Valente, José Ramón


Valente, José Ramón
Lunes 24 de Marzo de 2008
No se ve luz al final del túnel

La constante disminución del tipo de cambio debe ser muy frustrante para los cientos de empresarios y emprendedores que intentan ganarse un espacio en las preferencias de las empresas y consumidores extranjeros. También lo es para los miles de proveedores de la industria exportadora y lo será para los cientos de miles de trabajadores que directa o indirectamente están ligados a ella y que de continuar la situación actual indefectiblemente verán amagadas sus fuentes de trabajo.

 

La frustración no sólo proviene de observar cómo la apreciación del peso, como si fuera una ola pegando contra un castillo de arena, erosiona el esfuerzo, el capital y el trabajo que los empresarios y los trabajadores ponen en diseñar y elaborar productos que sean del gusto de los clientes extranjeros, establecer las cadenas de distribución en los países de destino, implementar la logística para los envíos y conseguir los recursos necesarios para financiar sus operaciones. Sólo para comprobar que al final los retornos obtenidos no son suficientes para cubrir los costos incurridos. También genera impotencia la sensación de que ni ellos ni las autoridades económicas del gobierno parecen tener soluciones inmediatas y efectivas para este problema.

 

La impotencia ha llevado a muchos a clamar por soluciones fáciles, pero a mi juicio inútiles. Unos piden que el Banco Central compre dólares, otros que se pongan trabas a la entrada de capitales extranjeros para disminuir la oferta y subir el precio de la moneda norteamericana, otros cortan los caminos y hasta piensan en marchar hasta La Moneda. Pero la pérdida de competitividad de nuestro sector exportador tiene causas profundas, que al igual que una herida profunda no se cura con parches. En todo caso, de entre las medidas parche que se han sugerido, la de bajar impuestos, aunque sea temporalmente, me parece a mí la más efectiva.

 

La principal causa del debilitamiento de nuestro sector exportador proviene de la falta de reformas pro-crecimiento, pro-inversión y pro-competitividad que ya tiene una data de más de diez años. La fragilidad de nuestro proceso exportador se hizo patente hace 10 años con la crisis asiática. Costó varios años de bajo crecimiento y alto desempleo para convencer al gobierno de la época de la importancia de impulsar una agenda de reformas macroeconómicas pro-crecimiento. Lamentablemente al parecer la agenda no se realizó por convicción, sino que por conveniencia política, de manera que cuando a mediados del 2002 los precios del cobre comenzaron a subir, las reformas pasaron rápidamente al olvido. La crisis financiera en Brasil que catapultó el tipo de cambio en Chile por sobre los $ 700, ayudó a la complicidad del sector privado con la falta de reformas.

 

Lamentablemente perdimos la oportunidad de hacer las reformas que eran necesarias para mantener nuestra competitividad exportadora durante los años en que éstas no eran tan necesarias. Hoy, que son imprescindibles, nos damos cuenta de que el tiempo que se requiere para implementarlas no es compatible con la urgencia de las mismas. Sin embargo, la flexibilidad laboral, la reforma al Estado, mejorar la educación y la capacitación, las reformas tributarias, etc., son las únicas soluciones que van a permitir a nuestras empresas competir exitosamente en los mercados internacionales, aun con un tipo de cambio de 450 pesos.

 

El ministro de Hacienda tiene clara la película. Es más, durante los últimos dos años ha bautizado pretenciosamente algunas de sus iniciativas como reformas pro-inversión y pro-competitividad. Sin embargo, éstas no han tenido la contundencia ni profundidad requeridas, no por falta de convicción del ministro, sino que por falta de apoyo político de la propia Concertación y de la oposición. La Concertación no apoya estas reformas porque no cree en ellas y la oposición al parecer ha optado por jugarse todos los dardos a la alternancia en el poder y no está disponible ni siquiera para reformas que aunque sean positivas para el país pudieran prestigiar al actual gobierno. Por lo mismo, lamentablemente, es poco probable que en el corto plazo veamos materializarse el contundente paquete de reformas que requiere Chile para que sus empresas puedan competir exitosamente en el extranjero.


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12 Comentarios publicados
Posteado por:
miriam cuello ramirez
19/06/2008 16:06
[ N° 1 ]

A proposito de su comentario No se ve la luz., ud. habla de flexiblidad laboral ,pero que extraño es en un banco saber que el cajero es externo asi como el junior por citar algunos ejemplos.Lo mismo se da en la mayoria de los supermercados:Me gustaba mucho mas la epoca de los ochenta cuando cada empleado de paje a rey lucia con orgullo en su solapa el logo de su empresa y habia mas compromiso tambien

Posteado por:
Alejandro
25/03/2008 15:40
[ N° 2 ]

Eso es.

