Miércoles 11 de Junio de 2008
Un subsidio a la eficiencia

Si bien el Transantiago no es el mismo del año pasado, nadie podría afirmar que es el sistema ideal para Santiago. La ciudadanía aún añora la principal —si no única— virtud de las micros amarillas: movilizaban a la gente en un tiempo y costo razonables. El Transantiago está lejos de alcanzar ese objetivo y se ha estabilizado en una gestión ineficiente y un déficit financiero estructural.

 

La propuesta del ministro para establecer un subsidio resulta absolutamente inexplicable. Equivocadamente, la lógica para mejorar el Transantiago ha sido de manera progresiva la de solicitar más recursos y exhibir cada vez menos resultados. El proyecto elimina los informes mensuales al Congreso, solicita más de US$ 400 millones anuales y los deja asignados de manera definitiva. ¿Qué hay de compromisos explícitos sobre los tiempos de espera o el número de trasbordos? ¿Qué cambios se proponen respecto de las utilidades de los operadores o la construcción de infraestructura? Ya se han perdido más de US$ 800 millones en un sistema indigno e ineficiente, por lo que confiar ciegamente en el ministro está fuera de discusión.

 

Frente a este escenario, la Alianza ha propuesto una serie de exigencias para mejorar el Transantiago y las condiciones mínimas sobre las cuales deberá operar el eventual subsidio, en una lógica inversa a la del ministro: se impone un férreo control financiero y de gestión, sujeto a la evaluación y logro de resultados.

 

Se establecen diez medidas dirigidas a desatar los nudos problemáticos; entre otras, mejora en la calidad del servicio, reformulación de mallas de recorridos, asignación de ingresos a los operadores y reducción de la evasión. Pero el principal aporte es la creación de diversos índices de evaluación: de la calidad del servicio, financieros y de infraestructura, y la entrega de fondos renovables semestral o anualmente, sujeta a la revisión periódica de esos índices. Así, los recursos se entregarán sólo en la medida en que se cumplan compromisos concretos y que el sistema mejore de manera sustancial.

 

La propuesta va en el sentido correcto. El Transantiago dejó de ser una reforma “en marcha

blanca” y se convirtió en una realidad concreta y permanente: resulta fundamental definir si va a ser éste —y no otro— el sistema de transportes que operará en Santiago en las próximas décadas. Los índices de evaluación y la rendición de cuentas periódica permitirán, sin lugar a dudas, elegir correctamente el camino a seguir.


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11 Comentarios publicados
Posteado por:
Juan Coeymans
19/06/2008 12:19
[ N° 1 ]

Hola Cristián,

Si bien comparto tu análisis crítico del Transantiago, me parece que partes tu razonamiento de una premisa que no es verdadera: “las micros amarillas movilizaban a la gente desde sus casas al trabajo y viceversa, en un tiempo y a un costo razonable”.

¿Es cierto eso? Da la impresión de que si bien el sistema antiguo era más rápido, el costo de esa rapidez era gigantesco en términos de congestión, contaminación, seguridad, y otras externalidades negativas. Todos sabemos que los tiempos de espera del Transantiago hoy en día son superiores al nivel óptimo. Sin embargo, nadie repara en que los tiempos de espera del sistema antiguo eran probablemente muy inferiores al óptimo. Es decir, si bien hoy se espera mucho, en el sistema antiguo se esperaba muy poco. La rapidez del sistema no es gratis.

Para definir un nivel de espera óptimo es necesario evaluar adecuadamente los costos y beneficios sociales asociados al tiempo de espera. Todos los expertos coinciden en que el sistema antiguo estaba lejos de presentar frecuencias y tiempos de espera adecuados.

Por último, el tema del subsidio contra índices de calidad es algo complicado. De hecho, es muy difícil que el sistema alcance estándares de calidad razonables, si es que no existe un subsidio de por medio, especialmente considerando la falta de infraestructura del modelo, la cual necesariamente tiene que ser subsidiada (¿o acaso debe ser la tarifa de los usuarios la que financie la infraestructura?).

Saludos

Posteado por:
Casimiro Melo
12/06/2008 18:27
[ N° 2 ]

Me parece de toda lógica la columna. Es insólito que se pretenda establecer un subsidio permanente al Transantiago eliminando todas las medidas de información y control de gestión. ¿Qué incentivo tendrán entonces las autoridades para mejorar este sistema?¿Cómo se exigirá entonces las responsabilidades a quienes nos metieron en este desastre sin preguntarnos?
Quisiera de pasada contestarle a David (Nº6): yo anduve en las micros amarillas y he andado en transantiago asi que conozco las virtudes y contrariedades de cada una y hoy tengo una cosa clara: el transantiago me ha quitado horas importantes de mi vida, tiempo que antes me quedaba libre para ver a mi hija y que hoy tengo que usar en esperar los buses y hacer al menos cuatro transbordos diarios ¿Quien, señor david, me subsidia esa pérdida?

Posteado por:
Juan Vera
12/06/2008 15:11
[ N° 3 ]

Cristián excelente columna.

Como los políticos de izquierda (todos ricos) no ocupan el transantiago, sino andan en autos, da lo mismo mantener para los pobres un transporte público de mala calidad y subsidiado (como en cuba,ex RDA,ex URSS).

Total saben que los pobres siempre votan por la izquierda porque ellos se preocupan de los pobres.

