Edwards, Jorge


Edwards, Jorge
Viernes 04 de Julio de 2008
Los panteones chilenos

Los panteones chilenos se empiezan a llenar de héroes que antes estuvieron excluidos de la vida oficial: excluidos y en cierto modo condenados. Me acuerdo de una época en que el nombre de Pablo Neruda sonaba mal en la prensa de orden, en los colegios religiosos, en las casas de la burguesía. Un compañero de curso inquieto, curioso, explorador de espacios no demasiado trillados, llegó un día, allá por la década de los cuarenta, con un libro que nadie se habría atrevido a citar en los patios escolares. Era Veinte poemas de amor y una canción desesperada, título nunca escuchado en aquellos patios, sugerente y sorprendente. Cuando nos leyó los primeros versos —“Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos, / te pareces al mundo en tu actitud de entrega…”—, comprendimos que habíamos ingresado en una atmósfera entre blasfema y fascinante, que iba a cambiar nuestra visión de las cosas. Pues bien, ahora, aunque la ideología política del poeta haya pasado y se haya desmoronado, da la impresión de que él ganó a fondo su batalla personal. Porque el Neruda de hoy es poeta oficial, estatua, nombre de instituciones, hoteles, vinos, salones de aeropuertos. No hay discurso que se respete, parlamentario, presidencial, ministerial, donde no se cite un verso nerudiano. Se podría sostener que brotó una veta nerudiana en alguna parte de la República y que no tiene ningún aspecto de agotarse. Sin duda influyó en todo esto la consagración internacional, con el Premio Nobel y sus secuelas, y también la repercusión mundial del allendismo. La leyenda de Neruda sólo es comparable a la de Federico García Lorca en el caso de la guerra de España: Federico asesinado en Granada y convertido en símbolo, en estandarte.

 

Lo curioso es que en la historia reciente nuestra se forma también un gran héroe legendario de la vida política, fenómeno que no ocurrió con la misma claridad en la guerra española. He escuchado comparar algunas veces a Salvador Allende con Manuel Azaña, pero es una comparación un tanto parcial y quizá demasiado erudita. El hecho es que Allende, atacado con furia, derribado del poder por las armas, se ha incorporado a la historia oficial chilena en los últimos años con una fuerza sorprendente. El presidente Rodríguez Zapatero, por ejemplo, nos habla de la emoción con que siguió en su juventud la figura de Allende y de la rabia, la frustración, con que conoció las noticias de su derrota en La Moneda, pero no dice todo esto en internet o en folletos más o menos de minoría. Lo dice en las páginas principales del diario que combatió con más saña en vida el proyecto allendista. Uno vuelve a comprobar un hecho de los comienzos de todo este proceso, visible entonces para poca gente y que ahora salta a la vista: es la absoluta falta de sensibilidad internacional de la Junta, su provincianismo cerrado, cuartelero. No tuvieron el menor olfato para captar qué efecto provocarían sus actos de gobierno en la opinión pública del resto del mundo, sin distinción, en la mayoría de los casos, de ideas políticas. En Europa me encontré a cada rato con personas conservadoras, de orden —con señoras madrileñas, por ejemplo, que concurrían a las manifestaciones franquistas de la Plaza de Oriente—, que parecían profundamente alteradas, escandalizadas, por las noticias del Chile de Pinochet. Se podría sostener que la actual canonización chilena de Salvador Allende, que sólo ha tenido en estos días de su centenario unas cuantas voces discordantes, aisladas, fue preparada desde lejos por la barbarie, la irracionalidad, el desprecio de la opinión internacional, de los primeros años del pinochetismo. Es una paradoja notable, además de una ironía de la historia, y conviene que la entendamos en toda su complejidad.

