Altamirano, Juan Carlos


Altamirano, Juan Carlos
Jueves 31 de Enero de 2008
Sarkozy y la televisión

Sarkozy, el Presidente de Francia, continúa rompiendo los moldes tradicionales. Partió nombrando personajes de izquierda en su gobierno. Recientemente rompió con el tabú de que los presidentes no hacen pública su vida privada. Para colmo y envidia de muchos, su amada es una de las bellezas de la farándula europea. Doble escándalo. Pero Sarkozy no se detiene. Su nuevo y controvertido proyecto es sacudir el establishment francés, con una "revolución real" en el ámbito cultural. Su idea es partir renovando la televisión estatal.

Si alguien quiere realizar una transformación en la cultura audiovisual de un país, la forma más eficiente es cambiar el modelo de televisión pública, la cual en Francia tiene larga tradición y prestigio. A su vez, si se quiere dar un "golpe" al modelo, lo más efectivo es crear una nueva forma de financiamiento. Precisamente la estrategia de Sarkozy es suprimir la publicidad de la pantalla. En el caso del conglomerado France Tèlévision, compuesto por seis canales, el 29% de su presupuesto lo aporta el mercado publicitario. Según el Mandatario, para mejorar la televisión y la calidad de la programación es necesario liberarla de la "dictadura que impone el rating" y de los "criterios mercantiles".

Esta idea de arremeter contra el mercado no la defiende un socialista. Precisamente esto es un golpe a la cátedra, pues el proyecto proviene de un presidente de derecha liberal. Pero eso no es todo. Propone que el 29% del financiamiento proveniente de la publicidad sea reemplazado subiendo los impuestos a "los nuevos medios": telefonía móvil, banda ancha, televisión por demanda, más una cuota que deberán aportar los canales privados, de acuerdo al porcentaje de sus ganancias. ¡Qué tal!

Por cierto, los críticos sostienen que la verdadera intención de Sarkozy es debilitar la televisión pública. Su objetivo sería que la enorme inversión publicitaria que actualmente obtiene la televisión pública se desplace a los canales privados, sacando de la competencia a la televisión estatal. La razón de fondo sería estrechar sus propios lazos con los grandes magnates de los medios. De hecho, se señala su amistad íntima con Martin Bouygues, dueño del canal privado TF1.

Pero más allá de los dimes y diretes, no deja de ser interesante la propuesta. Sobre todo cuando en nuestro país se estudia una nueva ley para TVN y uno de los temas principales en discusión es el financiamiento: la conveniencia o no de continuar con el híbrido actual, es decir, una televisión pública financiada comercialmente.

Si el propósito real es mejorar la televisión, me atrevería a hacer las siguientes afirmaciones. Primero: es muy sano que exista una competencia leal entre el sector público y el privado. Es conveniente que ambos sectores sean dinámicos y que, a la vez, se diferencien entre sí. Segundo: es un mito que la búsqueda de rating y el financiamiento comercial produzcan malos programas. Los programas subvencionados pueden ser tan malos o peores que los financiados por el mercado. La calidad no depende de la procedencia del financiamiento. Depende exclusivamente de la capacidad de gestión: poder contar con los mejores creativos y artistas; saber administrar y estimular el talento; proporcionar los medios y el entorno adecuados para que los profesionales y técnicos puedan entregar lo mejor de sus capacidades.

La calidad en la programación y producción de programas depende en última instancia de la misión y estándares que se autoimpone cada empresa; de la capacidad de liderazgo y visión que tienen los directivos para hacerla efectiva. Por último, diría que si queremos que Televisión Nacional sea realmente para todos los chilenos, debe contar con más señales que representen la diversidad del país.

La digitalización permitirá precisamente tener varios canales. La gran incógnita es cómo se financiarán. En este sentido, la idea de Sarkozy no es mala. Las señales temáticas que eventualmente TVN o Canal 13 puedan desarrollar deberán estar subvencionadas; de otra manera, difícilmente existirán. Si la digitalización no trae consigo la existencia de más emisores de contenidos, entonces nuestra televisión continuará igual, por mucho que se cambien la ley y la forma de financiamiento del canal público.

 

 


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1 Comentarios publicados
Posteado por:
Herman Aguirre Ayala
01/02/2008 13:59
[ N° 1 ]

A proposito de Sarkozy, por ahi me enteré de que formó una COMISION para que estudiará cambios profundos en la Francia. Si hubiese estado en Chile, hasta los comicos lo inlcuirian en sus rutinas ¿que dirá al respecto Melnik enemigo accerimo de Bachelet y comisiones?

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