Edwards, Jorge


Edwards, Jorge
Viernes 02 de Enero de 2009
Pasto por verdura

Releo a Carlos Pezoa Véliz, el poeta de Nada, de Entierro de campo, de El Pintor Pereza. Pezoa Véliz nació a fines del siglo XIX y murió en Valparaíso en 1908, antes de haber cumplido los treinta años de edad. Algunos piensan que las heridas que sufrió en el terremoto de 1906 le causaron la muerte, pero parece más bien que murió de tuberculosis, de comer poco, de vivir mal. Pezoa Véliz dedicó versos feroces a los que llama “poetas ratas” de su tiempo: “bribones que no escatiman / pasar pasto por verdura”. Han pasado cien años desde su muerte y hemos escuchado hablar poco de él. Para que se acuerden de un escritor en Chile tiene que recibir homenajes externos. El juicio crítico nacional, propio, original, libre de esnobismo, siempre ha brillado aquí por su perfecta ausencia. Tampoco han cambiado mucho, me parece, al cabo de cien años, los poetas y los plumíferos ratas. Todos siguen y seguirán hasta el fin de los tiempos pasando pasto por verdura, gato por liebre.

Me proponía, en verdad, hablar de educación, no de poetas del pasado, y compruebo lo siguiente: cada vez que me propongo reflexionar acerca de nuestros niveles educacionales, nuestros precarios niveles, termino por cambiar de tema. No soy un experto, desde luego, y sé que es escabroso, espinudo, endiabladamente difícil. El jarro de agua que le lanzó este año una chica de liceo a la ministra Mónica Jiménez me pareció altamente simbólico y revelador. Más que por la chica, que se llamaba, si no recuerdo mal, Música, por algunas reacciones ambientales, por una barbarie de fondo que el episodio puso en evidencia. A los catorce o los quince años de edad, uno es capaz de hacer muchas estupideces, desde lanzar piedras hasta lanzar jarrazos de agua a las caras de las personas. Lo grave es que los mayores, la gente de criterio formado, como se decía antes, puedan llegar al extremo de celebrar, a menudo en forma hipócrita, estos desaguisados. Aquí no suceden grandes cosas (salvo cuando ocurren cada treinta o más años), pero los pequeños eventos, los mínimos deslizamientos de las placas geológicas de nuestra sociedad, suelen revelar fondos insondables de brutalidad, de ignorancia, de provincianismo. Se diría que la educación es uno de los puntos claves, de los nudos gordianos de toda la situación del Chile de hoy.

No escribo como experto, pero sí desde la experiencia concreta de haber enseñado en algunas universidades de Chile y de fuera de Chile. Mis lectores saben que acabo de pasar tres meses en la Universidad de Chicago, una de las primeras de los Estados Unidos. Existe más de una docena de universidades en Chicago y en sus alrededores, pero The University of Chicago, donde dicté un curso en el Departamento de Lenguas Romances, es una de las más sólidas, de mayor prestigio, de tradición intelectual, científica y educativa más distinguida de Norteamérica y del mundo. Hago una primera observación, ingenua, si ustedes quieren, primaria. Cuando dicté un curso en la Universidad Diego Portales, hace ya alrededor de tres años, llegaba siempre a la sala de clases a la hora exacta, y era siempre el primero en llegar. Con la única excepción del entonces rector de la universidad, quien llegaba también a mi curso, cuando sus numerosas actividades se lo permitían, a la hora en punto. Ahora, en Chicago, también me esmeraba por llegar a la hora, y cuando llegaba, todos los alumnos ya estaban sentados alrededor de la mesa, con sus libros y sus apuntes de clase desplegados. ¿Creen ustedes que el detalle es menor, poco significativo? Yo me acordaba de esos alumnos chilenos que parecían cansados de antemano, que llegaban con diez minutos de retraso, arrastrando sus bártulos, comiendo papas fritas, y que estaban convencidos de que eso era normal. Les hice notar esta situación muchas veces, y me quedé con la impresión de que no había convencido a nadie. En otra ocasión les habló el rector o ex rector, Manuel Montt, con elocuencia, con intensidad, con brillo, y temo que su intervención tampoco haya producido el menor efecto.

