César Villarroel
Instructor de Buceo CMAS
Dos Estrellas, Director ExploraSub
Ya estamos en la plenitud del verano y las vacaciones están en su apogeo. Muchos tendrán la oportunidad de observar ballenas y delfines, ya sea navegando o desde la orilla.
Esto puede resultar una experiencia inspiradora e inolvidable, sin embargo las excursiones náuticas de observación deben ser bien organizadas y para ello deben estar controladas y bien guiadas, teniendo siempre una profunda consideración al bienestar de los animales que serán visitados.
El turismo de observación de mamíferos marinos genera ingresos a las comunidades locales y además ayuda a proteger a los distintos animales que son visitados. Es de dominio público, sustentado en estudios, que la cadena de ganancias y beneficios que este tipo de turismo genera desde la partida de la persona desde su casa para participar de la observación, y hasta que llega -son considerablemente- más que las ganancias que genera la pesca y el cautiverio a través de delfinarios o mega acuarios.
Sin embargo, para proteger a las especies visitadas, se deben respetar las reglamentaciones locales y deben sumarse algunas normas protocolares.
Estos protocolos son utilizados para reducir al mínimo el grado de perturbación que experimentan los mamíferos marinos cuando se está navegando o se los visita. Es por ello que la embarcación debe tomar algunas precauciones además de conocer las señales de agitación en ballenas y delfines, ya que estos comportamientos nos hablan de cómo se sienten con nuestra presencia y son determinantes para no convertir el encuentro en algo desagradable.
El área de “avistamiento” se define como los 100 a 300 metros detrás y al lado de un grupo de delfines o ballenas, en la cual se deben seguir algunos pasos que nos den mutua seguridad. Por ejemplo, es muy posible que algunas ballenas se aproximen a nuestra embarcación, en ese caso se debe detener la navegación manteniendo el motor encendido, en neutro y a baja revolución, aunque el bote quede algunos momentos a la deriva. Otro ejemplo es que si estamos en movimiento y un grupo de delfines se acerca y comienza a saltar delante del bote, este debe mantener la velocidad y rumbo hasta llegar a detenerse lentamente.
Otro punto importante es considerar que el verano es tiempo, para muchos animales, de amamantar, siendo las visitas masivas y prolongadas factor de muerte de las crías por inanición debido a que pasan gran parte del día huyendo de embarcaciones o succionando más agua salada que leche debido al gran movimiento producido. Recordemos que necesitan espacios de descanso y deben salir a respirar.
El sueño de muchos, cuando se realizan los "avistamientos" es el poder nadar junto a ellos, no obstante su comportamiento aún no ha sido estudiado con claridad, por tanto y en pos de protegerlos y protegernos no es recomendable hacerlo. Es mejor admirarlos sin entrar al agua.
Recomendaciones protocolares del "avistamiento":
- Minimicemos los riesgos permitiendo que siempre sean los animales los que marquen la pauta y naturaleza del encuentro.
- Nunca persigamos a ballenas y delfines, siempre son ellos los que deben acercarse a la embarcación de no ser así nuestra visita se convierte en acoso.
- Si se muestran un poco agitados, abandonemos el área, es síntoma de molestia.
- Mantengámonos siempre alerta, evitando cambios bruscos de velocidad y dirección. Es importante para evitar colisiones o situaciones inadvertidas, una tripulación atenta es la llave de un buen avistamiento.
- Hay que tener especial cuidado cuando se está cerca de las madres y sus crías, manteniendo la distancia y no separándolas.
- Reduzcamos el ruido al mínimo. Es un grave error pensar que los mamíferos marinos, como los delfines, se acercan por el ruido, de hecho es muy molesto, ya que el sonido viaja más rápido en el agua que en la superficie amplificando el ruido de nuestro motor. Los avistamientos menos nocivos son en embarcaciones a vela.
- Nunca tocar ni alimentar a ballenas, delfines, lobos de mar o cualquier especie. Son animales salvajes, están en libertad y comen peces vivos o plancton.
- Mantengamos una velocidad que no deje estelas y que nos permita detenernos en caso de una eventual aparición, sobre todo al movernos hacia adentro o fuera del área de avistamiento.
- Desplacémonos a una distancia prudente y segura, a lo menos 100 metros de los animales observados.
- Siempre consideremos una ruta de escape libre.
- Nunca aproximarse a los animales de frente y estar fuera de su trayectoria, de manera que no sean forzados a cambiar de curso, en otras palabras forzar el encuentro.
- Coordinemos con otros botes el acercamiento. Más de un bote, puede producir desorientación al sentirse acorralados.
- De lo anterior, siempre, si es que hay islas o alguna costa cercana, deben quedar los animales hacia el lado oceánico y nunca entre la costa y la embarcación.
