" blogs | La Segunda : Deportes

César Villarroel
Instructor de Buceo CMAS
Dos Estrellas, Director ExploraSub


César Villarroel
Reservas Marinas ¡Si!, pero de múltiples usos, No gracias

El último año realmente ha sido intenso, hemos recorrido Chile, navegado por sus costas y buceado bajo sus aguas tricontinentales. En todo este tiempo, cada inmersión, avistamiento de mamíferos marinos o aves, fue acuñando en nosotros la inmensa convicción de que todo nuestro territorio marítimo debería ser Reserva Marina. Esta utopía, basada no sólo en nuestra experiencia sino que en el de cientos de buzos, navegantes y observadores del mar, descansa en una comprobada biodiversidad que ha sido estudiada por reconocidos científicos nacionales y extranjeros, pero está lejos de ser una realidad.  Suena increíble imaginarse que de más de 3 millones cuadrados de mar que poseemos, sólo el 4,41% esté protegido bajo alguna forma que lamentablemente además sólo parece funcionar en el papel.

 

De esta manera, el mapa de este mezquino porcentaje se dibuja así: Áreas de Manejo (178), que son algo así como parcelas submarinas de desarrollo económico para los pescadores artesanales, administradas por IFOP; Reservas Costeras (3), concesiones de estudio cedidas a universidades por el ministerio de Defensa; Reservas Marinas (5), que corresponden a áreas de resguardo administradas por SERNAPESCA que buscan proteger zonas de reproducción; y Parques Marinos(3), implementados por la CONAMA bajo el programa GEF de las Naciones Unidas, y que sin un administrador definido aún, pretenden restaurar los ecosistemas costero-marinos.

 

Es así como el sistema de protección marino y en general de todas las áreas protegidas del país, involucran a varias instituciones, cada una con figuras y objetivos distintos actuando todas bajo una legislación dispersa respecto al tema.  La mayoría de los decretos que se han promovido en pos de estas Reservas están impulsados por los numerosos convenios internacionales, acuerdos, cartas y compromisos que el Estado ha firmado comprometiendo la fe pública internacional.

 

En este marco, hoy por hoy, se está intentando promover bajo una nueva institucionalidad la ampliación de la zonas costeras protegidas bajo el modelo de "Áreas Marinas y Costeras Protegidas de Múltiples Usos"(AMCPMU) como herramienta de gestión para proteger y conservar la biodiversidad, reducir los conflictos de uso, generar instancias de investigación y educación, y además desarrollar actividades comerciales y recreativas, bajo la modalidad de los GEF marino ya antes mencionados. Esta iniciativa necesaria, que se agradece, intentará aplicar un modelo que en la práctica no funciona y que deriva en grandes problemas.

 

Para entender mejor su funcionamiento y sus efectos a largo plazo debemos remontarnos a su creación. Diseñadas en USA bajo una administración republicana, adepta a la cacería, se decidió que la caza de animales se debía permitir en las zonas protegidas.  Esto derivó a la ideología de que las zonas protegidas son una carga económica para el Estado y se encargó a las agencias gubernamentales diseñar un plan de gestión de estos "recursos" con la finalidad de hacer autosustentable económicamente las zonas protegidas, tanto terrestres como marinas. De esta forma, se creó un esquema de gestión basado no en las propiedades biológicas de los recursos, sino en la ideología de obtener el máximo de dinero de estas áreas.

 

Con tres grandes etapas definidas las AMCPMU en teoría no son nada de malo pero en la práctica resultan desastrosas. Veamos las razones. 

 

[1] Se propone la protección de una zona de importancia biológica pero no se excluyen actividades que se realizan actualmente en la zona y que están perjudicándola. Esto bajo la ideología que las áreas protegidas son una carga económica para el Estado en vez de una responsabilidad de cuidado del patrimonio común, siguiendo la simple lógica que si no da dinero no tiene valor, ignorando  el valor intrínseco actual y futuro además del biológico.

 

 [2] El modelo de AMCPMU hace que una vez declarada la zona a proteger, la gestión que se hace del área procure el desarrollo de múltiples usos, en base a licitaciones de todas las actividades imaginables factibles de realizar que se identificaron durante su estudio, lo que en la práctica aumenta las actividades humanas muy por sobre las que habían cuando se reconoció que debía protegerse.

De esta forma se promueve el desarrollo de actividades comerciales precisamente donde queríamos disminuirlas, agregando actividades que ni existían cuando se notó que el área requería protección. Todo esto lleva a aumentar la presión antrópica en un área ya amenazada. ¿Para qué?  Para hacer negocio, que es lo que el modelo procura y que el Estado promociona vía licitaciones. La correcta gestión es otra. Se debe determinar las actividades que están haciendo daño y regularlas, sin agregar más ingredientes a la sopa. Estudiar si las poblaciones se recuperan o no y en caso de ni recuperarse restringir aún más. Si se recuperan, mantener las restricciones hasta que sólo en base a la dinámica de las poblaciones de los recursos afectados se decida ajustar las regulaciones. Sin embargo, la gestión que impone la AMCPMU es totalmente opuesta a esto, incrementando desde el inicio las actividades humanas, en base a regulaciones por modelos teóricos construidos sin la información de biología poblacional y de comunidades biológicas precisas.

