Ferreiro, Alejandro


Ferreiro, Alejandro
Lunes 09 de Junio de 2008
Debe honrarse la foto

Desde hace un tiempo ya, la evidencia muestra que en Chile ha venido decayendo la participación en el crecimiento de la productividad total de los factores (PTF). Este concepto, algo elusivo y definido residualmente como aquella parte del crecimiento económico que no se explica por el aumento del capital y del trabajo, se suele asociar a la eficiencia económica. De pasar a explicar cerca del 50% del crecimiento observado en el período del Presidente Aylwin, pasó a representar un 38% en el del Presidente Frei, casi un 25% en el de Lagos y poco más del 10% en el actual.

 

Explicaciones para esto hay muchas y poco espacio aquí para intentar exponerlas. Desde luego, sería un error de simplismo analítico asociar esta declinación a un deterioro de las políticas económicas. Con todo, el error más grande sería ignorar esta tendencia, y las lecciones que Chile debe extraer de ella. Si bien la PTF es un concepto complejo en el que inciden muchos elementos, pocos discuten que ella es función de la capacidad innovadora de una sociedad, lo que está fuertemente ligado a los niveles educativos y a un entorno que favorezca el emprendimiento. Buenas políticas públicas, adecuada gobernabilidad y condiciones institucionales para la competitividad configuran el escenario adecuado para el despliegue de una mayor productividad total de los factores.

 

Entonces, si Chile aspira a retomar mayores niveles de crecimiento, y hacer descansar este más en la inspiración —productividad— que en la transpiración —mera acumulación de capital y trabajo— más nos vale mirar de frente el diagnóstico y tomarnos en serio el desafío que enfrentamos. No hay atajos ni milagros: el camino del buen futuro pasa por mejorar la educación, impulsar políticas de innovación y contar con el mejor estado posible. Esa es la tarea, esa la urgencia. No hay consistencia en quienes reclaman mayor crecimiento, pero se restan al esfuerzo que lo hará posible.

 

Los tiempos del crecimiento fácil se acabaron para Chile. La receta que ayer nos bastó —apertura, disciplina macroeconómica y reglas del juego claras— ya no es suficiente. Volver a duplicar el ingreso per cápita para el 2020, cosa que hicimos entre 1988 y 2004 —y que antes nos tomó un promedio de 65 años— sólo será posible si nos hacemos cargo de que el desafío es otro y más exigente. Se requiere lucidez para reconocerlo y una combinación virtuosa y republicana de voluntad para avanzar y vocación de construir los acuerdos necesarios.

 

Ocurre que cuando hablamos en el Chile del 2008 de políticas de clase mundial en innovación, educación y reforma del Estado —esenciales para aumentar la productividad del capital y el trabajo—, apuntamos más a la agenda de tareas pendientes que a una realidad del presente. Es una agenda de políticas de Estado, y no sólo de algún gobierno, porque requieren tomar la forma de acuerdos amplios, estratégicos y duraderos. En suma, un mejor Chile sólo se construirá si logramos desarrollar la práctica cívica del acuerdo, de la deliberación inteligente, de la mirada de futuro, del sacrificio de una parte de la verdad parcial, a cambio de la definición de un camino común que a todos satisfaga en lo esencial. Ningún sector político puede hacer toda la tarea por sí mismo. A la necesidad del consenso se llegará, pues, por convicción o necesidad.

 

Por ello sorprende y frustra tanto el maltrato recibido por el acuerdo a la educación. Con imperdonable irresponsabilidad algunos han preferido “mejorar” el acuerdo a respetarlo, dando pie a que, desde la acera del frente, y en desproporcionada respuesta, otros amenacen con desahuciar totalmente lo pactado. Aquí se está jugando con fuego. Y este incendio puede quemar los esfuerzos por una mejor educación, afectando el crecimiento y la equidad de las próximas generaciones. No es poco. Pero no es todo. Corre riesgos también un intangible fundamental: la confianza entre actores que deberán, por el bien de Chile, seguir buscando consensos en materias de futuro. Por eso, el acuerdo de educación no puede fallar. La foto de manos alzadas, sonrisas y optimismo no puede devenir en fiasco. Frustrar ese acuerdo es hacernos daño en lo que hoy más necesitamos. Es, también, una manera de ponerle freno de mano al desarrollo del país.

