Edwards, Jorge


Edwards, Jorge
Viernes 30 de Noviembre de 2007
Una pregunta europea

No sé si nuestra crisis política es consecuencia de la división interna, dentro y fuera de los partidos. Me parece, más bien, consecuencia de la confusión, de confusiones variadas y generalizadas, condimentadas con ingredientes de ambiciones personales y de locuacidades excesivas. Por mi parte, me abstengo de hacer un diagnóstico. Entre otras razones, porque no me considero libre de la confusión ambiental. En los primeros días del Transantiago, por ejemplo, sentí que los niveles de ruido habían bajado, al menos en mi vecindario, y tuve la sensación de que el aire estaba un poco más limpio que antes. Pero no me di el trabajo, como se lo dio Fernando Villegas, de subir a uno de los buses nuevos, de bajar en un paradero terminal, de regresar al centro. Pronto comencé a escuchar, eso sí, las quejas de los ciudadanos de a pie, de la gente de trabajo, de los condenados a usar el sistema todas las madrugadas y todas las noches, y comprendí que mi optimismo de los primeros días no se justificaba, y que era un optimismo de minorías, o de intelectuales, vaya uno a saber. La conclusión inevitable era que el sistema había sido mal pensado en algunos de sus aspectos fundamentales, aplicado con precipitación, en forma imprevisora. ¿Culpa de quién: de Ricardo Lagos, de la Presidenta Bachelet, de fulano o de perengano? ¿No será culpa de la confusión colectiva, de la niebla general, de la incultura dominante, dígase lo que se diga? 

 

Asisto a la presentación de un libro póstumo de un arquitecto y poeta, y me digo que el acto, celebrado en el llamado Observatorio de la calle Lastarria, minoritario, llevado en un ambiente casi de sociedad secreta, es, al mismo tiempo, necesario: un momento de reflexión, de poesía, de atención culta, en medio de la contaminación mental que nos amenaza desde todos lados. Miguel Laborde habla de Pedro Prado, otro arquitecto poeta, que algo tuvo que ver, por lo visto, con la construcción de esa casa, y Virgilio Rodríguez llega de Valparaíso y nos habla del mar, de la poesía del mar, y de una ballena que se presentó hace poco frente a las costas de Quintay, seguida por otra ballena chica, recién nacida. Si no nos detenemos, en lo mejor de la agitación rutinaria, cotidiana, para escuchar hablar del mar, de las ballenas, de la vida y la poesía de Ignacio Balcells, del maestro Heráclito, de Sócrates, corremos el riesgo serio de enfermarnos, y lo peor es que no nos damos ni cuenta. Antes de asistir a ese encuentro en Lastarria, en un caserón que en mi juventud nos gustaba llamar la Casa de Dostoievsky, había conversado con una señora que intenta rescatar la memoria de Acario Cotapos, el inolvidable y olvidado Acario. Y después, con un joven que me preguntaba si Federico Gana tiene alguna importancia en la literatura chilena. Intenté explicarle que la literatura no es una cuestión de cantidad, ni una maratón, ni un sábado gigante. Le quise decir que escribir un cuento clásico es una hazaña superior, y que sólo una sociedad ciega, provinciana, desinformada, puede ignorarlo, darle la espalda. La señora, el gran cuento de Gana, es un texto importante, una parte de nuestra cultura. Como siempre ocurre en los grandes relatos, casi todo transcurre fuera de la escritura: la parte contada es como la punta visible de un iceberg. Y el iceberg mismo, aquello que está debajo de la superficie, fuera de los límites del relato, es la vida chilena, rural, silenciosa, llena de verdades subterráneas, no dichas, de fines del siglo XIX y de los primeros años del XX. Parece que Baldomero Lillo, el cuentista de las minas de carbón de Lota, se expresó alguna vez en forma despectiva de la escasez de la obra de su contemporáneo Federico Gana. Pues bien, admiro la obra de Lillo, admiro también la de Gana, y creo que don Baldomero se equivocó al aplicar un juicio literario basado en la noción de la cantidad. Si La señora es importante, Ilegible, hijo de Flauta, un argumento cinematográfico escrito por Juan Larrea y Luis Buñuel, también lo es. Aun cuando nunca llegó a filmarse. Y yo, después de asistir a la presentación de Estelario, el libro póstumo de Ignacio Balcells, me encuentro con mi amigo milanés Gabriele Morelli, que acaba de aterrizar en un viaje desde Italia, y él me entrega una edición suya del argumento olvidado y de las cartas que Larrea y Buñuel cambiaron a propósito del proyecto.