 

 [3]  Los estudios: En el modelo la idea de MU (múltiple usos) incorpora una gestión que aplica una serie de etapas inferiores en las que se termina por producir un listado de todo lo posible de hacerse que se pueda para producir dinero en la zona a proteger como mencionamos, licitando  estos servicios con limitaciones que supone protegerán la zona. Sin embargo, un talón de Aquiles, es como se imponen las capacidades de carga de un ambiente.  En este caso, se asumen muchos hechos no demostrados procurando determinar capacidades de carga,  desconociendo las dinámicas poblacionales,  al considerar (en el mejor de los casos) sólo el número actual de individuos de una población biológica pero no su dinámica (tasa de reclutamiento), ni el efecto aditivo entre las actividades.  Esto quiere decir que, por ejemplo, se identifican las diversas actividades que se pueden hacer, como navegaciones, buceos, kayak y tours de fotografía dentro del área protegida, cada una se estudia y se determina, a pesar de la carencia de información de dinámica poblacional, una capacidad de carga. Se asume que lo que hay es lo correcto sin considerar jamás el reducir una actividad ya presente que pudiera  ya estar afectando la zona.  Considerando además, los análisis de cada actividad en forma   independiente,  unas de otras y no sumándolas.  Esta obviedad, no considera el enorme efecto aditivo que en la práctica existiría y que arroja resultados  desastrosos que solo son medibles una vez instalado el modelo de AMCPMU.

 

Volvamos a USA,  su país de origen. ¿Qué ha pasado?  Luego de varios años de implementado, el sistema está colapsado. Los sitios donde se gestionó con el modelo de AMCPMU, resultaron sobre presionando las áreas protegidas, aumentando su velocidad de deterioro y disminuyendo la capacidad para remediarlo. ¿Por qué? Porque se generaron más actores involucrados(stakeholders)  que antes, por lo que las discusiones hoy son mayores al haber mayor diversidad de intereses.  El Estado, licitador de estas actividades, se ve imposibilitado de detenerlas, dejando que pase lo que deba pasar, ósea  que el patrimonio se dañe al punto que esas inversiones se quiebren. Produciendo una cadena de eventos en los que el incremento de la presión se distribuye progresivamente entre menos recursos, colapsándose unos tras otros.  

 

¿Y en Chile?  bueno, como siempre copiamos lo estético y moderno pero sin mucho análisis adoptando un modelo aplicable aún cuando no se tiene la suficiente información biológica del área pero que con colores muy atractivos, gráficos y  etapas,  seduce.  Un modelo además que hace que las áreas a proteger produzcan dinero provocando un fuerte potencial de aprobación en los Estados como el nuestro que tratan de disminuir las áreas a proteger evitando costos. 

 

Hace algunos años, muchos de nuestros actuales docentes (por ejemplo de la PUC), que estaban haciendo sus post-grados en USA, adquirieron esta propaganda como lo moderno y la trajeron a Chile sin meditar su origen, ni tener datos concretos de cómo éste funciona en la práctica ni menos considerar que nuestro ambiente  es mucho más frágil  y más diverso, con más especies pero con poblaciones menores.  De hecho vivimos en un ambiente reciente e inestable, moldeado entre glaciaciones y volcanismo, regresiones e ingresiones del mar en donde  incrementar las actividades precisamente en los sitios  más vulnerables y relevantes que el resto (factor semillero) es darle una estocada a la naturaleza justo donde más le duele.

 

 Quizá una solución, no muy popular,  es partir declarando pequeñas zonas que en base estrictamente a criterios biológicos, protejan nuestra diversidad biológica en la costa bajo el modelo de "No Take", que básicamente es un candado de protección  con muy buenos resultados de recuperación y protección en sistemas frágiles.  El resto es paja molida. Dinero mal gastado, ruido y luces pero al final un detrimento del patrimonio natural en niveles no reversibles. Ampliar las reservas es correcto, hasta las costas es muchísimo mejor,  pero de Múltiples Usos, no gracias.

 

+Mar para todos

Comente aquí ( máximo 350 palabras )

Su nombre:
20 Comentarios publicados
Posteado por:
Roberto Camus
29/08/2011 18:10
[ N° 1 ]

Es efectivo, nuestro estado ve todo como bienes de consumo. Interesante maraña de decretos o concesiones que existen. Complicado el tema. Saludos.