Posteado por:
Chillanejo
12/06/2008 14:12
[ N° 4 ]

Claramente algunos han eído lo que han querido leer, y siendo verdad que los países mencionados subsidian los sistemas de locomoción pública, también no es menos cierto que sus ingresos per cápita son aun mayores que los de Chile.
La oposición plantea que es necesario evaluar contantemente el sistema, pues si vamos a pasar plata de todos los chilenos, que los santiaguinos al menos reciban un servicio apropiado al costo que eso tendrá. Sin embargo, se prefiere vociferear que no se anduvo en micros amarillas (y es verdad, por menos plata me dejaba en la casa, a la puerta, hoy no es así y tambpoco ha reducido la contaminación), que se dice que es indigno (que fue lo que sufrió la gente al principio nomás, por cierto, la niña Sanhueza se tomo una micro para llegar a su casa, y yo entiendo que es de izquierda) o que la opsición le niega a los pobres su apoyo: cuidado, que de asegurarse un ingreso al sistema, los más beneficiados serán os dueños, un tal AFT, y que yo sepa, el Hogar de Cristo no es socio, sino ue los bancos, las únicas instituciones que ganaron mucho dinero en los ultimos años.
Por abogo por la entrega de recursos, pero con condiciones, a pesar que no uso el Transantiago, porque soy de provincia...así que con suerte tengo locomoción hasta las 10:00 pm...ah! no tengo auto tampoco.

Posteado por:
bernarda nuñez vera
12/06/2008 14:02
[ N° 5 ]

Horrible el Transantiago, es indigno y atropello a la persona, es lo peor que le podido pasar al ser humano que trabaja. hoy no tenemos libertad en transporte nos impusieron un sistema caótico, yo le quitaría los inmensos autos a las autoridades, y que tambien usen el transantiago como transporte a ver si opinarían igual a mucha gente la tienen con depresión ,ya no puedes pedir respeto para viajar porque no hay espacio y te tienes que amoldar y resignar a que te toqueteen por todos lados

Posteado por:
Sabago
12/06/2008 12:30
[ N° 6 ]

"El sistema que operará en las próximas decadas" --
Se necesita una solución inmediata, aunque sea doloroso reconocer que este sistema ha sido un desastre funcional, y economicamente hablando - volver a las Amarillas con pequeñas reformas, aliviando así el inmenso Estress que significa para la grán mayoría de santiaguinos gastar 3 y mas horas diarias en un transporte ineficiente, caro, sucio, indigno - e ir paso a paso realizando las modificaciones necesarias para acceder a un nuevo sistema, moderno y eficiente, que se pueda decir será el sistema para "las próximas decadas".

Posteado por:
Ricardo González
12/06/2008 00:19
[ N° 7 ]

Estimado don Cristián:
Algunas personas no saben que en todos los países más avanzados el transporte de pasajeros es permanentemente subsidiado o presenta tarifas muy altas (trenes ingleses). Evidentemente usted es uno de ellos.
Continúen no más amenazando con dejar a la gente sin transporte. Es una óptima, fabulosa receta electoral para la Alianza.
Atentos saludos.

Posteado por:
Jaime Cáceres
11/06/2008 20:35
[ N° 8 ]

El problema de los izquierdistas. Como ineptos genéticos que son.
Es que así como son absolutamente incapaces de hacer algo o emprender un negocio. Y menos capaces son de tratar de hacerlo bien. O sea son tarados en atar logros.
Por otro lado lo más trágico, es que son absolutamente incapaces de desatar lo mal hecho.
Por ultimo.
¿Para que?
Si solo es la entupida maza de izquierda la que mayormente sufre.
Como decía Alf.
¡No hay problema!

Posteado por:
Nicole Wolcovinsky
11/06/2008 19:43
[ N° 9 ]

Atinado, por decir lo menos. Como es posible que nos hayamos vuelto insensibles a una situaciòn que viven miles de chilenos. Cristiàn, tu corto pero puntual columna debe ser vociferada por diputados y senadores. No nos quedemos callados. (la panameña)

Posteado por:
Daniel Roman
11/06/2008 17:41
[ N° 10 ]

el transantiogo se hizo para los mas pobres pero como nos ha cambiado la vida para peor por intereses partidista de la concertacion en las eleccines presidenciales pasadas.

Posteado por:
David
11/06/2008 17:39
[ N° 11 ]

Don Cristián: Su blog, lamentablemente, está cargado de la típica política opositora que solamente le hace daño al país, jugando con la credibilidad del chileno y no contribuyendo en nada a buscar una solución a los problemas.
Al parecer no anduvo en micros amarillas, ya que no recuerda, y no mencionó, las peligrosas carreras que terminaban con muertos, los constantes asaltos a los choferes en los cuales muchos resultaban heridos, las puertas abiertas, las máquinas en pesimo estado y las deplorables condiciones laborales de los conductores.
El principal problema actual sigue siendo el financiamiento, pero seamos un poco objetivos ¿quién o quiénes tienen la culpa?, somos nosotros, y la razón es bastante simple: somos quienes no pagamos por el servicio, ya que fuimos engrupidos por la oposición que este es un sistema indigno.
Bueno, los otros problemas son que las personas ahora hacen colas de forma ordenada para subir a los buses, los tiempos de espera han aumentado (y se están acortando) y se deben caminar dos cuadras para llegar al paradero porque ahora no pasa el bus por la puerta de la casa.
Su pensamiento anacrónico echa de menos a las micros amarillas, lo cual es bastante curioso siendo usted una persona joven, pero seamos objetivos, insisto, mientras no tengamos cultura, este sistema seguirá fallando, debemos partir con algo tan básico como pagar el pasaje, pero la gente no quiere hacerlo, entonces que no se reclame por el alza del pasaje que debiera pronto imponerse y tampoco de la demora en el mejoramiento del servicio.
Completamente de acuerdo con el subsidio, es necesario pero no querido. Los problemas pasados del sistema han pasado y se ha castigado a los culpables, tratemos de seguir adelante y no usar la desgracia con fines políticos.
Debiera estar usted preocupado por las gasolinas, no por los buses, porque no creo que los use, ¿o sí?

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