Fontaine, Juan Andrés
Mala ha sido la semana que termina. De acuerdo a Adimark, la confianza
Estamos marchando lento no porque nos falte financiamiento —las cuentas fiscales y externas siguen muy holgadas— ni porque la demanda sea insuficiente. La raíz
Ante la desaceleración económica, muchos abogan por políticas fiscales o monetarias más expansivas para estimular la demanda. Pero, no hay evidencia alguna de que esté allí la falla. Durante el primer trimestre, mientras el PIB se estima habría crecido algo por sobre el 3% respecto de igual período del año anterior, el aumento de la demanda interna ha sido del orden de 9% real. En parte, esa demanda se satisface con las importaciones, cuyo valor crece de acuerdo a los últimos datos más de 30% en doce meses, aun excluyendo combustibles. Pero también presiona sobre la capacidad productiva y contribuye a la fuerte inflación reinante.
Hay que tomar en serio el regreso de la inflación. No es cierto que obedezca sólo a las alzas de los precios internacionales de los alimentos y los combustibles, sobre los cuales nada podríamos hacer. Hoy ostentamos incómodo octavo lugar en cuanto a mayor inflación entre los 42 países que reporta regularmente el semanario The Economist. Las alzas externas han repercutido más en
En su informe, el Banco Central denota alguna preocupación por un eventual enfriamiento de la demanda de consumo. En efecto, es probable que algo de ello esté ocurriendo a consecuencia precisamente de las alzas
Acertadamente, el Banco Central ha reiterado su compromiso de rebajar paulatinamente la inflación hasta el 3% a lo largo de los próximos dos años. Estando la capacidad productiva virtualmente copada, no se ve qué beneficio podría reportar el postergar la estabilización. En cambio, el aumento de las expectativas de inflación está ya causando un dañino incremento en el costo
Aunque cueste, el compromiso antiinflacionario del Banco Central le exigirá mantener una política monetaria dura. En su informe parece confiado en que de aquí a dos años cumplirá su cometido sin necesidad de nuevas alzas en los intereses. El mercado discrepa: prevé que la inflación se mantendrá sobre 5% por los próximos 24 meses. De persistir esa expectativa, la autoridad debería elevar las tasas nominales y reales. Ese riesgo ha comenzado a revelarse en los intereses de mediano y largo plazo, de gran importancia para el financiamiento de la inversión y la vivienda. Esta semana, dichas tasas subieron abruptamente, impulsadas por el anuncio de una demasiado voluminosa emisión de bonos por parte del Banco Central para financiar sus compras de dólares.
La expansión de la demanda y la inflación han tenido un combustible fiscal. Es cierto que el superávit presupuestario es amplio, pero ello refleja principalmente los exorbitantes ingresos provenientes
En un acto sin precedentes, el Senado ha planteado al Ejecutivo un conjunto de medidas concretas para reanudar el crecimiento acelerado. Aunque la iniciativa es loable, el conjunto carece de la coherencia necesaria para configurar un programa viable. Muchas de ellas harían aun más expansiva la política fiscal, agregando más leña a la hoguera inflacionaria, con la consiguiente alza de los intereses y del dólar. Desde luego, son interesantes las propuestas destinadas a rebajar impuestos, pero su financiamiento inevitablemente requeriría contener la expansión fiscal.
Ahora la palabra la tiene la Presidenta. El próximo 21 tendrá la oportunidad de clarificar su estrategia para los casi dos años que restan de su mandato. ¿Deberemos conformarnos con el crecimiento del
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Posteado por: Patricio Atton 03/07/2009 15:05 [ N° 1 ] |
Pienso que si bien el gasto público favorece a las personas a través de distintos subsidios, tambien el Estado en tiempos de crisis debe generar bienes de capital para una inversión asociada. Estado Rico, Población pobre, Empresarios super ricos y concentrados,Los bancos no apoyados en el ahorro, sino en el crédito hipotecario, susceptible de no pago, la tasa del desempleo sigue creciendo y la actividad estancandose; los pequeños y medianos desapareciendo.El dinero cada vez más escaso para el empredimiento y su uso como medio de cambio, el consumo en base a una tarjeta que discrimina, bloquea y recorta el ingreso de las personas y esclaviza a través del credito. El riesgo es demasiado alto para todos los agentes de la sociedad. las Jap del pasado que controlaban el consumo, hoy las jap del presente y sin alma, son las grandes cadenas del retail seducen con el lujo y la comodidad del presente restringiendo el dinero a través de la tasa de interes, el empleo, el dominio del mercado y la cobertura. ¡felicitaciones! |
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Posteado por: Ruperto Barragan Lienlaf 19/05/2008 15:42 [ N° 2 ] |
el creciemiento que verdaderamente vale y cuenta es el sustentable....lo demas es artificio, contaminacion, alienacion, manipulacion y deshumanizacion. |
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Posteado por: roberto viera gonzalez 18/05/2008 06:55 [ N° 3 ] |
¡Imposible! La esperanza es una virtud que entiende el creyente. Su Excelencia no cree. Lo lamento. Atte. en xto. roberto viera gonzalez. Profesor de Moral. www.pordioseros.wordpress.com |
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Posteado por: Juan Nivaldo Lillo Morales 17/05/2008 23:03 [ N° 4 ] |
Los enunciados politicos sin voluntad de accion haran del mensaje un desencuentro con la mayoria de los Chilenos. El Ministro Velasco debe llegar a plasmar un plan economico excepcional y la Presidenta Bachelet tendra que disculparse de su tolerancia ingenua a toda la corrupcion publica existente, las medidas deberan tener señales energicas, inclusive con renuncias de los mas ineficientes, solo asi el tiempo que le queda podra ser mas llevadero para todo el pais, no es posible que aquellas regiones con 20% de cesantia no tengan un plan de contingencia, ojala no solo se dirija a Santiago, el pais entero requiere volver a sentir confianza en sus lideres y para eso fue electa la Dra. Bachelet. |
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Posteado por: Eric Samuelle Schmidt 17/05/2008 19:31 [ N° 5 ] |
No creo que la presidenta y sus asesores tengan esa visión global y desapasionada que muestras en tus acertados artículos. En consecuencia, no tengo muchas esperanzas de soluciones reales que aporten a la productividad y el crecimiento. Te apuesto que viene una lluvia de gasto público, más fiscalizacíón y más restricciones a la actividad privada. |