Otro detalle, y lo escribo para los que creen en los detalles, puesto que los demás son quizá casos perdidos. En cada clase de Chicago proponía que uno o dos alumnos hicieran una exposición en la clase siguiente. Sugería temas, pero era frecuente que los estudiantes, por su cuenta, propusieran otros asuntos relacionados en forma directa con el curso. Aseguro que los alumnos siempre leían más que la lectura asignada. Por ejemplo, pedía que alguien hiciera una explicación de un cuento de Borges, El Aleph o Historia del guerrero y la cautiva, y siempre, diría que sin excepciones, el alumno encargado llegaba a la semana siguiente habiendo leído mucho más que la lectura mínima asignada. Se había encerrado en la biblioteca, había leído textos de diferentes críticos de la obra borgeana, desde Jaime Alazraqui hasta Pedro Lastra, había comparado el relato escogido con algún otro del propio Borges o de otro autor. En otras palabras, actuaba con curiosidad, con deseo de saber más, con algo que se podría llamar ambición, con energía. No niego que esto ocurra algunas veces con los alumnos chilenos, pero ocurre con demasiado poca frecuencia. Somos muy contestatarios, muy buenos para salir a la calle, para vociferar, para lanzar jarros de agua, pero en lo esencial muy blandos, desatentos, superficiales. Sé que hay excepciones, pero sería interesante que la regla, la norma, el término medio, cambiara de un modo radical. Porque Chile siempre se queda al borde de algo, en el umbral de alguna cosa más grande, pero es muy raro que pase de ese umbral. Y los chilenos que pasan del umbral, los que realizan algo, son por lo general los que salen, los que adquieren conductas, hábitos, actitudes de países más desarrollados y más enérgicos. Se habla mucho en estos días del notable triunfo extranjero y póstumo de Roberto Bolaño. Me pregunto si nosotros, los chilenos, con nuestra ceguera, con nuestro localismo, con nuestra sumisión intelectual a lo ajeno, a lo que se piensa o se descubre en otras latitudes, contribuimos con un grano de arena a este éxito. Me parece que no, a pesar de que presenté Los detectives salvajes en Barcelona en una época en que muy pocos conocían a nuestro autor. Pero fue un acto aislado, uno entre muchos. Gente como el editor español Jorge Herralde, como la ensayista norteamericana Susan Sontag, tuvo mucho más que ver en todo el proceso. Y Bolaño, a quien conocí y observé con atención, fue un hombre que sufrió, que lo pasó mal y que luchó con voluntad indomable. En contraste con los escritores de este país, que en general hablan en exceso y leen poco, fue un lector apasionado, un devorador de libros. Tenía una curiosa mezcla de arrogancia y de modestia, de equilibrio, incluso, y, a pesar de las apariencias, de respeto. No pertenecía en absoluto a esas “repúblicas del irrespeto, de la casualidad y de la traición literarias” de que habló Neruda en su prólogo a los diez cuentos de Juan Emar, un breve texto que entre nosotros, en nuestro paupérrimo mundillo, debería tener la jerarquía y la consagración de un clásico.

En una de las dos o tres conversaciones que llegué a sostener con Mario Góngora, en los meses anteriores a su repentino fallecimiento, me dijo lo siguiente: la oligarquía de mediados del siglo XIX y de comienzos del XX era tan ignorante como la de ahora, pero sentía un respeto instintivo por las cabezas pensantes de entonces: por un Vicuña Mackenna, un Pérez Rosales, un Francisco Antonio Encina. La de ahora, en cambio, además de no saber nada, ya no respeta nada.

