Edwards, Jorge


Edwards, Jorge
Viernes 10 de Octubre de 2008
Simetrías ocultas

Hace un par de días me llamaron a las seis de la mañana para hacerme preguntas sobre mis candidatos al Premio Nobel de Literatura. Hablé brevemente de Mario Vargas Llosa y traté de volver a conciliar el sueño. Como no lo conseguí, llamé al número del teléfono celular de J.J. Armas Marcelo. Tengo la impresión, le dije, de que esta vez le podrían dar el premio a Mario. Resultó que Jota Jota, como solemos decirle entre amigos, y Saso, su mujer, estaban sentados en un café del Trastevere romano, contemplando la luz del otoño y descansando de un viaje a Japón. Así son las cosas de este mundo globalizado. Quedamos de seguir en contacto y de beber una copa de champagne auténtico en caso de que Mario, por fin, ganara, pero ganó Jean-Marie Le Clezio, un narrador de prosa elegante, imaginativa, exploradora de escenarios y de espacios mentales que podríamos definir como exóticos. No sabemos por dónde anduvieron las discusiones de la academia, pero tampoco sacamos nada con saberlo. En esto de los premios, lo mejor es la calma, la visión fatalista de las cosas, el sentido del humor. Además, en Chile, los premios tienen un precio subido en rabias, en rencores, en envidias. Hay que doblar la página lo antes posible.

Pero ocurre que hace tres o cuatro días observé en las calles de Hyde Park, el distrito donde se encuentra la Universidad de Chicago, a una señora japonesa mayor, que llevaba en la mano un pequeño paquete de comida y que miraba para todos lados, con notorias precauciones, antes de cruzar la calle. Detrás de ella, a dos o tres metros de distancia, caminaba un japonés de unos ochenta y tantos años de edad: un hombre frágil, bajo de estatura, pero que daba la impresión de gozar de buena salud, de tener una visión fresca y divertida del mundo. Al día siguiente o subsiguiente leí en la prensa de Chicago una historia interesante. Hay en la universidad un profesor de física de origen japonés que lleva ya largas décadas en los Estados Unidos, Yoichiro Nambu, y que desarrolló allá por los años 60 una fascinante teoría acerca de las simetrías ocultas que se producen en nuestro imperfecto universo. Ayer o antes de ayer lo despertó una llamada de Estocolmo para anunciarle que había obtenido el Premio Nobel de Física en compañía de dos colaboradores suyos, también de nacionalidad japonesa. ¿Sería el mismo personaje que caminaba a dos pasos de distancia de la señora que llevaba un paquetito sostenido con los dedos? Puede que sí, puesto que la prensa informa que vive en compañía de su señora en las cercanías de mi casa actual de la calle 57 de Hyde Park, pero no puedo saber nada más. Y compruebo que la breve biografía del personaje está llena de interés, de sugerencia, de vida intelectual subterránea y desprovista de la menor afectación, sencilla y profunda. A Yoichiro Nambu, en su juventud, le tocaron los bombardeos de Tokio cuando acababa de reclutarse en las fuerzas armadas de su país. Después de la guerra llegó muy pronto al cargo de profesor universitario titular de física, pero las autoridades de ocupación no permitían que las informaciones sobre materias de su especialidad llegaran a Japón: temían que fueran utilizadas para darles aplicación militar.

En 1952, el profesor Nambu abandonó su cátedra en Tokio y viajó a los Estados Unidos en calidad de investigador asistente. Otro no habría aceptado esta disminución de su jerarquía, pero una de las claves de su éxito, a juicio de un colega suyo norteamericano, fue siempre la modestia. Era, por lo visto, un hombre quitado de bulla y dominado por una “calma fatalista”. Conocí en 1958, en otra universidad, en Princeton, a un estudiante japonés que también se había encontrado en Tokio, de niño, durante los bombardeos norteamericanos, y tuve la misma impresión: el terrible conflicto bélico lo había llevado a una actitud resignada, callada, que captaba todo, pero que evitaba a toda costa hacer aspavientos. Mi compañero de curso y amigo, Takashi Onda, estudiaba sus materias frente a un enorme mapa de Estados Unidos clavado en una de las paredes de su pieza, encima de su escritorio. ¿Para recordar, para no olvidar, para comprender? Esto nunca podría saberse.

