Ferreiro, Alejandro
La confianza es mucho más que un pronóstico optimista racionalmente fundado. Es, también, un estado de ánimo que contribuye muy decisivamente a que el buen futuro acontezca. La confianza es, por tanto, un activo social, un ingrediente esencial de la receta del éxito en cualquier empresa que dependa, finalmente, de la voluntad humana.
La confianza en los demás es igualmente necesaria. Desconfiar del otro impone barreras, lo transforma más en adversario o amenaza que en amigo o socio potencial. La desconfianza paraliza y limita. Reduce las posibilidades de emprender colectivamente y termina por asociar el sentido de la vida a un mero proyecto individual, en el que poco pueden hacer por mí los demás, pero tampoco me importan. La desconfianza precede a la indiferencia y a la exclusión.
Surgen estas reflexiones a la luz de los últimos estudios y encuestas de los chilenos a 20 años del plebiscito. En estos años a Chile le ha ido bien. Entre 1987 y 2007 hemos aumentado de
El Estado, que finalmente, es la expresión de la acción institucional de las mayorías, habría merecido, quizás, una mejor calificación social. De hecho, probablemente, nunca ha sido más exitoso en la historia de Chile que en estos 20 años. Chile será el único país de la región que cumplirá con los objetivos del desarrollo del milenio definidos por las Naciones Unidas para el 2015. Y eso no es poco. Pero si bien la política ha sido buena, medida por sus principales resultados, las personas creen cada vez menos en los políticos, en las instituciones y en los demás. ¿En qué niveles estaría esa desconfianza, si el Estado y la política hubiesen realmente fallado estos años?
Esta profunda desconfianza debe preocuparnos. Y por varias razones. En primer lugar, se consolida en tiempos en que el país enfrenta, como nunca, la opción de dar finalmente el salto al desarrollo. Y ese no es el estado de ánimo que necesitamos para enfrentar las tareas y desafíos pendientes. Si el desánimo y la desconfianza nos desorientan o paralizan, Chile podría perder la inmejorable oportunidad histórica de llegar al desarrollo con inclusión social.
En segundo término, Chile requiere recrear un nuevo relato o imagen de futuro que nos convoque como nación con un sentido de urgencia y misión colectiva que reemplace en su rol orientador a la que nos convocó 20 años atrás: la recuperación democrática. Pero los sueños colectivos requieren confianzas colectivas: un propósito común convocante y motivador descansa en la disposición de sentirse parte de lo común. La desconfianza y el individualismo observados subrayan las dificultades —pero también la urgencia— de reconstruir una misión nacional que convoque y ordene los esfuerzos y la acción política futura.
Finalmente, la desconfianza en las instituciones revela una crisis de representación política en que el divorcio afectivo entre electores y elegidos resulta casi paradójico. Pareciera que ni el mejor de los políticos podría evitarlo. Es injusta, por cierto, la crítica dura, ciega y genérica que en ocasiones recae sobre los políticos. Pero es irresponsable desconocerla. Así como la demanda social en educación, salud y vivienda ya no es cobertura, sino calidad, igual cosa parece ocurrir en política. Ya no basta la democracia, ya no basta elegir. El nuevo estándar de exigencia es la calidad de la política. Las personas exigen más. Sólo un desempeño notable puede revertir las críticas... pero al menos sabemos cuáles son las exigencias. La gente exige soluciones y acuerdos. Exige verdad y austeridad. La gente espera desprendimiento. Es dura la tarea de representación política en una sociedad más exigente y con crecientes dosis de escepticismo y desconfianza. Pero no imposible.
En estos días, y a propósito del financiamiento para el transporte público, el Senado pone a prueba la capacidad de negociar y alcanzar acuerdos que es propia de la Cámara Alta. Soluciones espera la gente. Responsabilidad, para llegar a acuerdos sobre la base del análisis más riguroso y objetivo del problema y de sus soluciones posibles. Flexibilidad y generosidad, para salir de las trincheras si la solución está fuera de ellas.