Posteado por:
Cristina Yavar Godoy / Bióloga Marina
30/08/2011 16:43
[ N° 2 ]

Puedo decir que por experiencia en mis asesorías con los pescadores artesanales de la Región del Maule, es que para solicitar una concesión acuícola, o para realizar cultivos en la desembocadura de un rio; estos trámites son largos engorrosos y caros. Entonces por un lado fomentan su protección y la diversificación de las actividades productivas de los pescadores, pero ellos no se encuentran capacitados para afrontar estos procesos. Hace falta que en la áreas de manejos los asesore un profesional, instituto o universidad, para que sean productivos y resguarden las especies en peligro de extinción.

Posteado por:
Cristina Yavar Godoy
30/08/2011 19:45
[ N° 3 ]

En mi experiencia trabajando con los Pescadores artesanales del Maule, he visto como la legislación sobre estos temas se demora tanto que se pierde el sentido. En la desembocadura del rio Mataquito y Boyeruca está cultivando Ostras y paralelamente solicitando una concesión Acuícola, pero en esto llevan 4 años y aún no logran inscribir estas zonas como aptas para el cultivo acuícola. Falta mucho por legislar, pero sin duda los trámites engorrosos, su alto costo y la falta de apoyo técnico están generando que Reservas marinas, Áreas de Manejo, Parques Marinos y concesiones acuícolas no estén funcionado como un sistema de protección v/s extracción sustentable de recursos.

Posteado por:
Francisco Viddi
01/09/2011 12:10
[ N° 4 ]

Estimado Cesar,
Soy biólogo marino, doctor en ciencias ambientales, buzo y amante del mar. Entiendo tu postura, pero luego de haber trabajado ya varios años intentando para que el gobierno adoptara la estrategia de parques (solo no take), me di cuenta que es una estrategia que simplemente no es considerada.
Apoyo la implementación de AMCPU porque conlleva a la protección de la biodiversidad bajo un marco/modelo de desarrollo sustentable. Las AMCPU presentan un formato ciertamente complejo, pero de implementarse de manera responsable y con el apoyo de los actores locales, son hoy por hoy el mejor ejemplo de cómo lograr una conservación eficiente y sustentable de la biodiversidad y de recursos naturales. Las AMCPU ciertamente INCLUYEN áreas de no extracción (“No take”), que es una característica de los parques, pero además incluye áreas que son definidas exclusivamente para el ecoturismo, educación y extracción de recursos. Extracción que al ser desarrollada en una AMCPU se debe realizar de manera controlada y bajo estándares estrictos. Las AMCPU son además áreas donde se ha implementado un ordenamiento maritorial (macro y micro). El modelo de AMCUP que se desea implementar en Chile (al menos las impulsadas por algunas ONGs y academia) se asemeja más al utilizado en Australia, en particular de la gran barrera de coral, uno de los mejores ejemplos a nivel mundial de AMCPU existentes.
Los parques marinos no pueden ser implementados unilateralmente por el estado, esto está demostrado que no funciona, en particular cuando existen decenas de actores (pescadores de comunidades locales, industria, armada, trafico de embarcaciones, empresas de turismo, ONGs, academia, etc.). Bajo este escenario, la mejor opción a mi parecer, y obviamente discutible, es la implementación de un sistema de áreas protegidas que incluya áreas de “no take”, pero que además bajo un marco de zonificación y ordenamiento, planes de manejo y conservación, existan áreas de extracción (para pescadores artesanales por ejemplo), áreas para desarrollar turismo, etc. Todo esto bajo estándares y compromisos formales de los actores para un uso sustentable.

Posteado por:
Jaime Lòpez-Canales
14/09/2011 20:58
[ N° 5 ]

Con gran alegrìa me sumergì en las aguas de la playa Papagallo-QUINTERO-,recordaba esos bosques por donde desfilaban jerguilla, rollizos, bilagay,etc, pero ya nada esta esas fuente de alimentos para la biodiversidad, ya no esta, talaron todo y màs encima dicen Area de Manejo"

Posteado por:
Paolo Sanino
20/09/2011 14:47
[ N° 6 ]

No tiene sentido validar el modelo de gestión de Múltiples Usos en base a que tiene la potencialidad de incluir áreas de "no take", cuando en el mismo mensaje se declara que las autoridades responsable "simplemente no las consideran".
Como en todas las cosas, las herramientas pierden su utilidad cuando se les venera: “es la mejor”,“es ésta o ninguna” etc. El modelo de gestión AMCP-MU no es ni peor ni mejor que otros en sí mismo. Es tan sólo una entre muchas herramientas disponibles y será buena o mala caso a caso, dependiendo de cuándo y cómo se implemente. César lo expone correctamente: existe una peligrosa obsesión hacia este modelo que de aplicarse a todas las áreas marinas protegidas, hará más daño que beneficio.