¿Se podrá reducir el problema profundo de la educación entre nosotros al del respeto intelectual? Desde luego que no. Hay diferencias de situación social que provocan flagrantes desigualdades en el conocimiento y que, de ese modo, prolongan y agudizan esa misma desigualdad. Pero existe, además, en el aire que respiramos, una pérdida de jerarquía del conocimiento, de la cultura. La farándula nos hipnotiza, el esnobismo nos mata, la incapacidad de pensar por nuestra propia cuenta, con criterios propios, nos mantiene con la boca abierta y con la mollera cerrada. Es posible que la crisis que se viene encima a pasos agigantados y que algunos todavía no son capaces de ver con claridad provoque en nosotros un cataclismo de muchos grados de intensidad y nos obligue a reaccionar. Si fuera así, sería una crisis bastante saludable, una crisis bienvenida.


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18 Comentarios publicados
Posteado por:
Bernardo Ortega
10/01/2009 20:50
[ N° 1 ]

Estimado Sr. Jorge Edwards:

Ciertamente, el factor actitudinal que Ud. menciona en los estudiantes chilenos resulta determinante a la hora de realizar evaluaciones a nivel nacional o internacional. Como señala el adagio "no se le puede dar agua a quién no tiene sed" ; esto en relación a la sed por aprender más y mejor. En muchas ocasiones fijamos nuestro enfoque del tema, en aspectos de tipo económico o de infraestructura; olvidando que lo esencial en el proceso educativo está en la persona que aprende.
Alguna vez participe en un Semaninario de "Educación y Empresa", pensando que los empresarios nos iban a solicitar que desarrollaramos en nuestros alumnos; múltiples habilidades y competencias, mayúscula fue nuestra sorpresa cuando nos señalaron que, para ellos, sería más que satisfactorio; desarrollar en las personas el simple hábito de la "puntualidad".
Habrá que señalar, una vez más que, en educación se ponen en juego tres factores fundamentales: el saber, el saber hacer y el saber ser. Este último nos parece el más significativo y por lo mismo su desarrollo, resulta indispensable para nuestra sociedad.
.. Para No Concluir.

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Patricio
10/01/2009 08:48
[ N° 2 ]

Buena columna don Jorge. Ud. toca aqui el problema elemental de la gente en Chile, que es el de la cultura general, o el interés de preocuparse un poco mas por actos de orden intelectual. Bien a mi entender, hasta la gente que de buena intención expone en su columna , comete errores garrafales de orden gramatical. Imaginese ud. estos jovenes, que no les importa nada de nada ni siquiera ellos mismos, ignorantes furiosos, aparte indolentes y comedores de chicle, de donde salieron ? Bien, salieron de la llamada concertacion o desconcertación. Este grupo politico que nos gobierna en la actualidad, es de mala calidad, no le interesa que la juventud crezca, no promueve la cultura o intención de lectura o la mas minima urbanidad, que se desarma como las palabras de Vicente huidobro, no promueve nada es de una ignorancia de total. Estos alumnos de hoy mas parecen retazos de carniceria, son el fruto de los tan llamados derechos humanos , sin ninguna contraparte es decir deberes humanos ; son el producto del mas brutal desgobierno, del la mas alta indiferencia hacia la gente menor, que dejan a su libre albedrío el descriterio de estos supuestos pilares del país. Estos jovenes son el fruto de la mas alta invetidura, de la presidencia de la republica, con sus ministros, y jueces, ellos juzgan y ven como se desintegra nuestra juventud en la mas total indolencia...

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Felicinda Bravo
09/01/2009 14:50
[ N° 3 ]

Ojala toda la educacion estatal chilena fuera del nivel y calidad de aquella que se imparte en el Instituto Nacional!!!!