Una de las paradojas del caso del profesor Nambu es que fue llevado a los Estados Unidos por el célebre Robert Oppenheimer, el director del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton y responsable del programa científico que condujo a la creación de la bomba atómica, que fue lanzada, precisamente, con un costo humano aterrador, sobre las tierras de Nambu. Pero Nambu nunca dio una opinión, nunca se permitió la más mínima manifestación acerca del holocausto nuclear. Se dedicó a la física en forma intensa, obstinada, excluyente; un día cualquiera se topó en un corredor del Instituto con Albert Einstein y se puso a conversar con él con la mayor naturalidad. Era como si un poeta de los de ahora se encontrara en una esquina con William Shakespeare en persona, o con Jean-Arthur Rimbaud, y se pusiera a conversar con ellos sin alterarse para nada. Parece que Robert Oppenheimer había creado toda clase de protecciones para evitar que Einstein fuera importunado, pero el descubridor de la teoría de la relatividad dijo después que había estado muy contento de poder conversar con ese joven investigador japonés. En 1954, el profesor Nambu se trasladó de Princeton a Chicago. Se sintió muy contento porque el grupo de los profesores e investigadores del Departamento de Física de Chicago se comportaba como una gran familia. Me puedo imaginar muy bien un ambiente así, y me lo imagino, a mis años, desde la diferencia de mi trabajo, de mi esfera de intereses, con algo de nostalgia, con un poco de sana envidia. Un especialista en física teórica afirma que las ideas de Nambu influyeron en todo el desarrollo posterior de la física de las partículas. Me limito a repetir lo que dice el especialista de marras, ya que estoy obligado a confesar mi flagrante ignorancia en física de las partículas o de lo que sea. Estas ideas, por lo visto, permitieron anunciar en forma exacta y llegar al descubrimiento de una tercera generación de “quarks”, confirmando así un modelo científico que se mantiene vigente hasta ahora.

Yo me contento con imaginar la vida del profesor Nambu y de su esposa Chieko, y estoy casi seguro de que esa pareja que caminaba cerca de mi casa distanciada por dos metros, explorando la calle con cuidado, pero en perfecta sincronía, eran ellos. En los años 60 y 70 anunciaron, a cada rato, que el profesor Nambu sacaría el próximo Premio Nobel de Física, y al final no se lo dieron nunca. Ahora no lo esperaba para nada y lo recibió con enorme sorpresa. Comentó que ya, a sus 87 años de edad, no trabaja una jornada completa, pero sigue ocupado de las implicaciones de las ideas que puso en marcha hace alrededor de medio siglo. “Y espero, agregó, hacerlo así hasta el día de mi muerte”.

Uno podría escribir un ensayo al estilo de Montaigne: De la serenidad en materia de premios. En Chile, probablemente, no tendría demasiados seguidores.


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11 Comentarios publicados
Posteado por:
ROLANDO MENDEZ BRIERES
13/10/2008 17:26
[ N° 1 ]

COMO SIEMPRE QUERIDO AMIGO ELEGANTE, FINO, PROFUNDO, NOS HABLA DE ESTE PREMIO NOBEL Y DE PASO DEL OTRO, LE CLESIO, EN LA PENUMBRA SILENTE DEL HYDE PARK.. BELLO

Posteado por:
Dario Castillo
13/10/2008 15:44
[ N° 2 ]

Y cuando le van a dar el premio a un Chino,porque de golpe nos enteramos por la Tele que mas alla de su riqueza son una potencia Social y Cultural,mientras que en Occidente hay muchos Premios,sobre todo en Chile

Posteado por:
Patricio
13/10/2008 13:29
[ N° 3 ]

Al señor sixto lemus. Le sugiero separar siempre la obra del hombre, pues ahí es donde non caemos continuamente. En hacer juicios subjetivos de esto o aquello...de manera visceral y poco clara.

Posteado por:
Patricio
13/10/2008 13:25
[ N° 4 ]

Divertido por decir lo menos , su anécdota de los japoneses en el Hyde Park, o alrededores. Curioso que el maestro Borges; tambien en una vagancia en dicho parque, urdiera uno de sus cuentos, creo que Ulrica. Donde hizo, en creo veinte páginas , uno de sus cuentos mas enigmáticos, donde todo o casi todo tenía una bifurcación. Los caminos, una espada, los nombres, la posada; era todo un enorme misterio; donde en la dualidad basó su obra.Y ahora Ud. nos cuenta, de este Japonés que recibio el premio Nobel de física, estoicamente como habia vivido, en las cercanías de dicho parque. Ud. también hace mención a la Física, ciencia que estudia lo imperfecto.Pienso y no concuerdo con Ud. que la Física estudia lo que hay,lo que se vé y por qué no? lo que se prevé.Pero tambien estudia el por qué es tan perfecto el Universo.