También me sorprende que si bien hayan tantas propuestas de AMP por ONGs, sean tan pocas las que incluyan un plan de manejo (lo que define su éxito o fracaso) y que las pocas que lo hacen, se limiten a este modelo como si fuese el único, y pese a que tiende a maximizar la presión humana dentro de presuntos rangos de tolerancia, acelera la sucesión social, requiere la fiscalización más compleja y es el modelo que menos permite recuperar áreas dañadas, entre tantos otros problemas. Pese a ello, es muy útil en áreas que no estén dañadas, sean grandes y pre-exista una gran diversidad de actividades humanas necesaria de ordenar espacialmente. Es cierto que está muy de moda en Chile, pero la experiencia indica que está lejos de ser la herramienta indicada para cualquier AMP. Ante casos de recursos muy perjudicados, que requieren de acciones inmediatas, el Estado no sólo puede sino que DEBE IMPONER estrictas medidas de gestión, incluyendo “no take” aún si todos los stakeholders se opongan, porque está administrando un recurso que le pertenece a toda la Nación y no sólo a los que profitan económicamente en forma directa del área. Es su responsabilidad y deber ineludibles.

Posteado por:
Paolo Sanino (Continuación)
20/09/2011 14:48
[ N° 7 ]

¿Acaso alguien cree que los pescadores de Punta de Choros van a aceptar voluntariamente tener un horario limitado y protocolos de acercamiento a los delfines? En nuestra corporación desarrollamos múltiples actividades gratuitas de transferencia tecnológica y apoyo posterior a comunidades locales. Pero la experiencia indica que aún con todo el conocimiento disponible, y teniendo éxito en la gestión durante varios años seguidos, los gremios a mediano plazo pueden regresar a las malas prácticas debido a competencias internas y una cultura local que tiende a defender más los intereses personales que el bien común. La inercia de la cultural de la pesca, en el tomar como propios los recursos que son de todos, dificultaría aún más el éxito de los modelos basados en la gestión compartida a diferencia de su aplicación en ambientes terrestres donde existe pre-existe una cultura de gestión agrícola compartida.

El primer paso en la gestión de una AMP depende del tamaño del área. Mientras más grande sea ésta, mayor también es su tolerancia a las actividades humanas, su diversidad y errores que se cometan. El ejemplo dado, Gran Barrera de Coral, no sólo es muy grande, de hecho más de la mitad de todo Chile, sino también la mayor de todo el planeta. Es decir, probablemente sea el peor ejemplo posible para compararlo a la situación Chilena caracterizada (salvo las recientes AMP oceánicas) por ser AMPs de reducido tamaño, con “agujeros” (tienden a excluir la áreas de manejo en ellas contenidas) y ser poco representativas biológicamente para las poblaciones de recursos que procuran proteger. ¿Nuestra capacidad de fiscalización en el mar? Para prevenir casos como el de los alerces y cipreses en las áreas “protegidas” terrestres, basta con ver el basural en que la salmonicultura, pese a ser una única actividad a regular, ha convertido nuestra Patagonia. Hasta oxígeno deben introducir al mar por el daño que le han hecho al ambiente con todas las regalías políticas y comerciales. ¿Quién paga por ese daño?

Posteado por:
Paolo Sanino (continuación 2)
20/09/2011 14:58
[ N° 8 ]

Incluso la herramienta “no take” puede no ser efectiva si se aplica muy tarde o en un área no significativa para el recurso. Comparto la preocupación sobre la actual obsesión en Chile por las AMCP-MU, porque se basan en el ordenamiento y repartición de intereses comerciales más que en las necesidades biológicas del sistema y que son la base de modelos ecosistémicos más modernos. Así, para el tipo de zonas que suelen proponer las ONGs y algunas autoridades científicas, por su importancia para la diversidad biológica, reducido tamaño y necesidad urgente de medidas tanto de contención como de reparación, procuraría una gestión dinámica que inicialmente limite la aparición de nuevos stakeholders y regule severamente las actividades pre-existentes, pero que relaje en forma gradual las restricciones conforme se demuestra que las poblaciones amenazadas se están recuperando. Del mismo modo, crezca en tamaño y/o restricciones si la dinámica poblacional de las especies a proteger conserva aún luego tiempo suficiente para varios ciclos generacionales, una tendencia negativa atribuible a las actividades humanas. Así, obrar sobre seguro aplicando el principio precautorio que en chileno significaría “recuperar y conocer mejor la torta, antes de discutir sobre su repartición”. Una vez con información local suficiente sobre la ecología del sistema, con poblaciones en evidente recuperación, se podrían implementar modelos más flexibles.
Como biólogo chileno, también tuve que emigrar para capacitarme en estos temas. César, ha abierto un debate necesario sobre la sobrevaloración de este modelo de gestión y demostrando en el proceso, que no se necesita ser biólogo para tener sentido común. No sorprende, sabiendo se trata de uno de los chilenos que mejor conoce su mar.