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DEMOCRÁTICUS
06/01/2009 13:24
[ N° 4 ]

Estimado señor Edwards

Hay un círculo vicioso difícil de sortear. Este círculo está compuesto en sus puntos más importantes por una tradición religiosa y una oligarquía medieval, que cree, porque es muy creyente, que copiando el asunto está solucionado. De hecho, nuestra derecha no tiene doctrina respecto a educación y cultura, como tampoco doctrina política, lo que es muy peligroso para un país que crece y crece en lo material. En Chile, señor Edwards, es pecaminoso triunfar. En el caso de un autor que ha creado su obra, normalmente el crítico, que en muchos casos viene de alguna institución (la iglesia, o la academia), como por un lado tiene depositado en su subconsciente que el único creador es Dios y no el hombre, y por otro lado, en el caso de los académicos críticos, que sólo ellos saben hacerlo bien, critican mal a los nuestros, casi invariablemente. ¿Cuánta responsabilidad tiene esta gente, los críticos-institucionalitas, en la constante crisis de lectura de este país? ¿Cuánta responsabilidad tiene el catolicismo chaquetero en los resultados del quehacer de los ciudadanos de nuestro país? En Chile, a ambos críticos se les caen los calzones por los artistas extranjeros. Muchas veces he pensado que es mejor no triunfar en nuestro país. Que es mejor salir al extranjero. ¿Cuántas obras nacen encalladas en Chile porque la crítica no las trata o si se tiene suerte son mal tratadas? Bolaño en Chile no habría podido crear su obra. Si Picasso hubiera nacido en Chile no hubiera existido el cubismo, etcétera, etcétera, etcétera. Póngale, señor Edwards, los etcéteras que quiera. Es así como todo lo que llamamos cultura no es nuestro, lo hemos copiado. Para ello, hemos tenido buenos paladines, nada más. El único aporte a la cultura que por gracia pertenecemos es: el merquén y…. el merquén… y el merquén. Tal vez sea esta última afirmación un poco exagerada porque está también el Doctor Valenzuela, bueno y usted, señor Edwards.

Posteado por:
Juan Millalonco
06/01/2009 11:56
[ N° 5 ]

Qué se puede decir o agregar, don Jorge!
Con sentido práctico me lamento más bien por el momento en que ya no contemos con sus columnas. ¿Surgirán otros que alerten contra la barbarización?
Pienso que sí, siempre habrá alguien que piense, que analice, que comprenda. También habrá quienes lo lean... Pero indefectiblemente serán minoría, hasta el fin de los tiempos.

Posteado por:
Eduardo Quiroz Manríquez
05/01/2009 20:35
[ N° 6 ]

(continuación)

En mi experiencia, alumnos motivados y aplicados son una rareza ¿A quién culpar? Sin duda los padres ¿Y los profesores, universidades, la sociedad y el sistema? Todos ellos responden y trabajan con lo que hay. La mayoría de nosotros somos asi, y no es que seamos flojos. A mi parecer nuestra sociedad tiene una fuertísima ética de trabajo, pero nos conformamos con lo mínimo. Frases como "con un 4 igual me gradúo"es lo mas común. También esta nuestra tendencia a no tomar responsabilidades, como afirma el Sr. Parada en la intervención nº 5, donde TODO es culpa del estado. Si la gente se cuela en las micros es culpa del sistema, si la gente no planta ni cuida el pasto frente a su vereda, es culpa de la municipalidad, y asi un larguísimo etc. La inmadurez nacional de no hacerse cargo de las responsabilidades alcanza niveles escandalosos. Cuando seamos capaces como sociedad de ir mas allá de lo estrictamente necesario alcanzaremos el punto de inflexión para alcanzar una sociedad mas moderna, mas avanzada y mas madura socialmente.

Saludos cordiales

Posteado por:
Eduardo Quiroz Manríquez
05/01/2009 20:35
[ N° 7 ]