 

Una noción que se ha impuesto sin mayor examen en las apologías de estos días es la del espíritu democrático de Salvador Allende, la de su larga lealtad a la vida parlamentaria y al estado de derecho del país. Me parece que hoy, con la perspectiva de todos estos años, hay argumentos sólidos para aceptar esta tesis, pero no creo que se la pueda dar por demostrada sin mayor examen. Allende fue una personalidad compleja, contradictoria, quizá desgarrada entre los extremos de la izquierda chilena en los años de la Guerra Fría. Hay un Allende anterior a la toma del poder por Fidel Castro y el Che Guevara en Cuba y un Allende posterior. Frente al castrismo y a su lado autoritario, abiertamente represivo, no creo que Allende haya sabido tener una verdadera distancia crítica. Es muy probable que esta actitud le haya causado daño en alguna etapa del gobierno de la Unidad Popular. Por ejemplo, no pudo evitar que la visita oficial de Castro a Chile a fines del año 1971 se prolongara semanas más allá de lo programado y desembocara en manifestaciones peligrosas, desbordadas, de sectores de derecha y de centro en el barrio alto de Santiago. Se sabe que Castro quiso imponer, en contra de los preceptos constitucionales chilenos, una jefatura no militar del Estado de Sitio declarado a consecuencias de los desórdenes, y que esto provocó roces serios entre ambos dirigentes.

 

A partir de esa crisis, uno tiene la impresión de que Allende empezó a quedar desbordado desde la ultraizquierda. En contra de todo lo previsible y de los lugares comunes de la época, fue el Partido Comunista —no los socialistas del Presidente— el que asumió una posición claramente más moderada, de centro, que intentaba frenar los desbordes que se producían por el ala izquierda de la coalición y por la izquierda extraparlamentaria. Se sabe algo de todo esto, pero la historia detallada, verdadera, sin concesiones piadosas, todavía está por escribirse. La división real, de fondo, saldría a luz hacia agosto de 1973, muy cerca de la fecha del golpe de Estado, en momentos de crisis dramática de la economía y de quiebre progresivo del sistema político, cuando se presentaba la posibilidad real de una guerra civil. Después de la ruptura de sus conversaciones con la Democracia Cristiana, patrocinadas por el cardenal Silva Henríquez, Allende elaboró la idea de una salida última de la crisis a través de un plebiscito nacional sobre su mandato. Era, sin duda, un recurso extremo, desesperado, y se encontró con la resistencia inmediata de los sectores duros de la Unidad Popular, como lo demuestra, por si faltara una demostración adicional, una entrevista de estos días a Carlos Altamirano.

 

En resumen, Allende fue lúcido en sus días finales y buscó una salida que se basaba en apelar en última instancia a la votación popular. A pesar de muchas contradicciones y muchas vacilaciones anteriores, era una solución democrática, pero los miembros de izquierda y de extrema izquierda de su coalición de gobierno le impidieron presentarla a tiempo. Queda una pregunta clave: ¿precipitaron el golpe algunos jefes militares para impedir que el llamado a plebiscito pudiera cambiar los datos de la crisis, o la extrema izquierda, en cualquier caso, iba a impedir que se realizara? Después de eso, la salida, que no significaba una solución, pero que resolvía una contradicción humana y política insuperable, fue el suicidio. Ahora leemos que Fidel Castro ha terminado por aceptar la veracidad del fin voluntario de su amigo Salvador Allende. Mucho ha tardado en convencerse, y nosotros nos decimos: qué amistad más difícil, más incómoda y peligrosa, fue la suya.


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16 Comentarios publicados
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Con mucho respeto
28/07/2008 23:06
[ N° 1 ]

