Edwards, Jorge
Una elección norteamericana no es un fenómeno tan notorio, tan bullicioso, tan estridente, con sus desfiles y sus pancartas, con sus discursos en las plazas públicas, como una elección chilena. Algunos automóviles de aquí llevan un cartel discreto. Las puertas de algunos negocios exhiben una fotografía de formato pequeño de Barack Obama. Porque la mayoría de los carteles, la propaganda más visible, digamos, favorece al candidato demócrata. Y hay detalles estadísticos curiosos, que indicarían que ya no lo para nadie. Por ejemplo, es la primera vez en la historia electoral del país en que los demócratas reúnen mucho más dinero para la campaña que los republicanos. Lo habitual era que el GOP, la formación de los grandes empresarios, de los capitanes de las finanzas, de los sectores más conservadores, tuviera fondos más holgados y estuviera en condiciones de gastar más en propaganda. Ahora sucede al revés, y las teorías que pretenden explicar el cambio de tendencia son inacabables. Algunos republicanos duros, tercos, sostienen, por ejemplo, que la campaña de Obama está inflada por aportes de capital extranjero. Pero, ¿qué capital extranjero, de qué orígenes, en estos meses de crisis globalizada? Otros alegan más bien lo contrario: que Obama, talentoso, con rasgos de maquiavelismo, ha negociado de antemano con el gran capital, haciéndole ver que la entrada en la modernidad del siglo XXI del país, su progreso tecnológico, su salida rápida de la crisis económica, no van por el lado de unas políticas reaccionarias, ortodoxas, demasiado rígidas.
Creo que también influye el factor de la edad más de lo que se dice. John McCain lleva largas décadas en el Senado. Es un hombre de la vieja escuela. En los debates públicos ha tenido instantes de perplejidad, de relativa inseguridad, y ha incurrido en uno que otro lapsus de lenguaje. La juventud de Obama, por el contrario, va de la mano de un aplomo y, por lo menos, de una sensación de tranquilidad y de confianza, extraordinarios. He recordado en algún momento la mano temblorosa de Jorge Alessandri en la campaña de 1970. De McCain no se puede afirmar lo mismo, pero había etapas en que su proceso intelectual y hasta verbal se notaba ligeramente más lento. Y creo, por mi parte, que su elección de compañera de fórmula, de candidata a la vicepresidencia, que al comienzo produjo un golpe de efecto interesante, en definitiva fue equivocada. Por un factor evidente de edad, McCain tiene una probabilidad mucho mayor de no resistir el ritmo de la presidencia y de que el poder sea recibido, o heredado, por la señora Palin, cuya experiencia política es notoriamente inferior a la de Obama o la de Biden, el candidato vicepresidencial demócrata. Biden, precisamente, es un viejo político, un senador que ha estado en todas las batallas, desde hace más de veinte años, y no proyecta, a pesar de eso, una imagen de hombre de edad demasiado avanzada. Tuvo problemas de salud hace veinte años, pero todo indica que los superó plenamente.
Es un país complejo, con grandes aspectos desconocidos, que no puede ser enfocado a punta de simplificaciones y proclamaciones palabreras. Si fuera tan simple como algunos pretenden, no sería verosímil que un candidato de origen africano tenga las posibilidades más altas de ganar el martes 4 de noviembre. Lo que pasa, me dijo alguien, es que sus raíces familiares son extranjeras, africanas de Africa, no afronorteamericanas. El argumento no me convence. Vengo a universidades de Estados Unidos desde mi juventud, desde mis veinte y tantos años en la Escuela Woodrow Wilson de Princeton, y he seguido una evolución dramática, radical, llena de etapas excepcionales, en todo el problema de la discriminación y los derechos civiles. Nosotros, en toda América Latina, creo que sin excepciones, hemos sido mucho más lentos, más conservadores en el auténtico sentido de esta palabra, más rutinarios. ¿Dónde están, por ejemplo, los embajadores y los senadores negros del Brasil, de Venezuela, incluso de Cuba? En Estados Unidos hay sectores ultracerrados, peligrosos, y lo hemos visto hasta días muy recientes, pero existe al mismo tiempo una sorprendente capacidad de reacción. Observo de cerca manifestaciones internas de la sociedad norteamericana: a veces me sonrío, y otras veces me río, pero siempre me encuentro con formas de educación continuada, que no se detienen en el último año de colegio o a la salida de la universidad. Es verdad que las críticas a la educación actual han abundado durante la campaña, pero hablo aquí de un fenómeno diferente: de la educación fuera de las aulas, en la calle, en todos lados. Los disparates de la farándula nos asaltan desde los más diversos rincones, pero también conviene asistir a un concierto de la Orquesta Sinfónica de Chicago u observar a los grupos que entran al Instituto de Arte como si entraran a un templo.
