Edwards, Jorge
Edwards, Jorge
Viernes 06 de Marzo de 2009
La miel del poder
Esto de la miel o las mieles del poder es una antigua metáfora, un clásico en la materia. Si uno se pusiera a estudiar la frase, probablemente encontraría orígenes latinos, griegos, quizás bíblicos. En el uso que le dio Fidel Castro hace pocos días, se sugiere que Carlos Lage y Felipe Pérez Roque pasaron algunos años en las alturas del poder y se aficionaron, conocieron sus mieles seductoras, engañosas, y se corrompieron, se volvieron indignos. En la época de Stalin, sobre todo en los años peores, los altos funcionarios solían pasar del Kremlin al gulag o a la cárcel. Vladimir Fédorovski, autor de un libro reciente sobre el estalinismo, ex diplomático ruso de los tiempos de la perestroika, sostiene que a Stalin, al Zar Rojo, como le gusta llamarlo, le gustaba jugar al gato y el ratón con sus víctimas. Los agentes de la KGB hacían, por ejemplo, un allanamiento de sus casas, colocaban todo patas para arriba en la búsqueda de documentos comprometedores, y en ese preciso instante sonaba el teléfono. Era José Stalin en persona. “No permitas que te examinen nada, decía. Echalos de tu casa”. Después colgaba y se reía, o se sobaba las manos. Fidel Castro no llega tan lejos, sin duda. Pero al escribir en sus Reflexiones que ex gente de gobierno que fue nombrada por él se ha vuelto indigna, los condena a la condición de fantasmas en el aparato del Estado. Salvo que después los perdone y hasta los rehabilite, cosa que también puede ocurrir. En una nota escrita después de los cambios de estos días, José Norberto Fuentes, desde su exilio en México, habla de la miel del poder y del “viejo y malhumorado oso que quiere el tarro completo para él”.
Conozco a José Norberto Fuentes desde hace la friolera de 41 años, desde el Congreso Cultural de La Habana de enero de 1968 y desde los premios literarios organizados en esa misma fecha por Casa de las Américas. Me acuerdo de haber estado en la Isla de Pinos, sentado en una silla de lona junto a un alto de manuscritos, decenas de colecciones de cuentos, dedicado a leer todo el día en mi calidad de miembro del jurado, a bucear en busca de cuentos que pudieran premiarse. Al lado mío, protegido por un gran sombrero de paja, José María Arguedas, el extraordinario autor de Los ríos profundos, cumplía una tarea equivalente en el género de novela. No eran premios como los de ahora, donde hay equipos de preselección y lecturas restringidas a unos cuantos finalistas. Los miembros del jurado teníamos que leer todo lo que se presentaba, en jornadas agotadoras, desde horas tempranas de la mañana hasta bien entrada la noche. El sistema, exhaustivo, riguroso, no dejaba de ofrecer sorpresas. Por ejemplo, encontré los relatos de un joven que había estado encerrado en las UMAP, las Unidades Militarizadas de Ayuda a la Producción, lugares donde se mandaba a trabajar a los homosexuales y a otras “lacras sociales”, de acuerdo con los términos que utilizaba el régimen en esos años. Sus historias no tenían calidad literaria como para obtener el premio, pero eran un testimonio impresionante, extraordinario.