Posteado por:
Juan Andres Lagos
25/03/2008 15:07
[ N° 3 ]

Excelente artículo. Quisiera agregar, que para colmo, nuestras autoridades (Super AFP y Ministerio de Hacienda), estimularon la inversion de las AFP fuera de Chile, botaron los precios de un mercado tan ilíquido como es el de la Bolsa de Santiago, y todo ello para defender el tipo de cambio. Resultado; los chilenos se empobrecieron, al perder parte de su capitalización bursátil, y al caer el valor de las inversiones en el exterior.

La única solución es una profunda reforma tributaria (baja radical de impuestos), que deje al Estado de Chile con un leve superhábit, no el monstruoso 6% del PGB que ya estamos acumulando. Ese fundamental afectará el tipo de cambio, que solo podrá subir.

Pero faltan otras reformas que nunca llegarán: la laboral, flexibilizando totalmente el contrato de trabajo, eliminando la indemnización de años de servicio), y la reforma del Estado.

¿Ha estado en una repartición pública de regiones fuera de Santiago ultimamente? Una simpatía las funcionarias y funcionarios, y entre cafe, té y mate, quizás trabajen. El Estado debe ser reformulado, disminuyendo su tamaño, profesionalizando las gestiones en todas las instancias, desde los Ministerios, hasta las Municipalidades. Todos con miras al desarrollo económico.

Con todo, como su artículo indica, no hay consenso político para hacer lo que se debe hacer.

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No Entender Nada
25/03/2008 14:30
[ N° 4 ]

A ver, yo no soy exportador de nada, pero si compro muchas cosas importadas, y este período ha sido fantástico. Además he viajado por precios irrisorios, y hasta he logrado hacer un considerable ahorro en dolares, esperando la subida. Por otra parte no trabajo para los sectores exportadores, quienes no son los principales contratadores de mano de obra, y que son reconocidamente unos explotadores, aunque ellos a eso le llaman ser competitivos.
Conozco a algunos pymes que han podido traer insumos importados más baratos y han vendido más barato por eso su producción nacional.

Por lo anterior pido disculpas al columnista, porque hasta el momento no entiendo cual es la tragedia, si finalmente del sector exportador solo se benefician los exportadores, y cuando a ellos les va bien, entran más dolares, lo cual debería hacer bajar el tipo de cambio. ¿O será que por años hemos sido todos los chilenos quienes subvencionamos las ganancias de los exportadores a través de pagar más caros los productos importados y nacionales?

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Victor Segura
25/03/2008 14:16
[ N° 5 ]

Lo que narra el artículo no son una serie de accidentes causados por gobernantes distraidos o empresarios ineptos. Se trata de algo consubstancial al capitalismo caótico y cíclico

La devaluación del dólar esta en el ADN del liberalismo salvaje. Economía abierta y destrucción del estado regulador nos ha dejado expuestos a todas las fluctuaciones de la economía de los EEUU y sus macacos....

La crisis en los EEUU, que no es la primera ni será la última, TENÍA que producirse dada la naturaleza misma de su economía.

Y eso lo DEBERÍAN saber todos los monigotes del capitalismo chilensis (PS PPD DC UDI RN PRSD...ETC.) DEL MISMO MODO QUE TODO MECÁNICO DEBE CONOCER LOS MOTORES DE LOS AUTOS.

Y si no fueron capaces de tomar medidas a tiempo se debió a que sus intereses primordiales no son el pueblos y sus dificultades dramáticas sino que los beneficios del puñado de oligarcas dueños de nuestro malogrado país.....

Posteado por:
Nicanor Gabo
25/03/2008 14:11
[ N° 6 ]

Está bien. Pero el artículo peca de hablar y hablar de las medidas de fondo a adoptar pero igual no menciona ni una de ellas.

Posteado por:
Jaime Cáceres
25/03/2008 13:19
[ N° 7 ]

Bueno, yo tampoco veo solución a esto.
Y si la gente preparada y entendida ve la sarta de tonterías con que se tratan de parchar los problemas.
¿Que nos queda al resto de los ciudadanos?
Solo sentarnos bajo el dintel de la puerta de nuestras casas y esperar morir con algo de dignidad.
¡Y pensar que pudimos haber hecho algo bueno!
Trate de crear una empresa y puse todo mi empeño en ello. Pero como siempre, por culpa de los gobernantes ineptos de este país, que son tan aplaudidos, todo quedo solo en una buena intención.


