas, imposibilidad grave de entenderse con sus colegas y/o con el curso, falta de autoridad sobre éste, o de la indispensable comunicación profesor/alumnos, etc.
II. Aquellos insuficientemente preparados en los contenidos a enseñar, o en su pedagogía.
Respecto de los puntos señalados por el Nº I, la «evaluación» simplemente no los considera, ni busca informarse sobre ellos. Rige
En cuanto a los puntos
II.2. No considera los CONOCIMIENTOS DE ASIGNATURA
II.2. En seis años de aplicación, sólo ha conducido a despedir por mal desempeño SESENTA profesores, un
II.3. El despido exige TRES AÑOS de sucesivas malas «evaluaciones». Ningún director ni establecimiento puede esperar tanto tiempo para reemplazar a un maestro ineficaz, sin comprometer la calidad de la educación impartida.
II.4. La «evaluación» no considera para nada, ni
II.5. La calificación
II.5.1. Un 10%, vale la «autoevaluación»... la que el profesor hace de sí mismo. Sin comentario.
II.5.2. Otro 10% vale el informe que entregan el director y jefe de la Unidad Técnico Pedagógica del establecimiento. DE TODOS LOS QUE PARTICIPAN EN EL PROCESO, SON LOS UNICOS QUE REALMENTE SABEN COMO SE COMPORTA PEDAGOGICAMENTE EL «EVALUADO». Pero su informe y la autocalificación
La opinión de sus colegas (comunidad docente
II.5.3. Un 20% depende de UNA entrevista con otro profesor, “par”
II.5.4. Un 60% vale el «portafolio», que tiene dos partes: primera, la planificación de una clase por el «evaluado», y segunda, la filmación de otra clase suya. La primera parte LA HACE EL «EVALUADO» EN SU CASA, SIN NINGUN CONTROL. La segunda parte no recae sobre una clase corriente, normal,
¿Qué sentido común tiene todo esto, qué acredita? ¡Y mascarada tal vale el 60% de la nota de evaluación!
Pues bien, semejante proceso, inútil gasto de tiempo y dinero, se cumple y luego publica y discute con la mayor seriedad, año tras año. El rey pasea desnudo, y nadie lo dice. Sería descortés.
Las fallas fatales de este procedimiento para dar un certificado o sello de calidad a la enseñanza superior fueron en su momento advertidas por muchos, sin que los poderes públicos hiciesen caso. Y la UNANIMIDAD DEL CONGRESO lo hizo ley el año 2006, ratificando además acreditaciones anteriores otorgadas por el ministerio.
Ahora los círculos académicos se hallan contestes en que el sistema NO FUNCIONA. Es un secreto a voces. Pero nadie lo dice.
A lo más, la ex funcionaria de Educación que creó el monstruo completo y lo piloteó sus siete primeros años, confiesa que no se sabe si la acreditación “efectivamente genera una mejor calidad... Existe el riesgo de que... se vuelva un simple trámite”. ¿Solución? Por supuesto, OTRO PAPEL: “UN INSTRUMENTO QUE MIDA EL IMPACTO DE LA ACREDITACION”. Ya está en marcha el proyecto para elaborarlo, Alfa III, con muchos millones de gasto... (“El Mercurio”, 30 de marzo). Hay que “acreditar a los acreditadores”. ¿Será broma?
No repetiré los casos flagrantes aparecidos anteriormente en la presente columna. Pero hay uno nuevo, mejor dicho, un segundo caso
Ahora, ese establecimiento, acreditado también por «gestión», sufre un segundo traspié. Celebró un contrato con el Registro Civil para proporcionarle un “sistema integral de informática”. Precio: 200 millones de pesos (2006). Lo prorrogó al año siguiente... otros 200 millones. Hoy ex funcionarios de la universidad, de los más altos rangos, se hallan formalizados por fraude al fisco en este asunto. Los servicios del plantel y sus «informes» habrían consistido en “COPIAR y PEGAR un trabajo realizado con anterioridad por funcionarios del propio Registro Civil” (“El Mercurio”, 25 de marzo).
No imputo responsabilidades personales —el proceso penal recién comienza—, pero el gravísimo desorden, irresponsabilidad y descontrol (cuando menos) implícitos, ¿son compatibles con el «sello de calidad» en «gestión»?
Pero silencio, mesura, no hagamos olitas, no agitemos el bote. Protegerse. “Hoy por mí, mañana por ti”.
“¡Aquí apesta a demonios!”.