 

Además de hablarme de Juan Larrea, de Gerardo Diego, de Vicente Huidobro y su indudable influencia en la vanguardia estética española, Morelli me dice que en la Europa actual circulan toda clase de preguntas, de dudas, de inquietudes acerca de este nuevo populismo que ha brotado en América Latina. Parecía una etapa política ya superada, y de repente vuelve al primer lugar del escenario con inusitada fuerza. ¿Cómo se explica el fenómeno, tengo yo alguna teoría al respecto? La verdad es que suelo desconfiar de las teorías, pero en este caso percibo una relación, lejana sólo en apariencia, entre el asunto de las vanguardias y el de los populismos actuales. Nosotros somos la región del eterno retorno, de los ciclos que se repiten hasta el cansancio, de la vuelta incesante a comenzar desde cero. Parece que nunca nos olvidamos de nada y que nunca aprendemos nada. Observemos el caso de las vanguardias. Vicente Huidobro, con su invento teórico del creacionismo, creía que la poesía comenzaba con él. Mientras los poetas anteriores, desde Homero hacia delante, eran simples imitadores de la naturaleza, él, Vicente, era el primer creador original, el iniciador de la poesía verdadera. Los poetas anteriores cantaban la lluvia: él hacía llover en su poesía; cantaban la belleza de la rosa: él la hacía florecer en el poema. Huidobro llegó en una oportunidad de Europa a Buenos Aires y pasó a visitar a Jorge Luis Borges. Mi teoría literaria es muy importante, le dijo, y Borges le replicó de inmediato: No, Huidobro, su teoría no es tan importante como usted cree. Huidobro, durante ese encuentro, representaba o creía representar la revolución estética, y Borges, en cambio, encarnaba la tradición, y además de la tradición, el sentido del humor, la desconfianza socarrona frente a las teorías. La paradoja del asunto es que Borges, ahora, en alguna medida, es más moderno, más vigente, menos anticuado que el autor de Temblor de cielo y de Altazor. Huidobro tiene grandes chispazos junto a grandes anacronismos. 

 

Ahora bien, ocurre que los populistas son también fundacionales, pero no en la literatura, en la política. Pretenden cancelar el pasado en su totalidad y partir de cero. Con ellos comienza, nos declaran con la mayor seriedad, el reino de la justicia, de la igualdad, de la felicidad colectiva. En América Latina, desde luego, el pasado ha tenido rasgos negros, crueles, inaceptables. Los populismos actuales se alimentan de las reacciones contra ese pasado. Cultivan memorias iracundas. Pero esas memorias amargas, si se trata de salir de los pantanos, de progresar, de crear sociedades más democráticas y humanas, más modernas, no sirven de nada. Y esas cóleras, subrayadas por una palabrería larga y hueca, son, en último término, patéticas. Los intelectuales suelen adherir en los comienzos, en las etapas espontáneas de las revoluciones, y después, censurados, amordazados, perseguidos, pasan a convertirse en las principales víctimas. No veo, ahora, eso sí, que las clases intelectuales, los artistas, los escritores, estén rodeando y apoyando a Hugo Chávez. Y la protesta estudiantil en las calles de Caracas, constante, permanente, arriesgada, me parece de una elocuencia extraordinaria. Es posible, me digo, entonces, a pesar de las apariencias, que no estemos condenados a regresar a cada rato a los puntos de partida: que salgamos de los ciclos, del mito de Sísifo, y entremos por fin en los caminos de la historia auténtica, de la memoria, de los progresos posibles, sin dictadores mesiánicos y que nos aturden a punto de palabras y de gesticulaciones. 