Posteado por:
JUAN
12/10/2008 13:05
[ N° 5 ]

POSTDICTUM:
El Autor de "Persona Non Grata"
Sigue siendo "El Maestro".
Vamos a leer a Le Clezio.
Igual el libro recuerda siempre a un Amigo.

Posteado por:
sixto lemus
12/10/2008 11:57
[ N° 6 ]

Un premio nóbel a un ex-fracasado candidato a la presidencia, de un pais que nunca está conforme y aún más nos quieren quitar territorios de aguas, por favor. Mire o se es o no se es..significa que si es un escritor siga en eso , pero no use su volatil fama de escritor como algunos locales para gobernar un pais, ambiciones señor.Es como el cura de catapilco, falló en la sotana y se metió a la política.

Posteado por:
JUAN
11/10/2008 21:17
[ N° 7 ]

AL MAESTRO CON CARIÑO:
Platón: Maestro Sócrates, le traigo con cariño y respeto una teoria filosófica que lo Supera.
SOCRATES: ¿No dije: la filosofia no se escribe, sino que se transmite de viva voz?
Platón: Y la religión, ¿acaso no se escribe?
SOCRATES: Menos. No sería Sofista si pensara eso.

Posteado por:
JUAN
11/10/2008 21:08
[ N° 8 ]

SIMETRIAS OCULTAS... de la Naturaleza Física, y de la sociedad humana? Las Simetrias en la sociedad humana fueron llamadas Sincronicidades por Jung y de Pauli.
Pero parece mas bien al contrario. La información científica actual o "de punta" está estrictamente clasificada. Por el MIT, entre otros, el Instituto Tecnológico de Masachussets.
Creo que se investiga en control cerebral a distancia,
robots-soldados y otras inhumanidades.
De Física no sé casi nada. Creo que ya no se habla de
partículas sino de "ondas de probabilidad" y de Cuerdas.
Como que se gastan Billones en los Aceleradores de
partículas subterráneos para ver sin son partículas reales o irreales (puramente matemáticas o fisicas).
Mientras tanto danzan las partículas y los dólares,
mil millones de niños mueren de hambre literal y no
metafóricamente.
Asi progresa el Mundo, en un estricto canivalismo
histórico, que si Marx volviera a la vida, se suicidaría llorando, no porque Marx sea bueno tampoco.
No es muy Simétrico, al menos desde el punto de vista
de la Etica de Spinoza, no tiene ni poesía ni geometría.
Por eso los posmodernos, usan su Teoría del Caos, que
tanto disjustaba a Einstein: "Dios no juega a los dados con el Universo". Es claro que no juega a los dados primero porque no hay Dios y, segundo, porque los mil millones de Cristos NO tienen dados.
Que el Nobel recaiga (debe tener cierto peso específico como para "reacaer") sobre el Eminente
Fulano de Tal sirve para aceitar la Manivela del Absurdo, mismo que SARTRE rechazó tajamente mostrandose como un excelso Sofista absurdamente
"insobornable" por la Lógica del Sistema.
En lo personal, admiro a Freud, que no recibió el Nobel de Medicina ni el de Literatura, menos. Primero, porque hablaba directamente de sexo. Segundo, porque
el Santo Abuelo era Judío. Y Tercero, porque el psicoanálisis NO es ciencia nacional-positivista, perdón, neo-positivista.-

Posteado por:
Carlos F Salinas,USA
10/10/2008 23:02
[ N° 9 ]

Esta es una pequena gran leccion de periodimo editotial.Felicitaciones Maestro Edwards que pone una cara humana al aparentemente intangible mundo de los "quarks" y nos comunica con Le Clezio.

Posteado por:
Roberto Mariano Orellana Ureta
10/10/2008 19:30
[ N° 10 ]

Sus cronicas de los Viernes en La Segunda, son imperdibles. Estimo, que unos tres escritores que comenten lo actual, a nivel globalizado, como lo hace Don Jorge, los Chilenos tendriamos mejor convivencia, y aprenderiamos a insertarnos en el mundo globalizado y entender lo que significa y querer una de las manifestaciones mas importantes del arte: las letras.

Posteado por:
J.C. Portoghesi
10/10/2008 17:47
[ N° 11 ]

Buen artículo. Queda en claro que don Jorge no conoce a Le Clezio, y sin embargo, ¿qué importa? Con elegancia rodea el escollo y nos regala una lección sobre la importancia del oficio y la pachorra que da una cultura general sólida.

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