Hay gente que escribe la historia como lo que quizo que fuera y no lo que fue.
¿No siente que dentro de si eso que llaman intelecto y sentido común, junto con la veracidad se retuercen de dolor ensordecedor y cegera forzada al escribir esta apologías al momento pendular que vivimos?
Como la rueda de la fortuna siempre gira y si bien describe este ascenso al panteón de los inmortales, sepa que tarde o temprano la rueda romperá ese panteón dejandolo en ruinas indescifrables. Lamentablemente para nosotros los mortales que tenemos que leer el diario y ver discursos en televisión de apologías absurdas. En la corta vida terrenal no se si veremos el giro de las modas intelectualoides ¿Qué hicieron estos personajes por Chile? NADA, SI LA MEJOR DEFENSA QUE SE LE HACE ES QUE NO COMPARTIÓ LA DOCTRINA DE LA VIA ARMADA, ES DECIR NO LE GUSTABA, PERO BUENO... QUE LE VAMOS A HACER.... ENTRABAN ARMAS (PREGUNTENLE A PASCAL ALLENDE) si alguien sabe que lo diga. ¿Cómo afectaron al país? MUY MAL, ASESINATOS, ROBOS, GUERRA DE CLASES, MIEDO Y TERROR, AMENAZAS.
Pero como bien describe Ud. tenga la seguridad que vendrá un panteón para otros heroes que no son de su agrado, y finalmente nadie recordará ni a Ud. ni a ellos.

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Chapo
21/07/2008 22:06
[ N° 2 ]

Rodriguez Zapatero ... recibió la noticia del suicidio de Allende con furia, con frustración ... y con paciencia. Los zurdos españoles esperaron hasta que El Caudillo se cansó de vivir y se murió de viejo, solo entonces se atrevieron a salir a "dar batalla". Patéticos.

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Juan de La Calle
10/07/2008 00:09
[ N° 3 ]

lo encuentro casi admirable... solo le falto escribirlo en versos... pero... le aplico la misma receta en cuanto a lo que mal califica en cuanto a la Junta Militar... ya vendrán los días en que se reconozca lo que un Gobierno Militar hizo en Chile y por Chile... y no defiendo a Pinochet... solo justifico la presencia militar en el poder... y también digo que si eso ocurrió fue solo y solamente por la ambiguedad anterior... por la falta de responsabilidad civica y demócratica de los políticos de la época... por las ambiciones partidarias de crear un nuevo estado totalitario y socialista... con el cual dos tercios a lo menos de la ciudadanía no compartían ni el pensamiento izquierdista... ni el modo de alcanzarlo... entonces Sr. Edwards... puestos a decir la verdad... digamosla completa... quizás Ud. no compartio esos mil días aciagos y sin esperanza que vivimos en Chile... tal vez Ud... inmerso en los vapores de la literatura perfecta... de la prosa idealizada no se percató de lo que sucedia a su alrededor... no lo se... pero si sé que su artículo independiente de ser una loa a los "compañeros" adolece de la virtud de la veracidad... Ud. excuse...

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Gabriel I.
09/07/2008 12:55
[ N° 4 ]

No comparto la opinión del señor Edwards, lo que existió en el pasado fue sólo un enfrentamiento entre turbas, la peor violencia a todo nivel con el fin de apropiarse del Estado y de cuanto medio de producción existe en el país de esos grupos u hordas. Nada positivo ha existido hasta hoy en la política de Chile, de gobiernos corruptos, ineptos, amorales nos pasamos a dictaduras, a tiranías, y vice versa, así no llevamos, así se llevan todos estos países tercermundistas, los más o menos peores acechan y se apropian del Poder. Estos grupos o turbas no les interesa actuar con moral ni con el Derecho, solo les interesa asegurar la permanencia en el Poder, el favoritismo, la arbitrariedad, de acuerdo a sus conveniencias circunstanciales.


El señor "Ignacio A. Zamudio" lo trata de escritor "neoliberal de 3ra. categoría". ¿Que significará para el señor Zamudio y esta gente de izquierda la palabra neoliberal?, porque existen cambios al sistema del Estado liberal, pero lo esencial no ha cambiado, lo que si existen son los neosocialistas.