El otro día me invita un amigo chileno, hombre de esfuerzo, todavía joven, que se labró una situación como arquitecto en la ciudad y que tiene una casa holgada, bien diseñada, construida por él mismo. Los miembros de un círculo de apoyo a la música de cámara de Chicago le habían pedido la casa para efectuar un concierto de beneficencia. Asistí a la reunión fijada para el domingo a las cuatro de la tarde, hora que aquí, donde se almuerza a las doce del día, tiene un sentido diferente que en Chile. Recibían a los invitados unas jóvenes amables, sonrientes, que entregaban el programa y daban explicaciones sobre el evento. Había un cóctel impecable, servido por camareros y muchachas uniformadas. Y a las cinco en punto los violinistas, los ejecutantes de las violas y el cellista tomaban asiento frente a sus partituras. Fue una interpretación impecable, de alta calidad, del quinteto de cuerdas en sol mayor, K. 516, de Mozart, uno de los más maduros, más conmovedores de la obra mozartiana. Después de la audición, los camareros y las muchachas, en sus vestimentas negras, servían una copa de champagne “con el objeto de brindar con los artistas”. Y al poco rato, en un atardecer que empezaba a ponerse ventoso y frío, se iniciaban las despedidas. Sólo crucé un par de palabras con una vecina de asiento y con un señor gordo, de corbata chillona, que me dijo que es abogado en Nueva York y que me ofreció, en el caso de que yo fuera para allá, llevarme a un partido y enseñarme las reglas del béisbol, que para mí son un misterio absoluto. Entretanto, miraba la sala y me decía que en esa concurrencia no había votos para Barack Obama. Y, sin embargo, una señora ítalo-norteamericana a quien había visto antes en algún lado me dijo que ella había hecho campaña por Hillary Clinton. ¿Por qué? Porque consideraba que Obama era más conservador que Hillary y pensaba que ella habría realizado algunas reformas de fondo que son urgentes y que Obama, quizá, dudará mucho antes de llevarlas a cabo.
Ya ven ustedes. La vida de este país, al menos desde el mirador de Chicago, tiene rituales, prácticas que desconocemos, secretos de todo orden. Y tiene, por eso mismo, una notable capacidad potencial para darnos sorpresas.
