Ignacio Walker


Ignacio Walker
La rebelión de los océanos

Si Ud. ha tenido oportunidad este verano de ir a la playa y bañarse en el mar, y de pronto se ve rodeado de medusas, ¡preocúpese! No sería de extrañar que, en el futuro, en vez de un cebiche de corvina, tenga que pedir uno de medusas. Es que los océanos están siendo sobreexplotados en el mundo y la proliferación de esa especie es sólo una de sus manifestaciones.

 

En la columna anterior comentábamos sobre la decepción de la reunión de Bali sobre el calentamiento global de la Tierra. Esta vez queremos dar una mirada a la crítica situación de los océanos en el “planeta azul” que habitamos, en la nueva era de situaciones límite que nos toca vivir.

 

Veamos algunas cifras, si no para aterrorizar, al menos para crear conciencia. La pesca es el producto animal más comercializado en el mundo. Las capturas anuales alcanzan a unos 100 millones de toneladas, en circunstancias de que unos 30 millones son devueltos al mar por los buques factorías, por no tener edad o tamaño suficiente, produciéndose un desperdicio de prácticamente un tercio de lo capturado. La FAO estima que el 75% del stock de pesca está sobreexplotado o explotado al máximo, mientras que se calcula que el stock de fondo de mar es aproximadamente un cuarto del que existía hace 25 años. Un informe científico de la Unión Europea, de 2002, señala que la biomasa de las especies más importantes ha declinado en un 75% en los últimos 15 años. Finalmente, a nivel global, se calcula que las flotas pesqueras reciben subsidios por un monto de US$ 35 mil millones, un serio desafío para la Organización Mundial del Comercio.

 

Europa es el mayor consumidor de pescado del mundo, con un mercado de US$ 24 mil millones al año, importando un 60% de todo lo que consume. El 50% de ese total viene de los países en desarrollo y se calcula que la mitad corresponde a pesca ilegal o contrabando —bástenos con saber que en Islas Canarias, por donde ingresa la mayor parte de ese contrabando, hay sólo 5 inspectores para 360 mil toneladas de pescados por año. Europa paga, año a año, unos US$ 400 millones por derechos de pesca a otros países. La mayor víctima de los niveles de consumo y las formas de comercialización europeas es Africa, y especialmente su costa noroccidental, en que las especies enfrentan un riesgo real de extinción. Esto último, a su vez, explica una parte importante de las migraciones que, año a año, se dirigen a Europa desde Africa. Así, por ejemplo, se calcula que en 2007 un total de 31 mil africanos trataron de ingresar por las Islas Canarias; según un informe ONU, unos 6 mil habrían perecido en ese intento.

 

De todo lo anterior se colige que la sobrepesca está afectando la calidad y salud de los océanos y destruyendo las especies, a la vez que amenazando la vida humana sobre el planeta. La declinación de las pesquerías plantea nuevos desafíos, tendientes a limitar y regular adecuadamente esa actividad a nivel mundial, a la vez que establecer los incentivos apropiados. En 1994, la Convención sobre Derecho del Mar estableció el derecho de los gobiernos a vender a terceros países derechos de pesca sólo por los “excedentes” en relación con sus propias necesidades. Lo anterior, sin embargo, es letra muerta si no va acompañado de iniciativas y acciones concretas de los países.

 

Chile tiene a este respecto una gran oportunidad en las conversaciones y negociaciones en marcha con el Perú, Australia y Nueva Zelanda, entre otros, sobre regulación de la pesca de alta mar en el Pacífico Sur. Así como un día en la década de 1950, con Perú, Ecuador y Colombia, creamos la tesis de las 200 millas, que se convirtiera en uno de los principios del Derecho del Mar, ahora tenemos la posibilidad de influir, desde la cuenca del Pacífico Sur, para detener y revertir la sistemática y alarmante declinación de estas especies, base fundamental de la vida humana.

 

Chile tiene a este respecto una gran oportunidad en las conversaciones y negociaciones en marcha con el Perú, Australia y Nueva Zelanda, entre otros, sobre regulación de la pesca de alta mar en el Pacífico Sur. Así como un día en la década de 1950, con Perú, Ecuador y Colombia, creamos la tesis de las 200 millas, que se convirtiera en uno de los principios del Derecho del Mar, ahora tenemos la posibilidad de influir, desde la cuenca del Pacífico Sur, para detener y revertir la sistemática y alarmante declinación de estas especies, base fundamental de la vida humana.