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Wilberio Mardones
08/07/2008 15:13
[ N° 5 ]

Dos comentarios:
Uno. Nada más fácil que adherir, como acto de fe, a la tesis del suicidio de Allende y alejar el malestar del magnicidio. ¡Y qué felicidad saber que otros recalcitrantes adhieren! Aunque intención de magnicidio sí la hubo: bombardeo de La Moneda por parte de las fuerzas armadas con el presidente adentro.
Dos. Otro acto de fe es la supuesta moderación del partido comunista durante la UP. Sabemos que su plan era la construcción de una sociedad de estado omnipotente, como en la URSS, en como Cuba, y en ese plano impuso a Allende un programa y un modelo, con la promesa del apoyo soviético. Pero como ahora no son un peligro, loas a los comunistas.
Parece que en nuestro país la tranquilidad espiritual se busca a través de actos de fe. A veces el Sr. Edwards exagera en su afán de ser políticamente perfecto.

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Ignacio Alfredo Zamudio
07/07/2008 13:01
[ N° 6 ]

Los amigos no se eligen por conveniencia pero si por convicciones, valores y principios. La tesis de este escritor neoliberal de tercera categoria se cae por lo tanto si sola.

/IZamudio

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Pedro Frez
06/07/2008 21:53
[ N° 7 ]

Más detalles no piadosos y descarnados. Se me quedaba en el tintero otro asunto espinudo el cual salió publicado en los diarios antes y después del golpe : El país se preparaba para celebrar las Fiestas Patrias del 18 de Septiembre, y el invitado oficial del Gobierno era nada menos que el dictador y tirano de Rumania, Nicolai Ceacescou, el cual tenía a su país esclavizado igual o peor que a los secuestrados de las Farc. Con ese modelo de invitado y antes se paseó por acá Fidel; ¿ era evidente la sintonía de Allende con sus métodos ?...y el otro mito " nunca sabremos si acaso Chile iba a sucumbir de esa forma".
Cuando sobrevino el golpe, Ceacescou alcanzó a llegar solamente a Lima en visita oficial...después al saber los sucesos chilenos volvió a Rumania el día 14 de Septiembre. (Revisar los diarios El Mercurio del 13 al 16 de Septiembre de 1973...los días 11 y 12 no hubo diarios)

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Pedro Frez
06/07/2008 21:14
[ N° 8 ]

Se ve interesante lo del plebiscito que pensaba hacer Allende, y se mencionó entre sus mas cercanos; ese es el problema al no quedar ningún registro escrito o grabado de esa inquietud del Presidente. La Historia y la historiografía trabaja con el método científico como documentos escritos, filmes, videos y grabaciones junto a otras tecnologías que registren, en este caso tan importante situación, pero al no existir ese registro y por muy importantes y serias las personas que dan versiones de aquel hipotético " plebiscito ", aún quedará como un "mito".

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Javier Bazán
06/07/2008 15:28
[ N° 9 ]

Él nunca fue lúcido. Me puede explicar las armas encontradas en la casa del Presidente: Monteros, lanzacohetes, granadas.
Somos amigo, pero más amigo de la verdad. La verdad es que Allende constituye un fracaso. Lo demás es puro mito y mentiras.

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Escipion El Africano
06/07/2008 15:06
[ N° 10 ]

Y la suya que...¿¿¿¿¿
Cuando deje de jugar al ser El Che Guevara, al igual que muchos de sus amigos intelectualoides de izquierda, por alli, recien le ire creyendo un poco.
Una vez mas ud. peca de no saber guardar silencio o lo que es peor, hablar demasiado tarde de las cosas que su comoda posicion burguesa le permitia conocer y denunciar oportunamente.
Por que no lo hizo en su oportunidad¿¿¿
Temor a perder su posición diplomatica, temor de perderse las entretenidas tertulias con damas muy "progre" de su epoca¿¿¿
Temor a no ser invitado nuevamente a las recepciones de la Embajadas.
El dia que llame a voz en cuello a sus amigos burgueses de Europa y les diga que dejen de venir a America a saborear los placeres de la revolución por el perìodo veraniengo (mientras dejan estacionados sus autos de lujo en los barrios acomodados de Paris, Amsterdam. Bruselas , etc.)ese dia lo voy a comenzar a tomar en serio. Antes no.
Ademas, no se habla mal de los "finados"...menos si fue su amigo, como a ud. le gusta aparecer posando en todos los homenajes que se le hacen a ALLENDE. Si quiere ser consecuente con las cosas que dice, deje de asistir y plantee publicamente las razones de su RSVP.
Consecuencia mi amigo...consecuencia.