Comente aquí ( máximo 350 palabras )

Su nombre:
11 Comentarios publicados
Posteado por:
Alejandro Parada
05/12/2007 14:39
[ N° 1 ]

Sr Edwards : las protestas en las calles de Caracas no fueron mas riesgosas que las de Saint Michel con Saint Germain en aquel mayo del 68. Y eso por la sencilla razón que Cháves es tan dictador y brutal como lo fué De Gaulle.

Y la prueba mas contundente fué el hidalgo reconocimiento de su derrota por el presidente venezolano.

Una interrogante...¿ para cuando un referendun en Chile ? Recuerde que tenemos muchos temas que zanjar : la constitución ilegítima heredada del pinochetismo, y aprobada en un gigantesco fraude plesbicitario ; las privatizaciones fraudulentas, el modelo cultural pinochetista, reflejado en la tele basura, la impunidad para una enorme cantidad de criminales de guerra, y un gran ETC.

El Chile decadente en el que vivimos no se atreve a hacer un plesbicito porque quienes tomaron la conducción de la transición cayeron en la mas abyecta corrupción, siendo su único norte el enriquesimiento personal.

Chile y Ud., Sr. Edwards, tienen mucho que aprenderle a la auténtica democracia Bolivariana.....

Posteado por:
Sergio Marimán
03/12/2007 21:10
[ N° 2 ]

Como está Don Jorge:

A pesar que no tengo nada de intelectual siempre que por alguna casualidad leo sus artìculos quedo, a veces, gratamente impresionado. Esta vez rescato la sutilidad y sensibilidad que por ratos aflora en su texto. Me parece casi extraordinario que se atreva a escribir la mensión que hace al Transantiago, que evidentemente es un mal para la gran mayoría de los santiaguinos y no para los que como Usted no son usuarios. Lo último es la respuesta a su primera autopregunta.
ahora le respondo la segunda pregunta: Siempre hay un culpable y un responsable en nuestros actos y creo que Ud. sabe muy bien de quienes estamos hablando, o no?.
Ahora en su tercer y cuarto párrafo solo debo decir que es todo una gran verdad.

Ok. Ojalá lo encuentre entre otras letras.

Posteado por:
hectorq
03/12/2007 17:21
[ N° 3 ]

que gracioso es ver que en caracas es bueno que hayan movimientows de jovenes con ideas propias, porque es contra un opositor politico, y que en chile quienes se junten sean el lumpen, los drogadictos, los comunistas
raro e
alla rompieron plazas escaños de parques y rayaron, golpearon policias y fueron subversivos
pero aca ud los defiende

Posteado por:
Alberto Arce
03/12/2007 13:19
[ N° 4 ]

Me alegra escuchar (leer) sus referencias a Virgilio Rodriguez e Ignacio Balcells, a la poesia, al mar sin miedo a que lo castiguen por reconocer las huellas de Godofredo Iommi,la Ciudad Abierta y la palabra sabia de Alberto Cruz

Posteado por:
camila
03/12/2007 13:03
[ N° 5 ]

no me gusto para nada

Posteado por:
Alex
01/12/2007 16:01
[ N° 6 ]

Don jorge

Agradezco su aporte, pero me queda claro que su articulo no lo leimos muchas personas, su aproximacion al mito del eterno retorno y como lo clasico es presisamente lo mas refresca la cultura, como las modas son pasajeras y los revolucionarios de ayer , somos la madudez y ponderacion del hoy, es muy sutil para un moda actual estentorea y procaz.

Posteado por:
HUGO PARAVICINI SAINZ
01/12/2007 13:22
[ N° 7 ]

si la razon tiene ud. pero quien nos salva de la arrogancia cansina de Chavez,seran los intelectuales como ud que se dan cuenta de la realidad sur americana,la borrachera de las clases empobrecidas por culpa de quien de los pensantes o de la dejadez y falta de afrontar desafios existenciales.pIENZO QUE LOS INTELECTUALES COMO UD, NO PODRAN CLUDICAR ANTE EL TIEMPO Y LA HISTORIA,QUE SOBREVIVIRAN A LOS EMBATES TRASNOCHADOS DE POLITICOS DESHUBICADOS,POPULISTAS Y AMARGADOS,PERO CON TRISTEZATENDRIAMOS QUE RECONOCER QUE LAS MAYORIAS ANDAN IPNOTIZADAS POR DICHOS PERSONAJES,QUIEN LOS DESPIERTA,PREGUNTO,SERA LA INTELECTUALIDAD,CREO FIRMEMENTE QUE EL DESPERTAR SE DARA CON LA CONTRA REVOLUCION SALUDOS HUGO PARAVICINI