 

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6 Comentarios publicados
Posteado por:
patricio atton bohn
08/02/2008 12:02
[ N° 1 ]

Creo que es sumamente intersante su tema ya que llega justo en un momento en que se publica la gran trajedia del plastico en los mares del sur de Africa y norte de Austrlia y Nueva Zelandia. ¡muy lamentable!. Nuestra sociedad de consumo que no tiene racionalidad, ni control de sus consecuencias, La mala distribuciòn del ingreso y la riqueza,los exesos del lujo del confort, el mundo chatarra,el poder de la tècnologìa que no tiene limites, ni conductas restrictivas en cuanto a su uso. Las pruebas nucleares reproducidas por todo el globo,la sobre explotaciòn de los recursoss naturales, La relajaciòn de costumbres acelerada por lo medios de comunicaciòn al servicio de la antinatura, la codicia,la violencia, el odio y la muerte, que nos hace cada vez màs insensibles a los problemas que lo generan, y con mayor razòn darle un giro en 90 grados a las conductas indeseables, ya que se promueven y son parte de un tremendo negocio para quienes las promueven. Todavìa es tiempo, no mañana, hoy es el momento de poner freno a toda esta locura irracional
debemos ser austeros,conformarnos(no de mediocridad) con lo que necesitamos para nuestra gente, si necesitamos un auto no tengamos tres o cuatro,pero decidamolo libremente ¡ahora! que podemos, mañana serà tarde, ya que la destrucciòn de nuestro planeta es inminente.

Posteado por:
Eduardo Reyes S
01/02/2008 12:48
[ N° 2 ]

Quizás al leer la columna de Ignacio Walker uno se pregunta si la defensa del modelo económico, que ha desarrollado Chile desde los años ochenta, es coherente con la depredación de los RR.NN. que las empresas privadas hacen del planeta.

Si la respuesta es positiva, entonces cabe preguntarse si hemos sido lo suficientemente concientes como gobiernos de la concertación (Ignacio fue diputado y ministro de RR.EE.), de la real hipoteca que le estamos heredando a nuestros hijos y nietos.

Si la respuesta es negativa, entonces debemos primero reconocer el error, luego arrepentirnos y posteriormente rectificar el comportamiento, a la luz del imperativo ético que debe regir la conducta política, especialmente de los que como demócrata cristianos, han tenido un rol en llevar adelante una política comercial con rentabilidad de corto plazo pero empobrecedora en el largo.

En este sentido, hay que tomar las indicaciones que emanan de nuestro V Congreso y convertirlas en propuestas de ley y programas de gobierno para nuestros candidatos.

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Dueña de casa
01/02/2008 12:10
[ N° 3 ]

Me parece que es muy bueno que una persona conocida como es Ignacio Walker, senador ????, se ocupe y preoucupe de una realidad tan cotidiana y nuestra como es este recurso del cual viven muchos de nuestros compatriotas que hacen pesca artesanal, porque si segui mos asi llegaremos a comprar "la pescada" a lo que se paga el salmon, porque ya la reineta esta fuera del alcance de nuestro bolsillo.

Posteado por:
Ruperto Barragan
01/02/2008 11:53
[ N° 4 ]

Que bueno ver que de repente los politicos y parlamentarios se preocupen de algo distinto al living de sus casas y escriban - aunque sea eso-sobre temas medioambientales....La iglesia deberia hacer lo mismo no lo cree Ud. Sr. Walker?

Posteado por:
Rodolfo Fortunatti
01/02/2008 09:38
[ N° 5 ]

Muy bienvenidas las reflexiones de don Ignacio sobre la sobreexplotación de los recursos pesqueros en el mundo. Por cierto, sus preocupaciones también alcanzan a Chile, una economía exportadora abierta/expuesta al mundo, y con extensas costas en tres continentes. Y apuntan al modelo/estrategia de desarrollo neoliberal vigente, que Walker emula en “La hora de la verdad”, columna de opinión escrita hace sólo un par de días. Interesante sería saber qué produjo este giro o, si no hubiere contradicción entre ambos artículos, cuál es la coherencia observable entre su crítica a la globalización y su defensa del modelo realmente existente en Chile. Interesante sería saberlo, porque la Democracia Cristiana –el partido donde milita el ex ministro- acaba de condenar en su Quinto Congreso las bases morales, políticas e ideológicas del sistema.

Posteado por:
Mapuche Araucano
01/02/2008 08:13
[ N° 6 ]

Moais

Buenas Don Ignacio... desde siempre los Moais han sido mudos testigos de como se depreda nuestro mar. Ese es el verdadero motivo del ¿porqué? guardan silencio.

Usted que maneja cifras ¿cuántas toneladas de merluza son embarcadas (vía áerea) cada día en Pudahuel sólo hacia la madre patria? Es pescado que no consumen nuestros niños. ¿Y el royalty que pagan esas merluzas?. Cero punto cero y lo cobran los Moais.

Pero podemos estar tranquilos... en el supermercado de la esquina el Kg. de salmón está en $ 8.000... royalty salmonero incluido.

Desde que aprendí a conversar he preguntado del ¿porqué? no tenemos Ministerio Del Mar. Sólo los Moais... con su mirada "perdida" han intentado una respuesta.

Mapuche Araucano


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