- Limitemos el tiempo de observación a 20 minutos por embarcación como máximo.
Signos del comportamiento animal:
- Cambios rápidos de dirección y velocidad son por lo general actos evasivos para alejarse de la embarcación, por ejemplo, cuando algunos delfines saltan le van indicando la dirección y rumbo a la colonia.
- Un comportamiento errático, es también un signo de malestar e incomodidad.
- Inmersiones prolongadas (un clavado) es una clara muestra de que no quieren ningún tipo de contacto.
- El golpe de aleta contra el agua es una clara demostración de molestia con la visita. En ese momento se debe abandonar inmediatamente el avistamiento.
Importante:
- Llevarse a casa la basura que generemos, ya que puede ser letal para estos animales al confundirla con alimento, por ejemplo una bolsa plástica a media agua es muy parecida a una medusa, tortugas, delfines o peces lunas, entre otros, pueden ingerirla terminando intoxicados o muertos.
Vivir la experiencia
Este verano hemos podido contemplar a los delfines nariz de botella en varias oportunidades, sin embargo hace unos pocos días con mi amigo y buzo Rodrigo Guerra (Kanguro) presenciamos, después de una inmersión con buzos de California, en el Bajo Miramar, detrás de la Isla Damas, a una familia de Orcas, mal llamadas "ballenas asesinas" puesto que son delfines y nada tienen de criminales, exceptuando su natural forma de cazar.
Mientras nos manteníamos a la deriva, ordenando nuestros equipos, se nos acercaron voluntariamente. Encendimos nuestro motor en neutro para que pudieran saber nuestra ubicación en todo momento. Después de un breve lapso en donde desaparecieron se acercaron lentamente rodeando una y otra vez nuestro zodiac, llegando incluso a rozar varias veces la borda. Una de ellas se sumergió a un costado y emergió la mitad de su imponente y brillante cuerpo blanco y negro observándonos curiosamente durante algunos segundos, emitían sonidos que se percibían en la superficie muy parecidos a los que hacen este tipo de delfines pero de diferente ritmo. En esos casi veinte minutos que duró la experiencia permanecían a menos de un metro del casco casi sin moverse. Uno de ellos, el más pequeño, tenia un lobo de mar en el hocico y lo paseaba lentamente a media agua como queriendo orgulloso, mostrarnos su presa. Fue un momento impactante.
Rodrigo sumergió nuestra cámara al agua y registramos lo ocurrido. Después se alejaron y tomamos rumbo a nuestro nuevo lugar de buceo. Nos siguieron un par de kilómetros y las bromas eran inevitables debido a una fugaz visita bajo el agua.
Después de este encuentro se me ha hecho imposible dejar de cuestionar las razones del cautiverio de animales y sus excesos, la inutilidad y la pérdida de tiempo que significa su adiestramiento cuando en plena naturaleza realizan las mismas piruetas y en forma espontánea, obviamente sin un ser humano sobre su lomo o sostenido en su nariz, por lo que quiero dejar esta carta abierta, a modo de inquietud y reflexión a todos los lectores:
“El concepto y real significado de libertad está mutilado y enrarecido desde nuestro propio nacimiento, produciendo en nosotros, los “seres humanos”, una errónea búsqueda de la vida natural y por ende el camino hacia nuestro desarrollo se ve alterado, lo que se refleja en una sociedad que no puede encontrar la verdadera felicidad.
Nacemos en cautiverio, rodeados de paredes, pisos y concretos, nuestra mirada choca con muros desde nuestro primer recuerdo, un ambiente poco natural resulta ser para nosotros nuestro hábitat. Somos domesticados por una cultura que nos hace pensar y sentir entre otras cosas que el encerrar a un animal para su exhibición es un acto normal y educativo. Nosotros, el único animal racional, nos auto encarcelamos y los horizontes de nuestra libertad son acotados por una mentalidad estrecha y torcida, anulando para siempre la posibilidad de alcanzar un verdadero equilibrio con la naturaleza, y como si no fuera suficiente vaciamos nuestro dolor en nuestros pares, persiguiendo y aniquilando a cualquiera que se escape levemente a los márgenes establecidos de la conducta colectiva.
Somos rígidos, auto censurantes y temerosos, la verdad de hoy es una mentira y aunque nos duela no le demos vuelta la cara, por favor no dejemos la herencia amarga que hemos recibido a nuestros hijos y sus generaciones”.