Muy de acuerdo con el Sr. Edwards. Al igual que el yo también hice clases en una universidad privada, la UNAB en Viña y en mi propia universidad (tambien privada pero tradicional) la PUCV. Ahora estoy radicado en Chicago trabajando en The University of Chicago. Lamentablemente que nunca lo vi por Hyde Park ni en el campus para saludarlo y felicitarlo por sus columnas que sigo desde hace años. No puedo dejar de estar sorprendido por lo que Ud escribió, tan parecido a mi propia experiencia. Solo me gustaría agregar que una parte importante de la comunidad universitaria son los alumnos y estos tienen un rol importantísimo en su propia educación. Si me preguntan cual es la mayor diferencia entre la UNAB de Viña y la PUCV son los alumnos. Mas que las obvias diferencias en infraestructura y profesorado lo mas importante son alumnos motivados que saben lo que quieren. En mi experiencia, mis alumnos y yo mismo como alumno en la PUCV peleábamos por mas libros y mas asignaturas (con el fin de ser mas competitivos cuando entráramos en el mundo laboral), mientras los alumnos de la UNAB peleaban porque las pruebas eran muy difíciles, que habían muchas clases y porque tenían que estudiar mucho. La secretaría de estudio le preocupaba y nos "recomendaba" un porcentaje de aprobación, mas que estar interesada en la calidad de las clases y con el cumplimiento del programa.

(Continúa)

Posteado por:
Eduardo Feliu
05/01/2009 16:54
[ N° 8 ]

cUANTO DE LO QUE uD., SEÑALA ES TAMBIEN DE RESPONSABILIDAD DE LOS CEREBROS GRISES QUE HAN INVENTADO EL SISTEMA DE EDUCACIÓN EN ESTE PAIS. uD., DE PENSAMIENTO DE IZQUERDA VA A UNA UNIVERSIDAD QUE NADA TIENE QUE VER CON SU IDIOLOGIA QUE PREGONA. INCREIBLE ESO SUPONE QUE ESA SOCIEDAD ES MUCHO POERO MUCHO MAS TOLERANTE Y AUTOCRITICA QUE LA VUESTRA. UD. HA HECHO CLASES OK., SEÑALA QUE UD. ERA EL PRIMERO EN LLEGAR....?¿?¿? Y QUE OCURRE CON EL RESTO DE LA TOTALIDAD DE LOS AUTODENOMINADOS PROFESORES. NUNCA NUNCA LLEGAN A LA HORA."". SE PREGONIZA Y UD. DESTILA EL ODIO A LAS CLASES OLIGARQUICAS.. Y SU AUTOCRITICA DONDE ESTA. SE SUS ZURDOS CORRELIGIONARIOS LO UNICO QUE HAN HECHO ES DEMONIZAR LA EDUCACIÓN.. LA INSTRUCCION ES QUE TODOS LOS ALUMNOS PASEN DE CURSO. Y POBRE EL PROFE QUE EN SU FUERO INTERNO DEJE REPITIENDO A UN ALUMNO... ESTIMADO SEÑOR EL RESPETO SE GANA CON OBRAS Y NO CON AUTOREFERENCIAS NARCISAS. COMO DIRIA UN PENSADOR DE ACA.. QUE DUDA CABE

Posteado por:
erico wulf
05/01/2009 15:29
[ N° 9 ]

Como diría Umberto Ecco ,vivimos en el mundo que avanza hacia atras, a paso de cangrejo.Se puede estar en desacuerdo con tal hipotesis,dependiendo del prisma etico con el que se evaluen los tiempos actuales,pero coincido en que la educación es fundamental justamente para revertir el sentido de lo que denominamos avance.Se ha dado mucho enfasis a los derechos,mas insuficiente atención a los deberes,y ello es una falla sistemica del proceso educativo.

Posteado por:
Jorge Aravena
05/01/2009 13:06
[ N° 10 ]

