Ronald Fischer
Ronald Fischer
Consecuencias imprevistas
Una pregunta que me ha preocupado desde hace tiempo —y para la que no tengo respuesta— es cómo decidir cuándo un gobierno debe actuar dentro del marco establecido y cuándo debe salirse de él. Se puede argumentar que el gobierno debe actuar dentro del marco de las normas, pero los Estados siempre dejan espacios libres para responder ante emergencias o situaciones difíciles. El gobierno puede declarar estados de emergencia, dispone de fondos reservados, posee empresas estatales y mantiene la prerrogativa presidencial en el caso de los proyectos de inversión pública. Estos y otros mecanismos permiten saltarse las reglas usuales para hacer frente a situaciones imprevistas o que no son fáciles de definir en la normativa.
El uso de medidas discrecionales siempre provoca conflictos, pues choca con una institucionalidad bastante desarrollada en Chile. Las limitaciones en este ámbito deben ser frustrantes para las autoridades, que observan que en países vecinos sus pares pueden ser discrecionales al resolver situaciones nuevas, sin preocuparse por la institucionalidad. Dos ejemplos muestran las ventajas y problemas de ser discrecionales en Chile.
Cuando Argentina comenzó a poner trabas a las exportaciones de gas, las empresas generadoras no sabían si los cortes serían permanentes o una situación pasajera. Por lo tanto, retrasaron sus inversiones, tanto en generación como en medidas de mitigación. El gobierno, tal vez debido a que tenía información que no estaba a disposición del público y de las empresas, tomó la decisión de usar una de sus empresas públicas, Enap, para liderar un proyecto de planta de gas natural líquido. Esto fue una decisión discrecional del gobierno de Ricardo Lagos, ya que si Enap se hubiera comportado como una empresa privada, probablemente la incertidumbre sobre lo que pasaría con el gas argentino habría retrasado el comienzo del proyecto. Ahora todos estamos agradecidos de esa decisión, y sólo habríamos preferido que estuviera disponible en un año de sequía como éste.
En las concesiones de infraestructura, saltarse la institucionalidad permitió disponer de una carretera modernizada en pocos años, lo cual era necesario para el crecimiento. Pero tuvo consecuencias negativas que persisten hasta ahora. Los escándalos MOP-Ciade, que paralizaron al Ministerio de Obras Públicas por años, son consecuencia del estilo discrecional con que se manejó el MOP durante los períodos de los ministros Ricardo Lagos y Carlos Cruz. Un resultado es que el proceso de concesiones se detuvo casi totalmente.
En este caso hubo además una consecuencia imprevista: el desastre del transporte público en Santiago. Al unirse en un Ministerio Obras Públicas y Transportes, y al estar dedicado el MOP a resolver el problema MOP-Ciade, el proyecto del Transantiago quedó sin el liderazgo natural de un ministro de Transportes. En su reemplazo se eligió un coordinador interministerial, pero ése es un cargo que requiere acceso e influencia directa sobre el Presidente. Al no tener ese acceso, el proyecto quedó supeditado a los intereses propios de los distintos ministerios.
No es ésta la única causa de los errores de diseño del Transantiago, pero si el proyecto hubiera contado con un liderazgo institucional indiscutido, habría tenido un responsable con atribuciones y peso político, lo que habría reducido los errores de diseño e implementación. La causa original fueron las actuaciones discrecionales para acelerar las concesiones, pero tuvo un efecto desastroso sobre el transporte público en Santiago.
4 Comentarios publicados
Posteado por:
Juan Nivaldo Lillo Morales
15/03/2008 16:34
[ N° 1 ]
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Sr. Fischer,
La gestion de un gobernante debe estar apoyada en una asesoria correcta de los distintos organismos del estado, la Presidenta tuvo acceso a dichos organismos pero al parecer prevalecio el factor de promesa politica del Presidente Lagos en la ejecucion del proyecto Transantiago y se puso en practica sin cumplir todas las recomendaciones de los tecnicos, esto ya todos lo tenemos claro y asumido. El analisis posterior nos indica que la necesidad de modificar el transporte en Santiago era pertinente y el actual costo negativo de la puesta en marcha del Transantiago esta convirtiendose en los principales puntos en contra en la evaluacion de las tareas que han sido encaminadas por el presente gobierno, principalmente por la improvisacion y tardias acciones tomadas a un alto costo para el erario nacional.
El estilo discrecional puede ser una herramienta efectiva, sin embargo al tener tanto cuestionamiento el uso del dinero por parte del estado, es preciso lograr concertadamente con los grupos de opinion, universidades, personas tecnicas en el tema, un consenso y recien a partir de alli, resolver en consecuencia, lo otro es suicidio politico y/o una irresponsabilidad total en el manejo de las decisiones del estado.
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Posteado por:
Barón Rojo
13/03/2008 23:36
[ N° 2 ]
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La alta investidura...
Asumir un alto cargo de responsabilidad política no es un privilegio gratuito que solo otorgue ventajas, honores, beneficios económicos, comodidad, fama, turismo diplomático, trato preferencial y muchas otras ventajas sociales y de estatus. Eso debe ser consecuencia de ejercer el cargo con el mayor grado compromiso que se exige, dada la alta investidura y los recursos que se pone a su disposición para desempeñarlo.
No es excusa, el que los errores u omisiones sean culpa de los subalternos. La responsabilidad debe asumirlos quien permite que esos errores se produzcan bajo su liderazgo. No es tan simple como dar de baja a un funcionario culpándolo del desastre y lavarse las manos ante el país con excusas mediocres.
El peor desastre social post dictadura tiene culpables i responsables que se esconden o se excusan tibiamente sin enfrentar sus faltas, el silencio cobarde y el esconder la cara son muestra de cobardía que el país sabrá castigar con su desprecio en el momento oportuno.
En cuanto a saltarse la institucionalidad, para lograr objetivos, es maquiavelizar la administración y puede servir de excusa para el enriquecimiento ilícito. Lo que sería calificado como robo, fraude al fisco, negociación incompatible, extorsión, chantaje u otra figura legal, si el autor fuera un chileno común, se ha permitido denominarlo eufemísticamente sobre sueldo. Creo que a ese nivel las palabras cambian de significado, pero los hechos son los mismos.
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Posteado por:
Jaime Cáceres
13/03/2008 17:02
[ N° 3 ]
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Don Ronald Fischer.
¿Sabe?
No puedo creerle.
Su tesis no explica los "errores".
O sea si yo delego, por fuerza lo que delego debe fracasar.
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Posteado por:
Eduardo Vega
13/03/2008 16:54
[ N° 4 ]
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Profesor como siempre tan claro. Para mi aun el uso de medidas discresionales, que se salta la institucionalidad vigente, debe en si misma tener un marco regulador, es decir, es como una doble capa: el marco establecido y luego el marco regulador de medidas discresionales que limita, pero no impide la salida de la total institucionalidad.
Con esto desde el punto de vista económico hay una vía de dos sentidos que produce un balance entre el incentivo para no salirse del marco, pero que además limita, pero no anula el incentivo de una salida fundamententada en la misma norma.
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