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Posteado por: Fco. Xavier Errazu A. 21/01/2008 11:36 [ N° 1 ] |
Excelente César, tu carta abierta es una conclusión que me ha dejado perplejo. Somos los peores ciegos, aquellos que por desidia no queremos ver. |
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Posteado por: Juan Andrés Ventura-Juncá 21/01/2008 12:23 [ N° 2 ] |
Estimado César, Muy buenas las recomendaciones para quienes somos amantes del mar y sus criaturas. Jamás debemos olvidar que, como especie, los humanos somos extraños en el medio acuático y como visitas educadas que tenemos que comportarnos hay que respetar a nuestros acuáticos anfitriones. El respeto genera confianza y una vez lograda esta última se produce esa maravillosa comunicación inter especie que tanto anhelamos en un buen buceo. |
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Posteado por: Hans Weese Krüll. 21/01/2008 12:31 [ N° 3 ] |
Don César: Le felicito por su artículo y por su oportunidad casi permanente de gozar la naturaleza en todo su esplendor, especialmente a los seres vivos dueños del mundo en que vivimos y que debieran gozar de la libertad a que Dios nos ha invitado en felicidad. Como buzo activo y ex submarinista de la II guerra mundial le envío mi saludo, hijo. ¿ Me recuerda? Tengo 87 años, perdí una pierna en la guerra y aún buceo, escribí en su primer artículo en este Diario. |
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Posteado por: Juan Andrés Ventura-Juncá 21/01/2008 12:56 [ N° 4 ] |
Don Hans Weese Krüll, Usted es un ejemplo para las nuevas generaciones. Yo soy submarinista honorario de la Armada de Chile, también buzo y navegante desde mi niñez. Me gustaría poder conocerlo personalmente porque me interesan muchos las historias de aquellos bravos marinos de los U Boat. No quedan muchos veteranos de aquella terrible guerra, y usted ha perdido una pierna en combate. Cordiales saludos, Juan Andrés Ventura-Juncá O. |
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Posteado por: Hans Weese Krüll. 21/01/2008 14:02 [ N° 5 ] |
Señor Juan Andrés Ventura: Combatí en el U-490, prefiero no recordar esos faustos tiempos, fui torturado por los norteamericanos inquisidores por las claves de comunicación y objetivos de nuestros lobos, esas vilezas me provocaron heridas en mi pierna izquierda la que, por no contar con medicación, le entró gangrena y me tuvo que ser amputada por un compañero enfermero, mi gran amigo Wolfgang von Stowasser que en paz descanse. La historia del U-490 es una falacia propagandística de intereses imperialistas. Te escribiré a tu correo electrónico, hijo. |
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Posteado por: Juan Andrés Ventura-Juncá 21/01/2008 16:28 [ N° 6 ] |
Estimado Don Weese Krüll, Imagino lo tortuoso de aquellos días, más aún por el interés que existía de la Inteligencia Británica y Estadounidense por el decodificador "Enigma", por lo que había que cazar uno de los lobos de Döenitz intacto. Imagino que el capitán Gerlach hizo todo lo posible por evitar ser capturados, pero usted sabe, la historia de las guerras las escriben los vencedores y lamentablemente para quienes buscamos la verdad muchas veces ésta pasa a segundo plano. De antemano muchas gracias. |
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Posteado por: Eduardo Sorensen 22/01/2008 11:04 [ N° 7 ] |
Estimado César, Coincido plenamente con tus palabras, hace un par de años tuve la suerte de bucear y fotografiar a una ballena Minke en la Isla Chañaral, fué un encuentro que me marcó profundamente. Me parece del todo injustificado el cautiverio de estos animales, nada se compara a verlos en libertad. Los felicito por el cumplimiento de protocolos de avistamiento de cetáceos, de seguro tendrán muchos más encuentros. Abrazos. |
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Posteado por: Julián Elgueta 22/01/2008 13:44 [ N° 8 ] |
César |
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Posteado por: Alvaro Acevedo 22/01/2008 18:18 [ N° 9 ] |
Hola, |
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Posteado por: Guillermo Barrientos Ellenberg 22/01/2008 19:48 [ N° 10 ] |
estoy totalmente de acuerdo en privilegiar el libre desplazamiento de los animales,en especial me parece esencial crear campañas de educación desde los colegios hasta los lugares de observación de delfines ballenas para que la gente no caiga en la estupidez de querer alimentarlos o en la inmensa irresponsabilidad de botar envases que pueden ser letales para ellos.- La biodiversidad y la protección de nuestro mar para sus habitantes naturales es cultura funcional a la necesidad de vivir en espacios sanos ecologicamente hablando . Es notable el incremento de turistas que provocan estos animales pero es esncial que cada uno de ellos se ciña obligadamente a conductas correctas sino se debiera sancionar al responsable o inclusive al operador turístico que propicia que un visitante indeseable sea transportado al habitat de estos preciosos animales |