Don Jorge. A veces pienso en Ud. pues me provoca una ineficaz melancolía. Ud. es del montón, uno más que en Chile habla demasiado, sé que no dejará huellas para la historia de la literatura chilena. Sí para una crítica a Cuba, que a nadie debería interesarle puesto que esa revolución es tramposa, es entre los mismos de igual religión y calaña. Pensó Ud. en eso?
Melancolía, pues Pezoa Veliz acertó, Neruda también dio en el blanco con sus palabras y Ud. que tiene tanto poder en los medios, que nos dejará? Piense en Jorge Teillier que fue su amigo, que ya es un surco profundo en Chile. Envídielo que le dará, desde el más allá, fuerzas sacrosantas.
Confío que debe hacer un esfuerzo, no sólo criticar: habilidad no le falta amigo mío, escriba sobre Chile o si no, preséntese como candidato a diputado, y ofrézcase a la Sra. Presidenta, para sustituir a alguna mujer en su cargo ministerial que lo están haciendo verdaderamente mal, como en educación, por ejemplo. Así nos dará algo antes de morir. Sé que lo haría bien donde quiera ocupe un puesto, Ud. es inteligente, imaginativo, sagaz.
Deje algo para Chile antes de morir. Olvídese de ese apellido, que es sólo un nombre de exiliados. Dele algo a Chile ya que tanto critica, construya en él algo para que su memoria no desaparezca. Es Ud. inteligente y sé que sería util. Preocúpese mi amigo.
No se dedique tanto al comercio de libros, escriba libros para la historia de la literatura chilena. No sé como será como profesor. Será sin huellas chilensis igual como literato?
Deje de sentirse un nieto de exiliados, por ello no se sienta disminuido ni humillado. Intégrese de lleno que Chile se lo agradecerá.

Posteado por:
mario juvenal ramos
05/01/2009 12:55
[ N° 11 ]

Cuesta opinar, cuando un escritor tan renombrado y premio Asturias, escribe. Bueno, simlememente decir, que los chilenos no somos bobos, flojos, o irresponsables, tal vez algo mal aplicados. La comparación con estudiantes estadounidenses es odiosa, en porcentajes creo que no es tan maravilloso. Aqui los chilenitos, tenemos siempre que ponernos a la par con esos caballeros, en caso contrario, los automóviles de aquí no funcionarían, pues habra de saber, que ya los platinos fueron reemplazados por un computador, que también hacemos toda clase de trasplantes, conocimientos que no caen del cielo, solo falta, posiblemente algo de cultura general, pero, por falta de tiempo, como dijo el huaso.

Posteado por:
Max
05/01/2009 12:41
[ N° 12 ]

Don Jorge: Estas letras no se relacionan con su columna sino con su participación en el programa de Carmen Aristegui en CNN.

Me sorprendió su afirmación en el sentido que la diferencia entre el gobierno de Hugo Chávez y el de Michelle Bachelet está en la rapidez de los cambios que impulsan ambos.

No creo que esté ni lejanamente en los planes del gobierno chileno controlar los poderes legislativo y judicial, ahogar la prensa opositora, crear cuerpos armados ajenos a las FF.AA., ni proclamar en suma "socialismo o muerte", como se deduce de su afirmación

Posteado por:
Alejandro Parada
05/01/2009 12:04
[ N° 13 ]

Malo el artículo. Superficial, pedante (un constante del autor) y construido a partir de un anecdotario.

Deja la impresión que la educación es mala por culpa de los alumnos (porque no tienen los hábitos de los gringos), eximiendo al Estado chileno de toda responsabilidad.

Del mismo modo que el periodista irakí lanzó sus zapatos al bárbaro Bush, María Música Sepúlvada lanzó un jarro de agua a la barbarie de este sistema educacional incapaz de ENSEÑAR adecuadamente a nuestros jóvenes. Y no solo eso, porqué simbólicamente atacó todo el orden social, ético, económico de este país enfermo de capitalismo.

Por ultimo, no le de la bienvenida a la crisis que se instala (y que Ud. no vio venir) , pues la inmensa mayoría de los chilenos usuarios del transantiago, entre los que Ud. no se encuentra, lo pasarán muy mal.