Posteado por:
Alejandro Parada
30/11/2007 21:29
[ N° 8 ]

Artículo vacío, tendencioso y pedante. Los que abrieron los ojos de los venezolanos fueron los adversarios iracundos de Chávez, los que frecuentan el Country Club de Caracas desde siempre.

Aquellos a quienes, en el año 1989, no les tembló la mano para tirar a matar. A matar a miles de caraqueños pobres que salieron a manifestar su indignación pues padecían de HAMBRE.

Ellos le abrieron el camino real a Chavez al poder. Ellos quisieron derrocarlo con un golpe facista en abril del 2002, ellos parecen chacales pidiendo dinero en la embajada de los EEUU.

Ellos se merecen lo que les sucede.

Yo no quiero para los venezolanos ni Villas Grimaldi, ni Mamos Contreras, ni Comandos Conjuntos.

VIVA CHAVEZ.

Posteado por:
Gonzalo Lobos G.
30/11/2007 19:12
[ N° 9 ]

Sòlo quisiera saber, còmo acceder a columnas anteriores
siempre leo a don Jorge y me gustarìa indagar en su anàlisis, claro que si despuès saca un libro (El whisky de los poetas) mucho mejor... saludos.

Posteado por:
sixto lemus
30/11/2007 17:27
[ N° 10 ]

La división interna es responsabilidad de aquellos que lucharon por un NO, con el único objetivo de seguir arrastrando el carro del marxismo leninismo de Allende y Cia hasta la fecha, ya que han estado 18 años en la Dictadura de la mentada Democracia ganada ( no se donde ni de donde) enbuídos en un ente llamado La Concertación que se hunde trás Chocar hoy en dia contra su propio Iceberg y dejando una mancha de inseguridad social e irreconciliación dificil de limpiar. Contestada su duda del primer párrafo. Tarde nos damos cuenta de lo mesianico y dictatorial que es el Revolucionario Bolivariano de marras y pierda cuidado que aquellos letrados que pretende hacer aparecer como víctimas amordazadas por una anárquica nueva constitución, son sólo eso, víctimas postradas o en reposo para emerger una vez que se desgrane el choclo o se desenrrede la madeja, no dando la cara ya que con partir al exilio salvan su imagen. Sólo Periodistas y sus Diarios son los que intentan salvar la situación y arriesgan el pellejo en estos casos. Ya que son los que están a diario en donde queman las papas, al revés de un literato que se arrellana al fogón de una chimenea de alguna casona Europea lejos del mundanal ruido de las bataholas y luchas callejeras. Quizás Intentar olvidar el cruento pasado, perdonar y colocar la otra mejilla sea de Cristianos. Para Intelectuales, Escritores y demases literatos lo maquiavélico de la Izquierda ha sido siempre muy buen caldo de cultivo para poder seguir comprando tickets de ida y regreso por el mundo.

Posteado por:
manuel
30/11/2007 17:15
[ N° 11 ]

felicitaciones sr. Edwards, eso es lo que falta, los que se "cachiporrearon" usando el metro y otros medios de locomocion colectiva, incluso caminado por las calles, "mal imitando" los desplazamientos del presidente Alessandri; lo hagan hoy día.....

Archivo

      Mayo 2012     
Do Lu Ma Mi Ju Vi Sa
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31    

Cartas

Editorial

Foco político

Foco Legislativo

Los más recientes

Cabezas de rumiante

6 comentarios

Transantiago y la cordura (2)

22 comentarios

Vidal: hiperventilación en recaída

136 comentarios

A propósito de los Juegos Olímpicos

32 comentarios

Multiplicando la respuesta frente al delito

2 comentarios

Los pobres (no) pueden esperar

7 comentarios

De esto y aquello...

22 comentarios