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Posteado por: oscar sebastian venegas maldonado 05/05/2009 07:43 [ N° 1 ] |
LO LAMENTABLE DE LA OPINION DEL SEÑOR GONZALO VIAL, ES QUE ES REDUCCIONISTA, AL PONER DE RELIEVE EL BAJO PORCENTAJE DE LOS PROFESORES EXPULSADOS POR EL MAL DESEMPEÑO, ES ESTO ¿UNA MALA APLICACION DE LA EVALUACION? O ¿UN MAL DISEÑO DE LA EVALUACION? O PEOR AUN, LAS CAUSAS DE LA MALA EDUCACION EN CHILE NO DEPENDE SOLO DE LOS PORFESORES, SINO DEL SISTEMA, IMPLEMENTADO POR EL REGIMEN DEFENDIDO POR ÉL. EN ESTE SENTIDO, ¿SI ES QUE EXISTE MALOS PORFESORES, ES PORQUE EXISTEN PROFESORES QUE ENSEÑAN MAL A ESOS PROFESORES, Y SI EXISTEN PROFESORES QUE ENSEÑAN MAL ES PORQUE EXISTEN OTROS PROFESORES QUE LE ENSEÑARON MAL?. O MAS BIEN NOS ESTAMOS HACIENDO LOS CIEGOS, NO VIENDO LA REALIDAD O SOLO VIENDO UNA PARTE DE ELLA (ESTAMOS FRENTE AL EXPERTO EN ESTO, NO ES ASI SEÑOR GONZALO??). SI NO QUIERE DECIR QUE HAY FACTORES COMO LA POBREZA, LA MALA GESTION DE LA EDUCACION, LA ORIENTACION MERCANTILISTA DE LA MISMA, NO SE PREOCUPE.. YO SE LAS RECUERDO |
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Posteado por: Armando Monardez Bustos 10/04/2009 01:28 [ N° 2 ] |
La enseñanza en Chile está mal, porque los responsables de enseñar, enseñan mal. Lo increible es que ellos pretenden además imponer lo que se debe hacer. Si saben lo que hay que hacer para mejorar la educación, ¿Porqué no lo hicieron en todos estos años? |
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Posteado por: Cecilia Ferrada Venegas 08/04/2009 15:00 [ N° 3 ] |
Don Gozalo, Ud. obviamente tiene TODA la razón!! pero, escribe demasiado y en términos que poca gente entiende!! así nunca va a cambiar nada! porque de la misma forma que comentamos en secreto los peos ajenos!! en vez de gritarselos en la cara al descarado!!, es ususal que se digan las cosas con "tantas" palabras, que al final el 90% no entiende nada!! y el otro 10% le da lata leerlo!! |
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Posteado por: Gonzalo TAGLE ARRIZAGA 08/04/2009 12:35 [ N° 4 ] |
Esta excelente frase refleja lo que pasa en la sociedad Chilena ,me ha tocado ver como en reuniones de directorios ningún alto ejecutivo critica algo. |
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Posteado por: Armando Monardez Bustos 07/04/2009 22:05 [ N° 5 ] |
Felicitaciones, por fin alguien "de peso" que se atreve a decir las cosas por su nombre. |
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Posteado por: rodrigo gonzález fernández 07/04/2009 19:48 [ N° 6 ] |
¿eso le dijo Escalona a Gómez...?...no : le sacó la madre. |
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Posteado por: juan eleuterio díaz núñez 07/04/2009 19:18 [ N° 7 ] |
...Y NO SOLO EN CHILE... Y NO SOLO EN EDUCACION: |
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Posteado por: Osvaldo Amable Meza Espinoza 07/04/2009 16:23 [ N° 8 ] |
Don Gonzalo Vial en cierto modo describe la idiosincracia del chileno. El de presentar todo en condiciones artificiales cuando hay una evaluación, en que se llena de reglamentos y procedimientos -que en la realidad no se cumplen o se hace amedias- para aparentar el funcionamiento de algo. Cómo es posible que una clases filmada tenga una validez de 60% en la llamada evaluación docente. La fimación de cualquier acto humano per se -si es que no lo saben los filmados- es un acto artificial e irreal que no refleja la verdadera realidad de un hecho. Tengo entendido que la evaluación docente -tal como se realiza en el país- sólo existe en Cuba y en Chile. Creo que en nuetro país se instauró por la asentada creencia que la mayoría de los maestros son mediocres y por el desprecio que se tiene por esta profesión, rafirmado ahora por la idea de aceptar que profesionales que no sean pedagogos ejerzan de profesor. htt://mezaosvaldo.blogspot.com |