El mejor manuscrito que encontré en esas maratones de lectura se llamaba Condenados de Condado: era la obra de un escritor ágil, buen narrador y que seguía de cerca, con indudable conocimiento y entusiasmo, los cuentos reunidos por el ruso Isaac Babel en Caballería roja. Yo también me había aficionado desde hacía tiempo a los cuentos de Babel, un escritor que fue enviado por Stalin a los gulags de Siberia y que desapareció allá, y empecé a encontrar toda clase de coincidencias interesantes con el manuscrito cubano. Babel había sido corresponsal de guerra en las luchas civiles contra los rusos blancos, en los comienzos de la revolución de octubre, y de ahí sacaba la materia prima para sus historias. Pero había una nota fuerte, reiterada, y que en un contexto revolucionario adquiría caracteres subversivos. Por un lado, los personajes blancos de sus cuentos no eran malos por definición; en seguida, no todos los rojos eran héroes en estado puro. En cada página había matices, contradicciones, elementos de sorpresa. Pues bien, lo mismo sucedía en la colección de cuentos cubanos, cuyo tema central era la lucha contra la guerrilla anticastrista que se había infiltrado en esos primeros años en la Sierra del Escambray. Por ejemplo, un oficial del bando revolucionario era obviamente afeminado, en tanto que uno de los “bandidos” llegados del exterior era capaz de simpatía y generosidad. Para más señas, en una de las estanterías de un cuartel de las fuerzas armadas había un detalle revelador: una traducción al castellano de Caballería roja de Isaac Babel. Discutí con los miembros cubanos del jurado para que le diéramos el premio a Condenados de Condado, de cuyo autor sólo teníamos un pseudónimo, y encontré una resistencia terca, cerrada, a primera vista inexplicable. Pero Claude Couffon, representante francés en el grupo, apoyó mi elección y terminamos por imponerla. Se abrieron los sobres y el premio recayó en un joven autor, corresponsal de guerra en el Escambray, que se llamaba José Norberto Fuentes.
Tres años más tarde, cuando finalizaba mi estada como Encargado de Negocios chileno en La Habana, recibí en un atardecer de un viernes, en vísperas de mi partida, la visita de tres personas: uno era el poeta Heberto Padilla, otro era un corresponsal de la prensa italiana de izquierda, el tercero, un joven a quien no reconocí al principio y que resultó ser José Norberto Fuentes, el autor de Condenados de Condado, libro que se había editado, pero que había tenido una distribución estrictamente confidencial. Hablamos mucho, quizá más de la cuenta, y bebimos algunos whiskies más bien cargados. Mis amigos creían que mi intervención en el jurado de 1968 había sido una de las causas de mis problemas en la isla. Yo pensaba que exageraban un poco, pero uno, en circunstancias como aquéllas, nunca termina de aprender. Esa noche, Heberto Padilla fue detenido y encarcelado apenas llegó a su casa. En el acto público de su autocrítica, ocurrido alrededor de un mes más tarde, Fuentes fue el único de los escritores llamados al estrado que se negó a reconocer sus culpas. En ese ambiente, me parece que se necesitaba una personalidad fuerte para no entonar la palinodia general.
Pasó el tiempo y me contaron que José Norberto Fuentes había sido rehabilitado y frecuentaba las más altas esferas. Tuvo la desgracia, eso sí, de hacerse demasiado amigo del general Arnaldo Ochoa, héroe de la guerra de Angola acusado después de narcotráfico y fusilado. Fuentes, que había estado muy cerca de Ochoa, de Toni La Guardia, de todo ese grupo, salió de la isla apenas pudo, despavorido, y se radicó en México. Ha publicado tres o cuatro libros interesantes inspirados en su experiencia y en su reflexión sobre estos temas. Cuando leí su nota sobre el “viejo y malhumorado oso”, me acordé de su larga historia personal. Es, quizá, un episodio menor, un incidente secundario, y, sin embargo, ¡qué historia!
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8 Comentarios publicados
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juan ignacio espinoza gálvez
13/05/2009 13:18
[ N° 1 ]
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DON Jorge,leo con preocupación que sus recuerdos de cuba,país que lo declaró persona non grata,según su propio testimonio,(en época en la Ud.usufructó del poder y de la miel,además del Wiskeis cargadito,según sus confesiones),demuestran hasta el cansancio que su conciencia no le deja pensar en positivo.Que se puede cambiar de opinión ¿quién lo duda?Pero el peso de la noche está ahí presente¿cuando se perdonará de tanta inconsistencia?PIENSO QUE LAS PERSONAS QUE SE HAN EQUIVOCADO TANTO EN SU VIDA,DEBIERAN GUARDAR SILENCIO Y NO TERMINAR CON PANEGÍRICOS ENCUBIERTOS A LO QUE TANTO SE ODIÓ Y CASTIGANDO CON TANTA VIRULENCIA LO QUE UN DÍA SE AMÓ CON GRAN DISFRUTE.