 


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8 Comentarios publicados
Posteado por:
Pablo Urzua
11/06/2008 12:54
[ N° 1 ]

Alejandro Salas no repara en el centro de esta columna: Aqui hubo un acuerdo, y los acuerdos se cumplen, si es malo o no debió pensarse ANTES. No da para mas el análisis, no honrar este acuerdo produce demasiado daño al país. A Alejandro Ferreiro mis felicitaciones por una vez más mostrar su valentía a la hora de pensar el país. Hoy en El Mercurio escribe en el mismo sentido un gran hombre que ha dado mucho a Chile, Edgardo Boeninger. Pareciera que se hubiesen puesto de acuerdo...hay dos hombres muy capaces pensando lo mismo. Great Minds Think Alike.

Posteado por:
NTC
10/06/2008 16:24
[ N° 2 ]

Qué artículo! Muy bien Alejandro. Gente como Ud. se necesita. Todos podemos perder algo, si queremos llegar a acuerdos, pero el que no puede perder es Chile, es la gente que necesita ayuda.

Posteado por:
Dario Castillo
10/06/2008 16:12
[ N° 3 ]

Soy un profesional que estudie gratis en Chile,obviamenmte que existian los colegios Particulares ,el que puede que pague,debe desaparecer este engendro de los sostenedores aqui es donde se queda la plata si no es asi ,es mejor que no haya Ley

Posteado por:
Alejandro Salas Cerda
10/06/2008 14:18
[ N° 4 ]

Alejandro, desvirtúa tu mensaje ideológico al crecimiento y la equidad, la defensa de un acuerdo que obedeció a coyunturas del 2006 y 2007 y que se viene quebrando por las propias del 2008, un año electoral. Ocurre que el gobierno de entonces, del que tú eras parte, necesitaba sacarse de encima la popular demanda de los "pingüinos" y aquietar las aguas mediática y publicitariamente, con lo que se alcanza un rimbombante acuerdo de LGE que no tiene capacidad de resolver la esencia discriminatoria y oligárquica de nuestra educación. Te quedas con la forma de un acuerdo, como mandato casi biblíco de que aquello hace crecimiento y equidad; olvidando que la materia prima del desarrollo y la justicia social es el contenido. Lo lamento, pero nos entregas un mensaje disociado que habla de lo grande y loable en calzas pequeñas y mezquinas.

Posteado por:
Kléber Monlezun Cunliffe.
10/06/2008 11:13
[ N° 5 ]

Estimado Alejandro; Comparto contigo lo expresado en este artículo, pero lamentablemente no estás en el gobierno con facultades y poder de dirección y decisión. En todo caso, es indudable ante todo, ser siempre coherente entre el decir y el hacer en cada una de las acciones gubernativas y ello indudablemente que se hecha de menos. Quzás, esa fue una de las razones de tu salida de la cartera ministerial que presidías,(que nadie esperaba) donde ese estilo de hacer las cosas, chocaban con otras no muy virtuosas en el arte de gobernar. En todo caso, desde la galería, con artículos y reflexiones de esta naturaleza, denotan a lo menos que aún tenemos patria ciudadanos mientras no perdamos la capacidad de asombro, de crítica y autocrítica.Saludos; Kléber Monlezun Cunliffe.

Posteado por:
Germán Dazzarola Droghetti
09/06/2008 20:01
[ N° 6 ]

Excelente comentario de un distinguido profesional y hombre público.El país requiere hacer política con letra mayúscula y con intelegencia y dejar de lado las ideas personales o partidistas que sólo entrampan el desarrollo del país.

Posteado por:
Lourdes-Chile
09/06/2008 17:19
[ N° 7 ]

Estimado Alejandro estoy completamente de acuerdo con vuestro análisis...decir màs en el espacio sería una tarea pedagógica .Ahora haciendo una mirada política -pienso que esa presión que existe justamente la inclina el mercado para hacer un cambio - y, ese cambio pienso que se darà para que gobierne la derecha. Ahora si viene cierto, ellos no han trabajado mucho en una propuesta económica para el país- la situación y los escenarios tan incomodos que existen hacen que la mirada se vuelque al vecino.La falta de orden y , esa actitud poco racional y realista del Chile que queremos-no la entiendo-necesitamos gente màs comprometida con el país . Espero impere la visión social y de una mirada futurista para lograr los objetivos. No sirve mucho guardar plata- la plata debe salir al mercado.

Posteado por:
Jaime Cáceres
09/06/2008 16:33
[ N° 8 ]

Me acuerdo de una época, donde había un ambiente de confianza y un ánimo de emprendimiento.
Fueron buenos tiempos.
Se respetaban los acuerdos y había consenso en el modo de trabajar y para que.
Su famoso índice me huele a eso necesario que se obtiene un ambiente decente para trabajar.
Y esto último, es mucho pedir a un gobierno socialista.


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