En la “Sociedad de la confianza”, el político e historiador francés Alain Peyrefitte explica la brecha entre el desarrollo y el estancamiento por la presencia de valores sociales. Serían ellos los verdaderos impulsores del crecimiento. Entre ellos, la confianza en los otros sería el principal. Si Peyrefitte tiene razón, vaya desafío que tenemos por delante.
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Posteado por: Angélica Toledo 07/10/2008 13:54 [ N° 1 ] |
la desesperanza aprendida está en la pésima distribución del ingreso y una más pésima distribución de la verdad: tome Ud. un sólo ejemplo en Europa se considera de clase media a quien tiene a lo menos la mitad del ingreso promedio, en Chile le pido calcular a los economistas más reputados cuántas personas de clase media hay en Chile dentro de la masa trabajadora que ganen más de $ 900.000.- al mes para ser aproximadamente de clase media en Chi |
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Posteado por: carlos kinast feliú 23/09/2008 08:41 [ N° 2 ] |
Chile es el Paraiso de los Terroristas y de los Ineptos, aquí los DDHH existen solo para éstos. Los ciudadanos comunes están abandonados por la elite poítica. El Despilfarro, la Mala Gestión y los Impuestos Regresivos mal aplicados, como el nefasto Impuesto Especifico a los Combustibles o el IVA a los alimentos de la Canasta Básica, incentivan la Inflación y por ende el hambre y el descontento de los asalariados. Pero, a quién le importan las tonteras si los responsables del erario nos están saqueando o lo están despilfarrando, si las coaliciones políticas que dirigen los destinos de la nación no hacen llegar al Bicentenario sin Educación, sin Movilización, sin Energía, sin Iniciativa dentro de una mala, irresponsable y costosa gestión. Llegamos al final de la Concertación en medio de un costoso Despelote y una bacanal de Despilfarro, Burocracia y Demagogia. Nos pusieron a la cola de América, como estamos acostumbrados, hemos fracasado en un Sistema donde reinan los Ineptos y los Incomptetentes
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Posteado por: Fernando Arriagada 17/09/2008 00:12 [ N° 3 ] |
La desconfianza surge cuando las promesas no se cumplen y cuando la desigualdad aumenta.
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Posteado por: Oscar Leal 16/09/2008 16:39 [ N° 4 ] |
La perdida de la confianza se produjo por varios factores que surgieron de la concertacion. |
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Posteado por: JUAN 16/09/2008 14:53 [ N° 5 ] |
EL COLUMNISTA SR FERREIRO HACE ALCANCES MUY ACERTADOS. |
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Posteado por: Alfredo Carrasco 16/09/2008 14:11 [ N° 6 ] |
Sr. Ferreiro |
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Posteado por: Jorge Jiménez 16/09/2008 13:00 [ N° 7 ] |
Don Alejandro: |
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Posteado por: H Rodriguez 16/09/2008 10:00 [ N° 8 ] |
Habría otro, igualmente importante: la educación. Incorporar creativamente en los programas de enseñanza los conceptos de patrimonio cultural y patrimonio natural –paisaje de Chile ¿quién lo cuida?–, porque lo que no se conoce no se quiere. Llenemos de niños nuestros museos y galerías, apelemos a la creatividad de los artistas y escritores, abrámosles bibliotecas, que visiten barrios antiguos, lean historia, escuchen relatos y música tradicional, asistan a fiestas, en fin, que sean parte de todo lo que constituye el alma de Chile, tan finamente descubierta por la sensibilidad de los poetas, pero todavía oculta para la mayoría. |
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Posteado por: Felicinda Bravo 16/09/2008 08:51 [ N° 9 ] |