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Jorge Camposanto Camposanto
15/03/2009 16:07
[ N° 2 ]
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Donna Pilar Araya. Que triste es la manera de contestar a una columna solo a trves de un ejercicio tonto para demostrar, Ud. tontamente quiere hacerlo, que le columnista tiene problemas mentales!!!. Asi no se dialoga. Esta bien que Ud, sea digmatica y ame al dinosaurio de Fidel Castro, pero su inteligencia es la de un mariposa... volatil. Por que no dialogoa con informacion real? Como no la tienen, tampoco el Vladimir , pues lo mejor es insultar o ahcer creer que el columnista es loco. Un premio Cervantes!
Dialoge con informacion, en forma inteligente, y si no esta de acuerdo pues presenta otras evidencias... Ud. que maneja libros de consulta!
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Jorge Camposanto Camposanto
15/03/2009 14:49
[ N° 3 ]
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La verdad es que es importante lo que nos cuenta Jorge Edwards como cronista pues el sabe lo que dice y vivio lo que cuenta. Otro asunto aqui es la envidia y la ceguera de los comentaristas pues como habla de Cuba, de la dictadura castrista, les molesta MUCHO que se cuenten verdades. Lo peor de los foristas aqui es tirarle con todo al Edwards que es lo que hacen los ignorantes, los cortos de inteligencia, los dogmaticos que no quieren dialogar sino aplastar al interlocutor. Todo lo que dice Edwards es tan verdad que como los foristas aqui rabiosos no tienen idea de la historia cubana sino consignas viejas de los 60-70, no pueden argumentar sino tirar piedras. Estan tan viejos como el dinosaurio Fidel Castro que da lastima ya escucharlo. las reflexiones del LIDER, pues son escritas por un grupito de PC cubano que quiere mantener al dinosaurio activo y hacer creer al mundo que es aun EL MESIAS!!
Es patetico! Bien don Jorge Edwards!!!!
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pilar araya toled
09/03/2009 23:48
[ N° 4 ]
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Sr. Edwards como todos los viernes leo su columna quizas con alguna remota esperanza de que sus escritos en este blog tengan algo de criterio y objetividad, que es lo que esperaria cualquier persona comun como yo de un autor de renombre como Ud. del cual aun espero una opinion de peso real y de autentica rebeldia.
Pero al terminar de leer cada una de sus columnas todas las semanas, la sensacion es la misma, decepcion.
Y su actitud da que hablar, por lo tanto me tome la libertad de consultar su caso en un libro de medicina,(que no es mi area) y me dio la siguente definicion: que las personas que tienden a repetir una idea padecen de un sintoma que se llama " IDEA DELIRANTE" y despues de leer eso no pude quedarme tranquila y me compre un tratado de psiquiatria "DSM IV", y segun el libro dice,
de entre muchos tipos, creo que esta es la que mas le calza Ud. DELIRIOS IMPOSITIVOS: El mecanismo de defensa que se activa lo hace por exaltación, manifestando la persona con su conducta la necesidad de comunicar, compartir y buscar adeptos a su sistema de creencias.
atentamente ,
Pilar Araya, una simple pobladora.
Ademas ME SUMO A TODOS LOS DICHOS POR VLADIMIR NEIRA
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Wilberio Mardones
09/03/2009 15:40
[ N° 5 ]
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Notable crónica, maestro. El tema de los entretelones de los concursos y los avatares existenciales de los escritores es normalmente ajeno a nosotros, lectores comunes.