César nos llama a ser más críticos. ¿Cuanto duró la pesquería del Orange Roughy? ¿Se acuerdan cuando bastaba con bailar en la arena para sacar machas de las playas? Aprendamos de la experiencia propia en vez de copiar artificialmente modelos técnica y culturalmente tan lejanos a nuestra realidad.

Gracias César, con aportes como estos mi hija tiene más esperanzas de lograr ver el país que nosotros hemos tenido el privilegio de conocer.

Posteado por:
César Villarroel
21/09/2011 12:19
[ N° 9 ]

Francisco Viddi Me podrías dar tu correo o enviar uno, mi mail es cvillarroel@explorasub.cl
gracias.

Posteado por:
César Villarroel
22/09/2011 10:20
[ N° 10 ]

La información publicada en la columna en relación a las áreas protegidas y sus diversas formas de administración corresponden a los datos públicos disponibles al momento de su publicación, sin embargo he recibido una corrección de parte del Señor Gerardo Cerda, administrador de la Reserva Marina Isla Damas Choros de quien amablemente corrijo:
En el país existen un total de 744 AMERB, las que suman 114.587 hectáreas administradas bajo esa modalidad. De igual forma se indica que estas son administradas por el IFOP, lo que no es correcto, ya que las AMERB corresponden a una destinación marítima de Sernapesca, entregada en convenio de uso a una organización de pescadores artesanales, la que debe desarrollar un plan de manejo y explotación para el área, el que es a su vez es realizado por una institución ejecutora, las que pueden ser universidades, instituciones de investigación o consultoras. Entiendo que en la actualidad son muy pocas áreas cuyos planes de manejo los ejecuta el IFOP (ninguna en la IV región). De igual forma, su fin no es el desarrollo económico del área, sino que lograr la sustentabilidad en la explotación pesquera de la misma.

Posteado por:
César Villarroel
22/09/2011 10:22
[ N° 11 ]

=>Continuación=>
- En el país existen 2 parques marinos, Francisco Coloane en la Región de Magallanes, e Islas Salas y Gomez (Motu Motiro Hiva). Estas no son implementadas por la CONAMA (que ya no existe), sino que fueron definidas por la Ley General de Pesca y Acuicultura (igual que las reservas marinas), y se encuentran actualmente bajo la tuición de Sernapesca, y para ellas se debe desarrollar un plan general de administración.
- El GEF (Marino) no ha tenido relación en el país con los parques marinos, sino con la administración de las Áreas Marino Costeras Protegidas de Múltiples Usos (AMCP-MU), que en el país son 3; Punta Morro – Desembocadura Rio Copiapó (Isla Grande de Atacama); Lafken Mapu Lahual; y Francisco Coloane (alrededor del parque marino).

Agradezco nuevamente la corrección realizada por don Gerardo Cerda y su aporte a esta conversación.

Posteado por:
Francisco Viddi
22/09/2011 11:51
[ N° 12 ]

Paolo, en algunos puntos estoy de acuerdo con tus observaciones. Ciertamente las AMP de MU es solo una herramienta, no es la única, pero dudo que estén siendo veneradas. Esta herramienta es sin lugar a dudas mejor aplicada a áreas grandes (no el caso para Choros), donde existen diversos actores y donde la presión por extraer recursos o hacer uso del espacio (como el caso de la salmonicultura en el sur) es complejo y existe un desorden descomunal. En estos escenarios a mi parecer son una buena herramienta, porque como mencionaba anteriormente, DEBEN incluir planes de manejo (o solo quedan en papel), el Estado debe hacerse parte como le corresponde y debe incluirse a todos los actores en las mesas de diálogo y planes.
Cuando dices que “no tiene sentido validar el modelo de gestión de Múltiples Usos en base a que tiene la potencialidad de incluir áreas de "no take", cuando en el mismo mensaje se declara que las autoridades responsable simplemente no las consideran”, lo mismo va a ocurrir con cualquier AMP, sea esta parque o de MU. Si no existe una propuesta clara sobre la definición, una ley que las contemple, recursos para fiscalización, etc, da exactamente lo mismo. La gran diferencia es que las de MU suman a la discusión a los diferentes actores y se propone un ordenamiento sustentable (en el ideal de los casos y lo que esperamos todos quienes queremos que las cosas resulten). La fiscalización, la puesta en marcha del plan de manejo, etc. debe ser liderada por las autoridades competentes y esta, a su vez, monitoreada por otras instituciones civiles. Una AMP-MU es mejor que nada, y en algunos casos, mejor que las AMP de solo “no take”. Pero de nuevo, obviamente después de evaluar el lugar, los actores, lo que se desea conservar, etc. Yo no doy por hecho que las de MU sean la única herramienta.