Muy pertinente enfoque.En mi opinion, una de las vias para reducir la cancerigena desconfianza colectiva que aqueja a la sociedad de Chile pasa por otorgar una alta prioridad a la educacion, la cultura, el desprendimiento ( como tan bien lo dice el autor) , la filantropia ( en su significado humanista), responsabilidad y compromiso con el medio ambiente...O sea, variables que convoquen y agrupen colectivamente a las personas... |
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Posteado por: roberto viera gonzalez. 16/09/2008 05:27 [ N° 10 ] |
Le faltó lo principal. Sólo hay confianza cuando se cree en Dios. En mi hogar creo yo y basta. Ya mis hijos crerán... Un gobierno sin Dios nunca irradiará "la confianza".Pudo evitarse usted tanta palabra inútil. Lo lamento. Atte. |
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Posteado por: Humberto Ferretti 15/09/2008 23:16 [ N° 11 ] |
Un articulo muy bien escrito, claro y contundente con respecto a lo vital que resulta el grado de confianza que exista entre los miembros en cualquier tipo de relacion u organizacion. |
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Posteado por: Alain Antoine 15/09/2008 22:23 [ N° 12 ] |
Buen simil con el nombre del ensayo de Peyrefitte, Alejandro! Pero no con su contenido! Nuestro pais es bastante mas parecido a los paises Mediterraneos que a Holanda, Inglaterra y Alemania de los Siglos XVII y XVIII. Recien nos estamos atreviendo a la Reforma, desafiando al dogma "papal" segun Peyrefitte: pero los desafiantes no son nuestros politicos, sino nuestra juventud! Y nosotros, sus padres, asi como nuestros politicos no entendemos el ansia juvenil: su irreverencia es la de Calvino y Lutero, quieren libertad y poder creer en el futuro. El prestamo a interes nace con la historia de la humanidad. La condena de la Iglesia con excomunion a la usura son el equivalente hoy a la negacion de las relaciones sexuales fuera del matrimonio, entre otras muchas "irrealidades". Mientras vivamos en el mundo de la hipocresia, sin reconocer ni asimilar la realidad, seguiremos viviendo en un pais ficticio. El aumento del ingreso per capita es una mentira estadistica, un eufemismo: en cualquier Empresa, con excepciones puntuales, el ingreso de los trabajadores no es muy superior al de hace 20 agnos: los ejecutivos tampoco hemos aumentado un 370% en 20 agnos, sino mucho mas: ese promedio es, "accordingly" mentiroso. Y mientras nos sigamos mintiendo, la desconfianza seguira creciendo. Transparentemonos: el pobre de ayer que hoy compra TV y lavadora lo hace por el infimo valor que hoy tienen esos bienes. El pobre de hoy va a los baratillos de la Estacion Central. El otro a Alonso de Cordova. Ambos, muy diferentes de la Calle Ahumada de hace 50 agnos! |
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Posteado por: Alejandro Vielma 15/09/2008 19:51 [ N° 13 ] |
Alejandro: Te felicito por tú articulo y su conexión con el desarrollo que todos debemos tener y que el país debe alcanzar. Violeta Parra en sus "decimas" juguetea con lo mismo y dice: LA PROMESA JAMAS CUMPLIDA ES CULPABLE DEL DESCONTENTO POPULAR Lo que primero sorprende a un Chileno medianamente instruído y/o educado al visitar un pais del 1° mundo, es "LA CULTURA FACILITADORA" que se manifiesta, desde los basureros, los paraderos, la locomoción colectiva, la atención en locales de ventas,etc. Y mi reflexión, coincide con tú articulo, es porque ahí REINA LA CONFIANZA. |
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Posteado por: eduardo silva 15/09/2008 19:05 [ N° 14 ] |
Señor |
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Posteado por: Enrique Palma Urquieta 15/09/2008 18:46 [ N° 15 ] |
¿ Cómo vamos a confiar en un gobierno mal inspirado y extremadamente poco serio que ha permitido o ha cerrado los ojos ante robos, malversaciones,negociados y todo tipo de incorrecciones cometidas por su gente, Transantiago, etc. ????. |
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