Posteado por:
Cecilia
05/01/2009 10:21
[ N° 14 ]

Uff, don Jorge, su columna es muy interesante. Hace falta que más personas se den cuenta que en Chile no llegaremos muy lejos sin una excelente educación, donde tanto, profesores como estudiantes se interesen por aprender, entender e investigar. Ahora bien, son los profesores los que deben motivar este pensar y actuar distinto, pero en la actualidad en la mayoría de los colegios municipales existe precariedad intelectual, por otra parte, los alumnos y hasta uno mismo se deja llevar por la corriente, preferimos ver un programa de televisión sin alma educativa, en vez de leer un buen libro que eleve y enriquezca nuestros pensamientos y espíritu.
Por su reflexión que tomo como consejo para los papás y mamás que tienen también mucha responsabilidad en la educación de sus hijos, muchas gracias.

Posteado por:
Escipión El Africano
03/01/2009 20:59
[ N° 15 ]

La mocosa esa "Musica" ,pertenece al mismo tipo de gente que ud. admiró , amparó, promovió y elevo a la categoría de semi dioses durante años de años.
Asi que, no trate de eludir su responsabilidad ahora.
Ella es obra de personas inconsecuentes como ud.
Si quiere rehacer el daño causado por ud. y otros burguesitos y pseudo intelectualoides surtidos; vengase para aca y hágase cargo ud. del Ministerio de Educación.
Caso contrario, guarde respetuoso y vergonzoso silencio al contemplar los resultados de su obra.
Atte.

Posteado por:
Samuel Gonzalez
03/01/2009 11:36
[ N° 16 ]

Don Jorge -- los jovenes en Chile no conocen la palabra Respeto -- es así como no se respetan asi mismos -- esto viene de la formación en sus hogares, y en sus liceos -- no ha DISCIPLINA -- se perdió -- se entiende por Democracia -- "tengo el derecho" -- soy mayor de edad, y hago lo que quiero -- que más podemos esperar, si autoridades de nuestro país como son los Alcaldes, no tienen siquiera educación básica, y falsifican certificados de estudios ---- Disciplina Sr Edwards --

Posteado por:
GUIDO PINTO
03/01/2009 00:52
[ N° 17 ]

como dijo BOLAÑOS ,"vivimos y viviremos siempre en el equivoco" ,saludos don JORGE y suerte para este año.

Posteado por:
lemus
02/01/2009 22:16
[ N° 18 ]

Creo que ahora si que esta columna tiene altura de miras y no se enturbia como otras veces con lo que podríamos llamar como critica el Herald de Miami a Los Castros a los cuales el pueblo Cubano han entronizado en un culto a la personalidad y a su omnipresencia durante mas de 50 años. Volviendo a una mira elevada como dijo el Rey Juan Carlos en su mensaje de año nuevo, debe recordar el distinguido columnista que tiene mucha razón y elogio su crítica al pueblo que no lee y por ende se contentan escasamente con aprender a escribir y leer sólo el silabario. Es muy socorrido el cuento que cuando se descubrió Chile, Diego de Almagro que por cosas del destino era poco menos que analfabeto traía en su comitiva esclavos negros que no lograron pasar los Andes, caso contrario seríamos de cintura blanda y bailaríamos a la perfección el merengue y la salsa, luego el resto eran ex presidiarios de los peores que no conocían las vocales, si a este pastel le agregamos como aderezos una tribu de indios indómitos, fíjese la raza que salió del horno. Usted me da la razón cuando digo que necesitamos un Presidente de Apellido,lógicamente de apellido pensante como esas tres cabezas pensantes de entónces que tan bien menciona. Recuerde usted que el cerebro generalmente tiende a mandarse sólo, siempre hace los más fácil y no lo que queremos que haga, de ahí talvés la doble personalidad que llevamos. Pasarán cien años y seguiremos viendo una música tirando jarrazos de agua, Chilenos que pedirán Mar para bolivia, Jóvenes matándose cada semana en los autos del Papá con droga o trago da igual,etc, los abuelos nos decían que un buen remezón nos haría caer de rodillas pidiendo clemencia, quizás esta crisis económica sea ese remezón, sin dejar de lado que el hombre es el único vertebrado que le da duro al mismo peñazco dos veces y a veces con la testa.

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