Posteado por:
Francisco Viddi (cont.)
22/09/2011 11:52
[ N° 13 ]

El ejemplo de la gran barrera de Australia es en el contexto del formato y como se fue dando el proceso en general (como se incluyeron los actores, el proceso de los planes de manejo, etc) y no por su tamaño, que por lo demás, como bien dices es la más grande y casi más de la mitad de Chile, es proporcional al país y la costa australiana (bastante mayor que la Chilena). La idea no es copiar “artificialmente modelos técnico y culturalmente lejanos a nuestra realidad”, que por lo demás te sorprenderías de las similitudes, pero sí podemos rescatar aquellos aspectos positivos a nuestra realidad. Australia es solo un ejemplo donde hay cosas que funcionan y otras no. Solo copiar no nos lleva a ningún lado, eso está claro, hay que crear lo propio, pero tampoco es necesario inventar la rueda, esfuerzo demás.
No comparto que las AMP-MU sean una “repartición” de intereses, al menos no es el caso para las propuestas de las que yo he contribuido, muy pero muy por el contrario, es buscar que esos intereses sean regulados. La gestión dinámica a la que haces referencia sería parte de un plan de manejo bajo el marco de una AMP MU. Siento que el tema no es tanto la categoría, es prácticamente un tema de semántica, pero es más bien como hacemos para que los planes de manejo (que incluyen los actores, Estado, ONGs, etc.) sean respetados y llevados a cabo de la mejor manera.
También te agradezco Cesar por abrir este debate en tu blog. Saludos cordiales

Posteado por:
Paolo Sanino (cont B1)
22/09/2011 15:52
[ N° 14 ]

Francisco, sabes que te estimo mucho y bienvenidas sean las diferentes opiniones. Mismas que aquí veo son bien pocas, estando de acuerdo en la gran mayoría. Son detalles más bien propios de la limitación de este tipo de forma de comunicación expuesta a confusiones que sin duda al conversarlos se comprenden mejor. Pero debo responder y con el mejor de los ánimos de contribución.
Mi opinión sobre estos modelos de gestión es en base a resultados de casos con al menos 15 años de implementados. No me cabe duda que en la etapa que indicas, la de propuesta, la situación es mucho mejor. Súper bien que no seas de los que veneran este modelo de gestión o al menos no son críticos; , nadie te indicó como tal. Pero no podemos decir que el gobierno esté incluyendo toda la diversidad de modelos disponible. Y el que “no pesquen” no significa que tengamos que obviar las alternativas que estén siendo rechazadas por el Estado. Si son técnicamente las correctas, debemos defenderlas independientemente a la posición que tenga el Estado. Si las ONGs no lo hace, ¿quién más lo hará? Mi aclaración es porque en tu texto destacas cualidades como características de este modelo, pese a que no les son exclusivas, como lo es la inclusión de los actores inmediatos. Incluso en Chile ya tenemos modelos de gestión del borde costero que incluyen ordenamiento maritorial sin siquiera ser AMP. Por eso me parece importante evitar declaraciones como “es el mejor", cuando en la práctica la gestión y conservación de recurso marinos es una disciplina mucho más amplia que esto y en las AMP depende de sus características particulares la gestión que debiese implementarse. En el caso de las AMP pequeñas, ya amenazadas y con daños significativos es ciertamente no el mejor modelo para su gestión. Eso es lo que más rescato de la invitación que César nos hace y la agradezco mucho porque pocos han mostrado esta capacidad crítica.

Posteado por:
Paolo Sanino (cont. B2)
22/09/2011 15:53
[ N° 15 ]

No todas las AMP chilenas tienen actividades humanas ya desarrolladas, como también muchas requieren de actividades previas de reparación antes de abrirlas a concesiones y/o licitaciones de servicios. Sobre mi descripción como "repartición de intereses" no es tan sólo mía sino al igual que “Stakeholders” significa “entre quienes se reparte la torta”, es parte de la jerga técnica. Sobre Australia, mis vínculos con dicho país son tanto familiares como laborales y conozco en detalle el caso que mencionas, incluyendo videoconferencias con quien estuvo a cargo del proceso. Podemos diferir y es normal, pero en mi opinión se tata de un caso muy especial y de características únicas en el mundo, no sólo para compararse con Chile. Tan sólo el proceso de discusión pública es algo único tanto en forma como en su densidad de aportes que no se limitaron tampoco a los stakeholders (gran diferencia con el modelo “tradicional”), que además fueron todos respondidos. A modo de ejemplo de participación, en USA (donde inventaron el modelo que discutimos) publican la posición propuesta por el gobierno sobre cómo votarán en los foros internacionales para recibir las opiniones ciudadanas por dos semanas que definen la posición final. Como el caso Australiano de la AMP del GBR, no es algo cosmético. Aquí en cambio, ni siquiera sabemos luego de las reuniones de CITES, cómo es que fuimos representados. La gente no tiene idea que hemos votado sistemáticamente en contra de la mayoría de las propuestas que procuran que CITES pueda hacer su trabajo de regular el comercio internacional de especies marinas amenazadas. La mayoría, sino todas las propuestas de listado de especies marinas en apéndices de protección son rechazadas ideológicamente por Chile. Por eso, además de las características biológicas del área, son factores técnicos como la capacidad real de fiscalización, ideología institucional, cultura local y forma de participación ciudadana, los que también pueden limitar la correcta implementación de este modelo de gestión y que no siempre son consideradas en las propuestas de AMP.