Posteado por:
Rebeca
25/03/2008 13:17
[ N° 8 ]

La verdad es que da lo mismo, si a los exportadores les va bien, sólo ellos ganan, y si les va mal siguen igual y con pocos despidos porque igual trabajan con el mínimo de trabajadores. A los trabajadores hace años que les va igual de mal y sin aumentos en sus salarios ni estabilidad, esto cuando tienen empleo, así es que da lo mismo como les vaya; no creo que nadie los apoye ni compadezca.

Posteado por:
Juan E. Ortúzar
25/03/2008 12:33
[ N° 9 ]

Tal vez un buen economista como el señor Valente podría comentar si le parece razonable que el Banco Central controle la inflación, producto de problemas de abastecimiento energético y aumento de precios de los comodities, mediante un alza de la tasa de interes que incentiva el ingreso de capitales golondrina y así puede controlar la inflación: bajando el tipo de cambio. A mi me parece muy injusto y producto de un mal diagnóstico.

Posteado por:
Tomás Diestro Izquierdo.
25/03/2008 00:00
[ N° 10 ]

Mucho se habla del drama de los exportadoras, pero yo deseo plantear el DRAMA DE LOS CONSUMIDORES.
Hay productos Importados, que pese a la baja del dólar, siguen en los mismos precios: REMEDIOS Y PERFUMES. Las mujeres, grandes compradoras, que nos digan si los perfumes han bajado un 20% ó 30%...Y los enfermos, si pasa lo mismo con los remedios.
Pero sin embargo, los agricultores que tienen vacas o plantaron trigo, nos lo venden mucho más caro sus productos, e incluso los exportan, por los buenos precios internacionales.....
Saludos fraternos
Se podría decir, que somos el jamón del sandwich empresarial

Posteado por:
Fernando Hansen Kaulen
24/03/2008 20:25
[ N° 11 ]

Excelente comenterio.
El problema es que los chilenos no son capaces de adelantarse a los hechos. Reaccionan cuando las situaciones llegan al límite o simplemente cuando estas estallan, como pasó con la estructura economico-institucional en 1973. Nadie lo buscó pero casi nadie hizo algo útil para evitar el colapso. Al parecer era necesario.
Actualmente estoy vinculado a la construcción y a la agricultura, y anteriormente fui gerente en un banco. Ahora, por estas dos actividades, no puedo estar mas cerca de la ideosincracia de lo que llamamos "el pueblo chileno", y puedo asegurar que ese pueblo, colmado de beneficios y que aún quiere mas, no cambiará de posición política mientras no sienta hambre. Es sumamente duro decirlo, pero le puedo dar como ejemplo a la empleada de mi casa que durante 8 años le he pagado un total de $ 21.- millones y lo único que tiene es un televisor mas grande que el mío. Y como si fuese poco espera ahorrar los $300.000.- que necesita para postular a una casa con subsidio. De las tarjetas de crédito, ni hablar.
Se que con un solo ejemplo no se cosntituye una regla, pero ese "pueblo chileno" que está cerca de mi, y a quien conozco, es la mejor fuente información de lo que estoy afirmando.
Entiendo a la oposición en su posición de no estar disponible ni siquiera para reformas, aunque sean positivas.
Pertenezco a la tal vez generación mas golpeada de Chile.
En 1970, tenía 23 años, y recién había salido de la universidad cuando vino la Unidad Popular. La situación del dólar era tal, que en esa época como ingeniero ganaba US 42.- mensuales en la Compañia de Acero del Pacifico S.A.
Luego me casé en 1975, en pleno shock inevitable de Jorge Cauas.
Luego la recesión de 1982.
Y finalmente la Concertación.
Por lejos los mejores años de Chile, con la mayor creatividad, fueron durante el período en que Hernán Buchi fue Ministro de Hacienda. Fueron solo cuatro años que redireccionaron a Chile en lo que medianamente es hoy. Lo demás ha sido, en gran parte, inercia que se nos esta terminando.
Dios bendiga a Chile

Posteado por:
carlos kinast feliú
24/03/2008 18:57
[ N° 12 ]

Hay que fomentar la compra de dólares fomentando la inversiones en la divisa, para ello bastaría que el Gobierno ootorgue una rebaja tributaria de un 15 o 20% para los que hagan sus inversiones y contratos en dólares.

Lamentablemente si no reaccionamos volceremos a ser un país monoproductor.

Si el cobre baja nos vamos directo al Tacho

En todo caso es mejor irse al Tacho que al JARRON

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