Posteado por:
Gabriel I.
05/07/2008 13:02
[ N° 11 ]

Señor Jorge Edwards, lo importante y de fondo es que las ideologías de izquierda recalcitrante son mitos, viejas creencias que van desapareciendo en cuanto avanza la civilización y la evolución del ser humano.

Posteado por:
Elpidio Valdes
04/07/2008 21:20
[ N° 12 ]

Senor Edward, respeto sus criterios y opiniones sobre el tema Salvador Allende, no creo que usted tenga en sus manos toda la informacion, y cuando digo informacion me refiero a la verdad sobre sus relaciones con Fidel Castro, siento que usted es de los escritores que lo alarma el nombre y el simbolo Fidel Castro, quien es mucho mas que eso para Cuba y el mundo. Le sugiero deje a un lado sus prejuicios y abrase a la verdad, aquella que proclamo Allende con su muerte, fuese por mano propia o ajena, lo mas importante es que murio por los pobre y para los pobres de Chile y America.

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Javier Bazán Aguirre
04/07/2008 17:58
[ N° 13 ]

¿Cómo puede seguir defiendo a Allende y la columna rídicula de Zapatero?
Le recomiendo en sus nuevas lecturas, Ayn Rand, quien en una entrevista sobre la Unidad Popular dijo:

"Pregunta : Qué piensa sobre el golpe contra Allende en Chile?.

Respuesta : Allende contaba con el apoyo de un tercio del país y trató de imponer, por medios supuestamente pacíficos, una dictadura socialista. Esto significa que una minoría pretendía tener el derecho de expropiar y esclavizar a dos tercios del país.
Incluso si hay gente suficientemente estúpida como para votar a favor de Allende o Hitler, nadie tiene el derecho a votar por la esclavización de otros. Por tanto, si Allende trató de dominar al país, me alegro de que los chilenos se dieran cuenta a tiempo ( 1973 ).
( Ayn Rand Answers, Penguin, 2005, Pag. 94-99 )
"
Entenderá una vez por todas cómo funciona el capitalismo.

Posteado por:
sixto lemus
04/07/2008 17:41
[ N° 14 ]

No hay ninguna duda que el temita vende, que alivio para su idolatrado dictador caribeño saber que su bien amado y valeroso compañero chicho se suicidó, ahora podrá descansar más tranquilo pensando en sus presos políticos de Pinar del Rio quizás en el cajón bajo su cama hecho de zafra, caña y habanos. El temita vende pero le lleva la delantera la Isabel ya que hasta películas ha hecho, no se desaliente y siga haciendo borradores como éste hasta que sea libro, ya que el tema vende. Como título le aconsejaría " Mis memorias entre el compañero chicho y el comandante fidel".

Posteado por:
EDWIN DIMTER BIANCHI
04/07/2008 17:12
[ N° 15 ]

Sr. Edwards:
En cuanto al mito del plebiscito a que llamaría el Sr. Allende, cabe señalar según han relatado sus cercanos, éste sólo se circunscribiría a las 3 áreas de la economía y no era vinculante con la continuación o no de su mandato presidencial. Respecto de su apego a la democracia, debemos recordar que él voluntariamente llamó en Moscú a la URSS como "hermano mayor", o sea, un ejemplo a imitar; todos sabemos lo que era la democracia en la Unión Soviética en 1973.
Atentamente

Posteado por:
Jaime Cáceres
04/07/2008 16:26
[ N° 16 ]

Lo bueno de todo esto, es que el infierno existe.
El olvido perpetuo, más allá de los hombres.
Nos asesino como nación.
Bailo con los crímenes de sus camaradas.
Y pagara por los tiempos de los tiempos.

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