Posteado por:
Paolo Sanino (cont. B3)
22/09/2011 15:53
[ N° 16 ]

Volviendo al modelo en discusión, César no lo menciona pero hay un creciente cuestionamiento a este modelo también en base a que aceleraría la Sucesión Social. Precisamente un modelo que se suponía favorecería a la gente local, luego de un par de décadas de operación, la cosa resultó en no pocos casos en completamente lo opuesto. Simplemente, porque al incrementarse el valor económico de recursos antes explotados sólo a nivel local, la gente local fue rápidamente reemplazada por nuevos actores correspondientes a grandes inversionistas. Hay cientos de casos así en el caribe, los que la gente local terminó limitada a los servicios de básicos (ca. aseo) en hoteles internacionales y prostitución en su pequeñas islas /países. Es un ejemplo extremo, pero no me sorprendería encontrar este fenómeno en los próximos 10 a 15 años, en Punta de Choros pese a todo lo que hemos tratado de apoyarles a que crezcan en calidad de servicio, gestión, etc. Lamentablemente, un grupo importante rechaza hacer cambios, exponiéndose a la Sucesión Social. En USA, este concepto es una materia de creciente preocupación. Localidades enteras han sido remplazadas y/o desplazadas después del éxito inicial. Por eso me preocupa que las ONGs no siempre incluyan esta información y de pronto procuran alcanzar objetivos con métodos que no sólo no los garantizan y no son los únicos, sino también pueden resultar en lo opuesto a lo deseado. Por eso incluso en el aspecto humano este modelo tiene falencias a considerar, para que sea aplicado cuando y donde tenga las mejores probabilidades de ser exitoso, y no como vemos actualmente que es el único modelo considerado. Por ejemplo, me extraña no ver más propuestas basadas en modelos ecosistémicos, cuya base es más biológica que comercial.

Posteado por:
Paolo Sanino (cont. B4 fin)
22/09/2011 15:54
[ N° 17 ]

El tema da para mucho más de lo que aquí podemos hacer pese a lo extendido de mi participación. Pero concuerdo que es excelente lo que César ha hecho como aporte. Y el mío sería invitar a considerar la experiencia que tenemos acá. Tal como en su momento no parece haber sido la mejor idea el haber delegado el cuidado de áreas silvestres terrestres protegidas a una organización privada que fomenta la industria forestal (precisamente la actividad que pone en peligro los bosques que se quiere proteger), es posible que estemos at portas de repetir el mismo error ahora en el mar, al delegar la administración de AMPs a instituciones tan relacionadas con la ideología pesquera (precisamente la que más perjudica los sistemas marinos). Es un tema que en algún momento debiésemos abordar. Mi sueño sería que al igual que en USA y otros países, el cuidado de las áreas protegidas esté a cargo de una entidad absolutamente independiente del área comercial productiva/extractiva y en cambio más relacionada con el ámbito de las ciencias naturales. Se que estoy ampliando el tema pero imaginemos guardaparques que sean biólogos o profesionales de la gestión de recurso naturales, que aprovechan a concho la oportunidad y con conocimiento. Me ha tocado ver casos locales que incluyen el aprobar estudios con captura de aves ni más ni menos que en pleno período reproductivo y pese a ser especies tan amenazadas por pérdida de hábitat como el loro Tricahue. He estado con forestines que me han expresado su molestia porque les impiden usar su escopeta y por ello consideran como problema el que “se llenará de pájaros el humedal”. ¿Igual que en Australia cierto? Por eso veo aspectos muy fundamentales aún por mejorar antes de embarcarse con modelos de gestión que, como el aquí discutido, requieren que estos ámbitos estén ya corregidos y funcionando bien para ser exitosos. En USA son cargos públicos de gran prestigio, que la gente se los pelea mientras aportan tanto a su país en ciencia, educación, turismo, etc. Es algo perfectamente factible en Chile y daría empleo a mucha gente.