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Posteado por: carlos kinast feliu 07/11/2008 06:07 [ N° 1 ] |
Algunos republicanos duros, tercos, sostienen, por ejemplo, que la campaña de Obama está inflada por aportes de capital extranjero. Pero, ¿qué capital extranjero, de qué orígenes, en estos meses de crisis globalizada? Otros alegan más bien lo contrario: que Obama, talentoso, con rasgos de maquiavelismo, ha negociado de antemano con el gran capital, haciéndole ver que la entrada en la modernidad del siglo XXI del país, su progreso tecnológico, su salida rápida de la crisis económica, no van por el lado de unas políticas reaccionarias, ortodoxas, demasiado rígidas. Otros dicen que los dineros provienen de un gigantesco JARRON de un chileno irresponsable que hizo Notable Anandono de Deberes y que de paso engañó a los Sureños con el Cuento del Tío del Tren al SUR. |
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Posteado por: Carlota 05/11/2008 11:16 [ N° 2 ] |
Hace mucho tiempo Mozart escribia canciones muy bonitas. Antes se reconocia no se reconocia tanto como ahora por eso es muy conocido en esta epoca y escribia mucho du hacion preferida era tocar el piano y inventar musica.Todavia se venden discos. |
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Posteado por: Patricio 29/10/2008 15:13 [ N° 3 ] |
Divertido por decir lo menos, el tema que Ud. trata. Elecciones en los EE.UU junto a un quinteto de Mozart, con edecanas impecables y un fino coctel de remate.Yo creo, que el pais en que Ud. está, se puede dar esos lujos, hay cultura y la saben aplicar, hay elegancia y democracia , hay corrección, hay belleza en sus mujeres, blancas negras o mestizas. Hay todo lo dicho y mucho más; es un país ecléctico, donde todo está permitido, menos la discriminación. Esa discriminación social que padecemos en estos lugares, con sabor a campo, vino tinto, y monoproducción.Los EE:UU pais con los cuales hice modestos negocios por allá en los 78,me dejó una grata enseñanza, partiendo por el valor cívico, y terminando por su sencilla politica, en que solo dos partidos se pelean con la ley bajo el brazo, y siempre gana el mejor para el pueblo norteamericano.Me tocó participar en la campaña de Reagan, y sé como son esas lides. Hay de todo pero...con civismo, respeto, y la caballerosidad que Ud. encontró en el quinteto de Mozart. No se extrañe don jorge de lo que está viendo. Ud. trata con el país mas civilizado del mundo...y también el mas socialista,en sus ideas por supuesto. Nos dá de comer y nos presta tecnología, para entretener a nuestro pueblo ansioso de comprar espejitos, a pesar de los siglos.Que triste esto del poco desarrollo, se enquista en uno y pareciera no salir más.( gracias por su columna) |
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Posteado por: Dr Eduardo Avila 27/10/2008 16:58 [ N° 4 ] |
Respetado señor: |
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Posteado por: JUAN 27/10/2008 13:05 [ N° 5 ] |
EL CLAROSCURO DE LA POSTMODERNIDAD POLITICA. |
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Posteado por: Hortencia Garcia 26/10/2008 22:16 [ N° 6 ] |
Sr. Edwards: |
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Posteado por: Horacio Morris Miranda 25/10/2008 07:09 [ N° 7 ] |
Mr. Edward, interesante. Pero le sale lo izquierdista, aunque a veces usted no lo intente. |
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Posteado por: sixto lemus 24/10/2008 21:15 [ N° 8 ] |
Hubiera preferido el dedo tembloroso de Don Jorge Alessandri " El paleta", un estadista de calibre que no el nombramiento a dedo de su doctorcillo de los 3 años que nunca tuvo dedos para el piano, ya que como médico nunca ejerció en un público, y que dejó a este pais sumido en la mas grande tragedia acontecida nunca en la vida cívica social de Chile destruyendo el pais irreconciliando y dividiéndolos a todos y dejando la violencia izquierdista Comunista, Socialistas y otros hijos de este engendro internacional que es el marxismo leninismo enquistada en esta tierra envolviendo en un negro nubarrón satánico los Cielos de la Patria. Pese lo que le pese EEUU a Usted y otros EEUU es una potencia democrática que maneja los hilos a su gusto, y ellos tienen lo que ustedes los izquierdistas y sus ex-upelientos no tuvieron cuando la JDC le regaló la banda a su doctor, hable todo lo que quiera de McCain y Obama, ámbos serán de color diferente pero a la hora de los quiubos no titubea ninguno en apretar el botón rojo ya que tienen lealtad unión porque representan respetando a los Veteranos no como en esta herencia UP en donde a los veteranos se les trata de " viejos cu...." Pero aterrizando la realidad vemos como el dolar se encumbra, como se le viene abajo el imperio de petrodólares a su amigo bolivariano que está muy calladito últimamente y como dice Frank Sinatra, auténtico norteamericano en su melodía " A MI MANERA ", o sea las cosas se hacen en el mundo actual a la manera de ellos muy democráticamente y con los DDHH o profanadores de huesos como decia el chino Rios no están ni ahí. Ahh. la NASA sigue enviando el próximo transbordador a la estación espacial aceptando turistas, quizás le vendría bien un viajecito para que nos lo relate en su afán viajero que lo caracteriza. |