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Posteado por: Jaime Soto León 23/01/2008 09:13 [ N° 11 ] |
César: |
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Posteado por: Antonio Poblete 23/01/2008 21:36 [ N° 12 ] |
Estimado César: Creo que éste ha sido el mejor artículo que has escrito sobre tu vocación y deporte favorito. A mi también me ha impresionado tu sinceridad en la carta abierta a tus lectores, muchas veces por no decir casi siempre nos sentimos en cautiverio entre la murallas de la "civilización". Saludos. |
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Posteado por: Ignacio Elgueta 25/01/2008 16:30 [ N° 13 ] |
Gracias por tu hospitalidad y por tus conocimientos tambièn. Gran articulo. |
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Posteado por: Leonardo Godoy Echeverría 25/01/2008 21:45 [ N° 14 ] |
Gracias César por esas esplédidas vacaciones en Punta de Choros, el bautizo de buceo a Francisca y por todas tus gentilezas. |
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Posteado por: Vicente Gutierrez P. 26/01/2008 19:11 [ N° 15 ] |
Alvaro Acevedo, tengo algunas experiencias buceando con lobos marinos, con los otros no porque ni pariente yo con "Danza con Lobos". Los lobos marinos jóvenes son curiosos, se te acercan, te rodean y aproximan un poco, no mucho, si asumes una posición semi fetal y mueves la cabeza de arriba abajo es un signo de amistad para ellos, no podrás tocarlos pero ten por seguro que los podrás admirar a menos de un metro. Las hembras pasarán por tu mirada a lo menos 3 metros de distancia para desaparecer y esquivarte. Los machos, no les he visto, solamente en sus tronos en las rocas más altas indiferentes presenciando el paisaje y admirando a sus hembras, "attenti al lupo" a cualquier posible patas negras...siempre sobran en todas partes. |
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Posteado por: Aliro Narducci. 27/01/2008 14:54 [ N° 16 ] |
¿ Será cierto que se han divisado tiburones blancos en las costas de Cerro Castillo en Viña del Mar ? |
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Posteado por: Tania 31/01/2008 15:10 [ N° 17 ] |
Te felicito! Hermosa e inolvidable experiencia. Soy de santiago y hace 2 semana conoci la isla Damas. |
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Posteado por: Apolonio Bello Molinari 31/01/2008 17:41 [ N° 18 ] |
Soy de La Rioja Argentina estoy en La Serena, fuimos a Choros por el día, hermoso lugar, pocas chicas en la playa. El tour a las islas bárbaro, divisamos a gran distancia y el botero no quizo perseguirlos por que no es conveniente. dijo algo así, como la viroca al que le toca le toca y siguió rumbo a las loberas. Tienen suerte cn la corriente de Humbold , los bañistas no, se me puso la piel de gallina en el agua. Saludos hermanos, soy buzo. |
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Posteado por: Paola Bobadilla 04/02/2008 12:48 [ N° 19 ] |
Hola Cesar, las primeras semanas de enero fui a descanzar a punta de choros, fueron dos semanas que en mi vida había tenido, soy amante de los animales y vi a los delfines unas 5 veces, me encantaron, me enamoré de ellos, iba tanto que al final los buenos muchachos de la embarcación high lander me invitaban gratis. La cosa es que me gustaría saber si las orcas le hacen o le pueden hacer algun mal a los delfines, y también estoy preparando para ir en marzo ya que pienso en ellos todos los días. |
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Posteado por: Carlos Herrera 05/02/2008 19:01 [ N° 20 ] |
Una reflexion, la crecación de las Termoelectricas no daña el ecosistema de esa reserva natural? alguien esta haciendo algo por eso? porfavor responder. Ademas, porque no publica su carta abierta como una sola columna para que más gente la lea? |
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Posteado por: Alfonso Guerra M. 18/03/2008 22:27 [ N° 21 ] |
Estimado César: Excelente tu artículo y tu filosofía de vida, creo que el encuentro cercano con las orcas fue un premio para tí y Rodrigo por el espíritu conservacionista. Ojalá pudieras hacer conciencia en la Caleta de Los Molles, sobre el protocolo de avistamiento, ya que, este verano tuvimos la suerte de ser visitados por los delfines casi todos los días de febrero. La empresa que se dedica al avistamiento y paseos a los turistas, no escatima tiempo para llevar al mayor número de visitantes, apreciándose desde tierra en varias oportunidades, el bote a máxima velocidad persiguiéndo los delfines cuando éstos se marchaban de la bahía. Saludos, un abrazo, |
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Posteado por: Carrlos 22/01/2009 11:09 [ N° 22 ] |
Excelente articulo. ¿ El sr. Hans Weese sigue aun con vida?. Me extraña que su nombre no figure en la lista de tripulantes que combatieron en la U-bootwaffe. Lo digo ya que existe una completa base de datos sobre este tema. Atte. |
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Posteado por: Lis arlette 03/06/2009 23:58 [ N° 23 ] |
amo el buceo |
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