Posteado por:
Alejandro Ramírez
22/09/2011 19:18
[ N° 18 ]

El tema es muy relevante, en conversaciones con gente de conama antofagasta, me enteré que se pretende implementar el modelo amcpmu en la península de Mejillones, este modelo NO incluiría zonas no take, al parecer por motivos legales que estoy tratando de averiguar. Estoy desarrollando mi tesis doctoral en diseño de areas marinas protegidas para conservación y manejo pesquero y me queda claro que las zonas de exclusión de pesca son las que generalmente permiten conservar y restaurar la biodiversidad y los recursos pesqueros, no solo a nivel de especieso poblaciones sino que a nivel ecosistémico. El modelo amcpmu chileno deja poco espacio para las zonas no take y lo que espeor no he visto ningún estudio de previo en que se utilicen modelos poblacionales o comunitarios(ni hablar de modelos ecosistémicos), para determinar el porcentaje y la ubicación de las zonas no take u sus corres´pondientes zonas de amortiguación. Hay que generar un debate sobre cómo vamos a hacer conservación marino-costera en Chile,en los sistemas ecosociales complejos no se puede aplicar recetas hay que crear soluciones adaptativas desde la investigación local y la experiencia de otros países. aramirezs@uantof.cl

Posteado por:
Cristina Yavar
23/09/2011 16:24
[ N° 19 ]

Concuerdo con Paolo y Cesar, no podemos quedarnos tranquilos con el primer modelo copiado “mejorado” solo porque parezca bonito y pueda funcionar. El papel aguanta mucho, pero la realidad es otra. Sernapesca no tiene la capacidad de fiscalizar adecuadamente áreas de manejo, parques y reservas marinas. Los actores locales no necesariamente están interiorizados en estos temas, para los pescadores las áreas de manejo son un recurso económico rentable. Se entrega información errónea sobre la cantidad de recursos existentes y su capacidad de carga, pero no se cuantifica la dinámica de poblaciones, por esta razón a duras penas estas zonas perduran.
El próximo modelo debe incluir zonas de no take, para recuperar y proteger especies vulnerables y en peligro de extinción. La fiscalización tiene que estar más regulada, no solo en manos de sernapesca sino que de todos los actores locales. Educar y debatir estos temas, es una buena forma de generar conciencia en el resto de la población, ya que los recursos biológicos pesqueros son de todos los chilenos. No son abundantes y claramente se encuentran amenazados por el hombre, con su visión económica por sobre la extracción controlada de recursos que con un manejo sustentable pueden generar desarrollo económico local.
Lo más preocupante es que no existen cuotas de captura para el huiro y otras algas que al ser extraídas sin control y fiscalización, están dejando un desierto en el fondo marino, con consecuencias drásticas para los asentamientos de especies como peces y moluscos, que poco a poco están desapareciendo.
No creo que validar un modelo de gestión de múltiples usos sea la solución, a menos que considere áreas de no take, apoyo técnico profesional, mejor fiscalización, educación ambiental y programas de recuperación de flora y fauna. Además múltiples usos se puede interpretar para otras actividades que no necesariamente van a proteger los recursos biológicos. También encuentro muy grave que la Nueva ley general de pesca y acuicultura, no se modifique cada 4 años sino que cada 10, lo cual es una gravedad en caso que estos sistemas no funcionen o que se requieran de nuevas medidas para proteger determinadas especies.

Posteado por:
Herta Eugenia Cayuqueo Zambrano
28/09/2011 09:06
[ N° 20 ]

Maravilloso lo que realizas si todos tuviéramos la misma sensibilidad para cuidar y proteger nuestra naturaleza. Nuestro Mar,Nuestros Hielos para mi son el petroleo del futuro;Esa es la razón que me produce temor permitir los grandes mega proyectos de Hidroeléctricas.

Archivo

      Mayo 2012     
Do Lu Ma Mi Ju Vi Sa
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31    

Los más comentados

La ignorancia al desnudo: Intendente de la cuarta región contradice al Presidente

135 comentarios

Himalayas 2008: Un sueño sepultado por nuestros dirigentes

128 comentarios

Atacama Crossing: La recta final

115 comentarios

15 Maratones, en 15 días seguidos en las 15 regiones de Chile!!!

111 comentarios

Chile, el país de las montañas prohibidas

91 comentarios

HidroAysén: Imparable

75 comentarios

Concurso Atacama Crossing 2012

75 comentarios

Los más recientes

Suplicio chino

11 comentarios

Torres del Paine: Entre ríos, bosques, glaciares, pagos y cenizas

6 comentarios

Los espíritus de las montañas

17 comentarios

Ajiaco bien hervido

14 comentarios

De abajo hacia arriba

13 comentarios

Volviéndose mono

6 comentarios

El Ataque de los Clones

7 comentarios