Ahora, me impresiona la fuerza y variedad de la narrativa cubana, por encima del tema político. He leído con placer a Fuentes, Sarduy, Piñera, Cabrera Infante, Pedro Juan, Cofiño, los autores de novela negra (Padura, Valle, Chavarría). Me ha dado gusto recordarlos con su artículo
Por acá, en literatura chilena, impera la lata... Una anemia de imaginación y una vulgaridad de pensamiento que abisman, las señoras pegadas en la mamá que las hizo frígidas, beatas o feministas; los señores odiando al papá que los hizo impotentes, pasmados o extremistas (en lugar de dejarles herencia).
Y cuando no, nuestros narradores se prodigan en la diatriba sórdida e incoherente, el escupitajo de barra futbolera. En la onda de algunos comentaristas de este blog, vaya...
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Vladimir Neira Sierra
08/03/2009 08:09
[ N° 6 ]
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Estoy cada día convencido que Ud se esta convirtiendo en un payaso de circo mediático.Su paranoia es tan clínica que necesita ayuda profesional para extraerle la aversión manifestada hacia el pueblo de Cuba.Cúal es la urgencia de pronunciarse de inmediato sobre Cuba habiendo otros acontecimientos mucho mas grave?.Porque esta Ud tan empinado sobre los casos que ocurren en Cuba y revela de inmediato los aspectos negativos sobre su permanencia en Cuba?.Los demas países no cometen errores? Opine alguna vez sobre los aspectos positivos sobre la revolución y no se ponga tan dogmatico con esa idea absoluta.Ud se rebaja mucho como escritor.Su obsesión es tan grave que menosprecia los demas acontecimiento.Su delirio de grandeza esta manifestado que Cuba es lo peor que pueda existir
Porque no habla sobre Colombia donde los opositores estan siendo asesinado por los grupos paramitares con ayuda del aparato del gobierno.Sobre el narcotráfico el cual esta involucrado Uribe.Las escuchas teléfonica,los asesinatos de periodista,politicos y gente inocente.Esa es su admirada democracia.De eso Ud no opina porque va contras sus principios y es Tabú.El mundo "llamado" libre lo condenará y quedara marginado en el mundo capitalista en donde sus artículos no apareceran mas en el periódico "el Pais" de España
O sera Ud un escritor disfrazado de agente de la CIA que le paga sobre sus articulos referente a Cuba. No lo dudo Ud es de la familia EDWARDS que recibio millones de dólares para desestabilizar,derrocar y asesinar al Presidente S.Allende.Me gustaría que el director de la segunda dejara un poco mas de tiempo a los demas comentarista y no pasarlo a un segundo plano. Nosotros tenemos derecho de leer con mucho mas tiempo sus comentarios y no darle mas prioridad al señor Edward. Lo tiene muy mimado.
V.Neira
Holanda
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Neg Parot Parot
07/03/2009 17:24
[ N° 7 ]
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Curioso comentario cuando Su Señoría siempre ha estado al interior de la colmena y no de las más aseptizadas...
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juan eleuterio díaz núñez
07/03/2009 16:14
[ N° 8 ]
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"Todos estos Reinos te ofrezco (dice Satán a Jesús) si de hinojos, me adorares".
Por cierto, Jesús rechazo tajantemente la oferta, que lo hubiese hecho Rey: "A Dios sólo adorarás y sólo a El, rendirás Culto. Apartate, Satanás"
Es la tentación del poder temporal, aunque sea para "hacer el bien" en lugar de Ser bueno.
Sin embargo, la Católica Iglesia aceptó el desafío, con las desastrozas consecuencias del esclavismo, el colonialismo, la Inquisición y el tráfico de indulgencias.
No es de extrañar que politicastros de tercera generación y última categoría, vayan corriendo a los pies de cuanto Idolo sale al camino para conseguir favores.
Sin aduladores de palacio, no hay Dictadura que perdure en su cúpula de cristal.
Como algunos que andan por ahi, tras la Presidencia...
del Senado.
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